jueves, 29 de octubre de 2015

Saana- Capitulo 4

Problemas, disculpas y conejos

Lo único más fastidioso un lunes por la mañana, teniendo que ir a clases a las 7 y sin desayuno son los pseudohermanos, chicos que tienen un lazo de amistad con una chica al a que se quieren tirar y se hacen llamar hermanos. Esa mañana José  había estado esperando a Sebastián en la puerta de su salón, subestimando la gran habilidad de Gonzales en el arte de la tardanza, terminó sin poder ingresar a su clase, muriendo de frio porque olvido sacar su chompa y él nada que llegaba. 
-¿Te vas a disculpar con Saana? – Pregunta José, al verlo salir del baño de chicos con su mochila, había llegado de frente a lavarse la cara.   “Que fastidio con esta chica”, pensaba el interrogado. Martínez noto el fastidio de su amigo. “¿Por qué te preocupa tanto este tipo?”, nuevamente esas voces- ¿Escuchaste esa voz?
- Pues no. Para ambas la misma respuesta.
-Discúlpate huevon-Insistió.
-Exactamente de, ¿Qué?- Pregunta fastidiado ya que el profesor de la primera hora no lo dejaría entrar al aula por tardanza, ¿Qué podía ser más aburrido para él que llegar tarde? Pues tener que soportar que nuevamente se entrometan en su vida. “Si lo empujas nadie lo notara, todos están en clases” , escucho.- Es tentador pero me caes bien.
-¿De qué hablas huevon? Ella escucho tu conversación con Luis, no te hagas el que no sabe nada – Reprocha José “¿Cómo puede ser tan idiota?”, pensó.
-¿Que si? Pues el molesto debería ser yo, es  de mala educación escuchar conversaciones ajenas –responde bromeando Sebastián –“Así que por esto es el drama”
-Deja a Carol atrás–Responde José yendo a su aula 
-“Para lo que me interesa tu opinión, comienzo arrepentirme de haberla salvado…. Ahora que lo pienso ¿Porque lo hice? Porque me arriesgue por una chica que ni conocía .Ahora debo deshacerme de ella, otra plástica más…“-Pensaba Sebastián dirigiéndose a su aula.
(…)
Sebastián toca la puerta implorándole al profesor Alberto Caballero que lo dejara pasar, este accede dándole un golpe en la espalda ,dicho profesor adoraba maltratar a los tardones, su engreído era Sebastián pues todos los días llegaba tarde ,busco a Luis con la mirada ubicándolo junto a Yliana quienes le habían guardado sitio. Se sienta su lado a escuchar la clase de trigonometría o a jugar cartas, dependería que hacían sus compañeros.
-Y Kurohige le quita el poder de su fruta del diablo a Shirohige - Dijo Luis, quien conversaba con Yliana de One piece.
“Mierda, porque me senté aquí “pensó Sebastián algo harto que siempre hablen de lo mismo, cada vez que se juntaba con ellos hablaban de One piece, una y otra vez.
-Luego llega Shanks y se detiene la guerra. Entierran a Shirohige  junto a Ace- Dijo Luis deprimido- ¡Maldito gordo barbón!
-Qué triste – Respondió Yliana comprendiendo su dolor, ambos lagrimearon, Sebastián levanto una ceja aun extrañado, alguna vez se animó a ver One piece pero era demasiado largo, además parecía afectar al cerebro.
-Si muy triste –Agrega Sebastián,
-Ni vez y hablas oe.
-Oni- chan mira One piece es el mejor anime del mundo –Yliana al notar el fastidio de Sebastián, quien la considera su hermana le sonrió. Ambos tenían los mismos gustos. – Es mejor que Bleach
-Claro Nee- san, por cierto te quería preguntar algo –Responde algo avergonzado por su pregunta  -¿Cómo le pido disculpas a una chica?– Pregunta cerrando los ojos para no ver su expresión. 
-¿Te vas a disculpar?- Casi grito Luis riéndose, él tenía la culpa de eso. Inmediatamente todo el salón volteo a ver al grupito de atrás que conversaba en clase.
-Gonzales, Cruz y Dávila sepárense ahora mismo –Exigió el profesor muy molesto.- ¡A la próxima te dejo afuera y es más te quito la chompa Gonzales!
No pudieron conversar durante la clase debió a que los cambiaron de sitios, una vez terminada la hora de trigonometría se acercan nuevamente.
-Hazle una carta – Le recomienda Yliana muy animada. Sebastián alzo los hombros completamente perdido, a su ex nunca le dio tal cosa y su letras no era muy bonita-Dile a Teresa que te dibuje algo, a Cielo que lo pinte y a Mayumi que escriba porque tu letra es un asco – Comenzó a reír.  
-No tenías que ser tan sincera….
.
Luego de clase de trigonometría, el día continuaba pesado con filosofía de la profesora Rosa Rey, la cual era extremadamente aburrida y para mala suerte de los chicos llevaban unas clases atrasados por lo cual se les iba programar una clase de recuperación pronto. Sebastián aprovecha el cambio de hora para cambiarse él de sitio. Se sentó con Luis, debía comentarle algunas cosas, además cuando se trabaja de rajar solo con él se entendía. 
-En que te metes, Karen es la hija del director te van a expulsar –Dijo Luis al escucharle ese enfrentamiento cuando defendió a Saana- Está bien que Gutiérrez está bien buena pero te vas a cagar.
-Hija del director, del presidente .Me vale una mierda –Respondió –Me conoces bien.
Pasa la hora rápidamente tocando la campana de receso, todos salen de sus aulas hacia la cafetería Sebastián sale rápido para no cruzarse ni con Saana, ni José pero antes de llegar el instructor Montenegro lo intercepta cual criminal y se lo lleva a la dirección. Mientras tanto Saana bajaba junto a José, quien se ganó muy rápido su confianza, buscaban a Sebastián pero se sorprendieron al verlo con Karen en la dirección.   Saana ya se esperaba lo que iba suceder y era completamente su culpa.
-¿Qué pasa? – Pregunto José confundido.
-Lo han llamada a dirección por lo de ayer- Responde la chica algo angustiada.
-¿Por lo que te defendió de Karen?
-Sí, es mi culpa. Lo van a expulsar – Dijo Saana deprimiéndose aún más. “Solo traes desgracia contigo”, escucho nuevamente sintiéndose peor. – Si, yo debería alejarme de ustedes.
-Tranquila eso no va pasar – Dijo a Luis quien los había escuchado, entraba en escena sonriendo. José se consideraba el mejor amigo de Sebastián pero si había uno casi idéntico a él, ese era Luis. Sebastián al igual que toda la escuela sabía las juntas de Karen y lo íntima que era del Imperio Grone de San Martin de Porres, el propio Luis la recuerda saliendo de una de las casas de esos delincuentes juveniles mareada. -Miren hay viene –Comenta sonriendo. –Sebastián se acerca con una sonrisa zorruna observando a Luis, Saana y José.   -¿Cómo te fue? –Pregunta el gringo alzando la mano.
-Creo que no veré a Karen en un buen tiempo…
El receso termina después de un rato con José muy fastidiado por la actitud de su amigo, Saana muy deprimida pensando que Sebastián estaba molesto con ella por su llamado a dirección y Sebastián se burlaba de Karen  junto a Luis.
“¿Por qué perdonarla? Debiste echarla”, escucho esa voz misteriosa pero no respondió, él pensaba  lo mismo.
.
Ya en el aula, Gonzales termina de contar los detalles de cómo Karen se tuvo que retractar en su acusación, además de pedirle el favor que no dijera nada sobre sus amistades y el rumbo que tomaba su vida. 
Luego de terminar su pequeña historia, fue donde Teresa y sus amigas, necesitaba el favor. José ya no jodideria, comería gratis en el receso, y en cierta forma la chica era entretenida. De ese tipo de plagas que te da pena dejar por algún motivo, como una gripe para faltar a la escuela.
-Chicas ¿ya? -Pregunta Sebastián algo apurado.
-Espera un poco aún falta – Responde Teresa
La clase continúa con Sebastián jodiendo a las chicas algo estresadas, quienes poco a poco iban perdiendo la paciencia. Teresa no le hacía dibujos a Sebastián desde que estaba con Carol y no tenía regalo de aniversario y recuerdo que nunca le pago, pero volverlo a ver con ese brillo en los ojos valía la pena.
-¿Ya está? – De nuevo.
-Aun no- Responde Mayumi quien era la que escribía la carta. 
Termino la clase de Biología cambiando a la de historia que ya era la última. Pero el bucle de Sebastián acabando con la paciencia de sus amigas seguía casi eterno.
-¿Ya está?
-¡Carambas que estresante eres! – Grito Cielo perdiendo la paciencia – ¡Ya está lista! 
Sebastián lee la carta, le parece bien y espera a la salida para entregarla, el tiempo pasa más rápido de lo que parece tocando la campana de la salida .Saana sale junto a Valeria para volver a regresar juntos en grupo. Raúl y José las asustan por detrás y se quedan esperando a Sebastián quien estaba encerrado en el baño pensando: “Saana esto es para ti  no, no eso es demasiado simple, bueno Saana ten, no tampoco es muy frio y si le digo a Nee san que se la de? “Pensaba el chico, por más que sea una persona oscura, era ridículamente tímida. Luego de un rato se arma de valor y sale a buscar a Gutiérrez, sale a la calle buscándola con la mirada pero no la encuentra.
-Bueno será el lunes- Se dice Sebastián al no encontrarla “El lunes….si me acuerdo”, sonríe pues realmente no lo haria
-Onii chan, ¿No encontraste a tu chica? –Pregunta Yliana.
-No, será el lunes.
-¿Vamos juntos?–Dijo Yliana yendo junto con él conversando de novelas fanfiction, ambos vivían cerca del otro -“Onii chan, engañas a cualquiera menos a mi… yo sé que ella te gusta.”
Van caminando muy normal sin darse cuenta alcanza al grupo de Saana que los observa pensando que son pareja. “Sebastián eres una mierda”, piensa José observándolo tan sonriente con otra chica “Enamoras a una, para irte con otra…. No creí que caerías tan bajo” Aun no creía que Carol le hubiera afectando tanto de volverse con completo idiota, bueno uno más idiota de lo que era. “Que idiota, como puede hacer esto es más que obvio que Saana babea por el” pensaba Valeria compartiendo la misma mirada matadora que José 
-Onii chan mira es tu chica – Dijo Yliana señalándola con intención de que notaran que hablaban de ellos.
-No era necesario que la señales –Responde Sebastián sin esconder su fastidio-“¿Qué planeas Yliana?”, pensaba. “Mándala a la mierda”- No.
- Bueno me voy yendo. Suerte –Dijo Saana rápidamente se despide para no cruzarse con Sebastián quien iba tras ella.
Saana avanza más rápido y Sebastián va tras ella ignorando al resto del grupo dejando sola a Yliana junto a ellos.  Sabía que en el fondo él estaba enamorado de ella, era demasiado raro que él le tomara importancia a esa chica.
-Ojala la alcanza –Dice Yliana mirando como jugaban a las chapadas. 
-¿Para que la sigue?- Pregunta Raúl
-Es secreto.
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José había planeado una salida grupal, aprovechando la buena acción de su amigo con Saana, quedaron en encontrarse el sábado. Sebastian dudo en ir, pero no perdía nada deseaba comprar algunos mangas y pues la oportunidad era buena, además jugar algo de rock bank  o Yu gi oh  no les caería del todo mal.  Aunque sabía que esa pequeña garrapata llamada Saana , estaría ahí. Recordó con un cierta sonrisa su expresión angelical al leer la carta que mando hacer para ella.
-Suéltame –Pide Saana sin mirarlo, estaba demasiado resentida con él. 
-Me debes la vida, así que espera. 
-¿Qué quieres? – Pregunta sin voltear a verlo.
-Ten... -Responde dándole la carta –“Que estupidez, no debería hacerlo. Ella debería mamártelo al menos, le salvaste la vida”- ¿Qué vas hacer qué?
Saana la recibe y su semblante cambia al notar que estaba sellada con un corazón. Al escucharlo se extraña pero no le toma importancia.
-Me tengo que ir deje sola a mi Nee san– dice Sebastián sonriéndole mientras ella lo observaba como en un trance .
-Oye , mañana iremos a Arenales en grupo ¿Puedes ir?-Pide Saana antes que se valla .
-Supongo que si –Responde Sebastián besándole la mejilla dejándola sorprendida a ella esta vez. Ahora estaban a mano.
Ya los 2 de regreso en sus casas tranquilos pensaban un poco esa rara amistad que tenían, Saana apenas se conecta le cuenta a José y a otras de sus amigas mientras que Sebastián se hecho a descansar por tan agitado día. Era un completo haragán.
-Luces muy contenta Saana –comenta una mujer entrando  a su habitación: era alta, pelirroja, su tez era clara y de ojos negros a través de sus lentes. 
-¿De verdad? Profesora - Pregunta contenta Saana.
-No es nada profesora – Responde Saana sonriendo.
-Ya descansa, es algo tarde para estar en la pc –Recomienda Micaela saliendo del cuarto de Saana –“Tienes que volver pronto…”, con una pequeña sonrisa agridulce.
Saana se recuesta en su cama pensando en Sebastián y antes de dormir solo dice para despedirse.
-¿Qué son esas voces que escucho?
Si había caído redondo en el juego de José, al ver a Saana completamente sola, considerando que el había llegado casi una hora tarde. Esta vez no lo tomo tan mal, ellos de seguro jugando en alguna cabina de internet Dota , esperándolo.  
-Hola, ¿cómo estás?- Dijo Saana al verlo.
-Hola, bien ¿los demás? –Pregunta Sebastián al verla sola.-“No me jodan” , noto algo completamente extraño y obvio.
-No lose, llevo media hora esperando, creo que nos plantaron –Dijo Saana –“Esto es raro…”, pensaba ella,”Mierda, es una trampa”, confirmo Sebastián sacando su teléfono para llamar a José 
-Alo, José ¿dónde están? Llevamos tiempo esperándolos…. ¿Qué? ¿Y Raúl? Tampoco…. Te voy a…… -decía Sebastián mientras que Saana lo observaba “Se le ve muy bien, me pregunto que pasara con los demás, no creo que nos hayan…”, es interrumpida por Sebastián  -Nos tendieron una trampa –Se notaba bastante fastidiado- Odio que nos quieran emparejar… 
-Y ahora ¿Qué haremos?- Pregunta Saana algo preocupada 
-Pues caer en la trampa, sería un desperdicio del este día –Responde Sebastián –Hay un buen clima hoy….
Saana lo observa mirar hacia al cielo, por un instante se pierde en esa calidez, no era tan malo como parecía…. Al menos eso pensaba ella. Salen juntos hacia a Arenales sin saber que eran seguido por: José, Valeria, Raúl y Yliana quien también se había prestado para esta trampa. Tomaron la 73, el buz que los llevaría hasta allá, el punto de encuentro de adolecentes vírgenes amantes del manga y anime.
Llegan muy rápido entrando a la tienda de los mangas y empiezan a observar Saana se anima y compra uno de Elfen lied mientras que Sebastián se lleva 2 de Gantz. Salen conversando de manera muy amena.
-Recuerdo que la última vez que vine, te vi con Tenza Zangetzu –Comenta Sebastián.
-Sí, mi profesora me dio el dinero es que quería hacer un crossplay, cosplay de un personaje del sexo contrario, de Ichigo bankai con su máscara hollow –Responde.
-¿Profesora? , ¿También eres cosplay?- Pregunta Sebastián entrando a otra tienda.
-Es mi primer cosplay, si mi profesora de Kendo –Responde Saana buscando la máscara hollow -¿Tú también eres cosplay?
-No, yo si tengo dignidad –Responde, Saana hace un puchero ante su comentario – Hey, hay esta tu mascara.  
-Sí, pero no me alcanza no vi comprar los mangas – Se deprimió un poco.
 “Parece que si quería esa mascara… bueno se sobra dinero pero no ni se te ocurra Sebastián, no que estás haciendo no, no te atrevas…..”, pensaba Sebastián comprando la mascara. 
-Pensé que tu si tenías dignidad… 
-Es para ti tonta….
Saana la recibe contenta, lo abraza .Sebastián vuelve a pensar que era exagerado pero esta vez le sigue el abrazo mientras tantos a lo lejos se escuchan pequeños chillidos de sus espías.  
-¿Una máscara? Habiendo tantas cosas le regala una máscara – Reprocha
Valeria observando.
-Pero es cualquier mascara es la máscara holllow de Ichigo – Responde Raúl  -Con un regalo así, yo me caso
-Es un gran progreso Onii chan es casi tan mezquino como Luis –agrega Yliana riendo
-Jaja, es cierto es bien duro –Comenta José riendo también.
El día pasa rápido Sebastián acompaña a Saana a su casa mientras conversaban un poco de ella, era bueno conocer a la chica con la que salía, después de todo ya no le fastidiaba tanto su existencia. Se pararon frente a una tienda de mascotas, la cual parecía más prisión de alta seguridad con letreros de no tocar las jaulas.
-Escuche que tuviste un accidente….
-sí, fue a inicios de año ese día pelee con mi Otou sama salí de mi casa corriendo y fui atropellada- Dijo apena Sana observando un conejito. 
-Ya veo ¿Y tu madre? –Pregunta Sebastián 
-Ella está en Japón, viene pocas veces al año siempre la extraño mucho- Se deprime aun más, pero no llora se siente demasiado feliz para eso. “No me mires así me siento mal por preguntare algo así maldición que débil me estoy volviendo…. Que hago deja de mirarme”, pensaba Sebastián observando a Saana solloza “Mierda….” -Lo siento, me deprime hablar un poco de eso -Responde observando que Sebastián cogía un pequeño conejo lot ,orejas caídas. -No, no es necesario- dijo Saana al observa que compraba al conejo que estaba observando.
-Tranquila, solo no te pongas así es tuyo-Responde Sebastián algo dolido por dentro. No exactamente por dentro sino en su bolsillo trasero donde colocaba su billetera.  
-Gracias pero. Este pode pode este podemos tenerlo juntos como si fuera nu... nuestra –Tartamudeaba algo sonrojada 
-Claro, ya vamos que es algo tarde –Responde Sebastián saliendo con la coneja de la tienda.
-¿Puedes cantar algo para que se duerma?- Pregunta
-No tienes tanta suerte  
Mientras que atrás los que los venía siguiendo se quedan impresionados no por lo tierno que había sido Sebastián si no por lo que había gastado una máscara hollow está 25 soles y un conejo raza lot es de 105 soles. Sebastián deja en su casa a Saana y va de regreso a la suya 

-Adrián, ya llegue.-Dijo Sebastián entrando a su habitación.
-Mama tiene una reunión llegara tarde y papa ya se fue a trabajar – Comenta Adrián entrando a la habitación también- ¿Porque tienes esa cara de tragedia? – Pregunta.
-Gaste más de 150 soles hoy – Entre lágrimas.
-¿No podías llevarla a un hotel más barato?-Pregunta Adrián impresionado. – Esta bien que la quieras impresionar, pero algo más barato hermanito.   
-¡No la lleve a ningún hotel!
-No me digas más que te pego-Agrega Adrián burlándose de su hermano-


“Cada día pienso más que mi hermano es gay”

martes, 20 de octubre de 2015

Saana- Capitulo 3

El nuevo Prof. de Literatura. 

La semana había pasado más rápido de lo normal, como suele decirse el tiempo vuela cuando te diviertes. Sebastián frecuentaba a Saana, solo para fastidiar a Luis, quien ardía en rabia al verlos juntos. Ya en el pasado había sido atrasado por Gonzales y le jodia la idea de volver a perder contra él. Por otro lado Gutiérrez se sentía bien con poder pasar el tiempo con su héroe, no sabía la forma de agradecerle lo que había hecho por ella cuando a él ni le importaba. Sin embargo todo es pasajero y es que el gringo no se rendiría tan fácil. “¿Así que tengo novia?”, de solo recordar la risa cachacienta de su rival, explotaba.
Llego el lunes, por fin era hora de la clase más esperada, Literatura, algunas se sentían tristes por el retiro indefinido de su querida profesora Soledad, otros solo esperaban molestar al reemplazo, que según la malas lenguas de chicos que ya habían tenido curso con él se rumoreaba que era un completo tarado.
Sebastián estaba sentado al fondo del aula junto a Teresa, la jovencita de lentes y experta en dibujar. Cielo, la más desequilibrada del salón y constante víctima de bullying y Mayumi, tal vez la más inexistente del aula. Este pequeño grupo leía un manga de Mirai Nikki sin ningún interés en la clase, eran chicas tranquilas y del agrado del hipócrita que tenía el manga. La puerta se abrió abruptamente revelando a un joven alto, tez blanca y mediana estatura. “¿De verdad este payaso no vas a enseñar literatura?”- pensaban algunos. Y es que su imagen era un chiste.

-Es más guapo de lo que pensé- Susurro Mayumi.
-Te lo dije- Le respondió en voz baja Cielo quien había visto al profesor en la dirección.
-Es bastante joven- Agrego Teresa .Luis se paró de su asiento y se acercó Sebastián, a pesar de ser en cierta forma rivales, también odiaban el hecho del retiro de la profesora Soledad.   
-Tenemos lorna nueva- Le susurra al oído y regresa a su sitio- No durara ni media semana. Él solo se ríe en confirmación, el profesor se acercó a la pizarra y escribió su nombre para su presentación.
-Bueno alumnos soy Richard del Águila y seré su nuevo profesor de Literatura- Anuncio con una sonrisa lo que era casi obvio y hasta fastidios para quien lo escuchan- El tema que veremos hoy es el renacimiento.
La clase paso tranquila sin la emoción que se solía tener con la anterior docente, el profesor antes de irse le deja una gran tarea ganándose un abucheo general, el timbre del receso sonó, todos bajaron, Luis esperaba en las escalares a Sebastián y le retuvo para que no bajara.
-Dime de una vez que tienes con Gutiérrez- Lo interrogo.
-Nada- Respondió fastidiado recordando que la última vez que peleo en la escuela casi es expulsado, además que le sacaron literalmente la mierda. “Algún día te pateare la cara, no por joder sino por creer que me fijaría en tan poca cosa. ¿Solo enamorarse por salvarle la vida? Es casi tan patético como estar con alguien que presentaron la semana pasada”
-Entonces, ¿Por qué siempre estas con ella?
-Ella es la que me busca a mí-Rodando los ojos, “Soy inocente”, pensó mientras a su mente llego la imagen de un antiguo presidente, que no pudo evitar que se le saliera la sonrisa.  
-¿Acaso no son amigos? – “Disfrutas de su compañía y la niegas…”, llego a la mente de Sebastián de pronto logrando que se irritara de pensar que nuevamente caía en el juego de salir con alguien.
-Le falta cerebro para ser mi amiga- Respondió secamente haciendo a un lado a su compañero, realmente por momento no le molestaría acaba con sus existencia.
 Cuando desapareció por las escaleras, Luis soltó una pequeña risa pensando, Luis subió las escaleras encontrándose con Saana, quien estaba cabizbaja dando a entender que escucho todo al verla así sonríe. “Gane”
.
En la cafetería, Sebastián se acercó a Raúl y José contándole lo aburrida que estuvo la clase del profesor. Cuando en realidad en ningún momento presto atención y pago 3 soles para que Cielo le hiciera la tarea.
-¿Así? a nosotros nos contó sobre la mitología alemana- Dijo José mordiendo una hamburguesa.- Fue demasiado genial-
-¿De qué trataba?- Pregunto- “tiene favoritismo por los de preparatoria”, pensó. En el Reino de los cielos  y como en la mayoría de colegios en la actualidad, los alumnos de 5to eran separado en los de preparatoria, quienes postularían por un examen de admisión y los que bueno, hacían el intento.
-Tenía que ver con un ángel de la muerte o algo así- Dijo Raúl. Sebastián era el único cabeza hueca entre sus amistades.  
-Por cierto ¿Dónde está Saana?, tengo hambre- Recordando el delicioso sabor de la comida de que le preparaba casi todos los días. “De algo sirvió salvarla, no moriré de hambre”, reía internamente mientras casi saboreaba. Raúl y José soltaron una risa al ver que solo la recordaba por su comida.
-¡Que malos eres!- dijo José tratando de no ahogarse. - ¡Desgraciado!
-Tienes una hermosa chica detrás de ti ¿Y la tratas así?- Pregunto Raúl.- Como dice Pineda, los más brutos tienen suerte.- La sonrisa de Sebastián se desvaneció y si no lo pateo fue porque en mismo instante un grupo de chicas se acercó hasta Sebastián empezando a gritarle en conjunto sin que él pudiera comprender nada.
-¡Una a la vez!- Grito Sebastián.
Una de las chicas dio un paso hacia adelante metiéndole una fuerte cachetada.
-¿Quién te crees para hablar así de nuestra amiga?- Pregunto la que lo abofeteo. -No te hagas el idiota. Primero con Pajuelo y ahora planeas arruinar la vida de nuestra amiga.
Sebastián desvió la mirada viendo a Luis reírse a lo lejos, sin querer se dibuja una sonrisa en su rostro. “Hijo de tu puta madre. Me las vas a pagar”, pensó regresando su atención a sus atacantes, si bien el escandalo aun no  crecía lo suficiente para que el instructor intervenga, ese último comentario lo había sacado de quicio.
-No juegues con ella- Exigió otra de las chicas.
Sebastián sonríe y hace a un lado a las chicas, camino hasta Luis sin darse la vuelta. No podía golpear mujeres pero Luis era otra historia.  
-¡No sabes cómo esta ella ahora!- Le grito una de las chicas.
-Eso es lo menos que me interesa- Respondió haciendo un ademan con la mano
“¿Acaso me importa una buena para nada? Jaja”
Una vez que llego frente a Luis, este se hizo para atrás pensando que le va a hacer algo, pero el tan solo se acercó a su oído. El gringo se había quedado paralizado, él ya estaba con matricula condicionada por mala conducta, estaba acorralado si respondía los golpes sería expulsado.  
-La guerra apenas empieza….
La campana del receso sonó, todos regresaron a sus aulas, por un lado Sebastián junto a Luis, José con Raúl conversando de lo que había sucedido, no todos los días un grupo de amigas justicieras te hacia popular al recreo. Ahora más que nunca Saana era un dolor de cabeza. “No fue un día tan aburrido como siempre”, pensó entrando a su aula.
Ya a la hora de salida, él y sus amigos se dirigieron a los videojuegos, Luis se sentía satisfecho mientras esperaba a que saliera Saana, en cuanto salió le ofreció su compañía, esta acepto algo dudosa. Después de todo el ritual de relación ya había comenzado. Los adolescentes acostumbraban a primero ser presentados, la presentación debería tener un besito en la mejilla para que sea un éxito. Decaí debía conversar, estar juntos en los recreos y regresar a casa juntos. Luego de repetir la rutina una o dos semanas, debían empezar los “Te quiero mucho”, o como estaba de moda “Te quiero demás”. Y finalmente aproximadamente a las tres semanas de presentada la chica se convertían en pareja.
 Luis con la idea de que Saana era suya la acompaño hasta el paradero y conversaron de cosas triviales. Por otro lado Sebastian seguía perdiendo en King of fighters.
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Pasaron los días, el nuevo profesor era la sensación en todo el colegio, tal vez era porque parecía demasiado joven para ser profesor o por lo interesante que hacia sus clases, a Sebastián le daba igual nunca prestaba atención y es más se dedicaba hacer de todo menos atender al gordo friki que les daba clases, Saana por su lado extrañaba a su antigua tutora quien era la profesora que se retiró.
Ya había pasado una semana desde que se dejaron de hablar, todo regresaba a ser como antes .Sebastián llegó tarde a la escuela nuevamente,  subió a su salón sentándose al lado de Luis quien se burló de él diciéndole que iba a almorzar con Saana.  
-Qué bueno por ti- Respondió alzándole un pulgar “ojala te atragantes”, le llenaba de rabia su cara de idiota en son de victoria .Nuevamente entro el profesor de literatura y recogió los trabajos que le había dejado hace una semana y que Gonzales muy astutamente había pagado para que se lo hicieran, la clase pasa aburrida para Sebastián, el timbre sonó indicando el receso, el cual era el momento más esperado de toda la clase.
-Espera, Gonzales- El profesor retuvo a Sebastián y lo llamo a su escritorio- ¿Tienes algún problema con Gutiérrez de mi tutoría?
-Uhmmm… no tengo ninguna relación con ella- Respondió fríamente- “Es más no encuentro la manera de deshacerme de ella”, no pudo evitar la sonrisa. Richard alzo una ceja intrigado.
-Es una buena chica, no lo hagas sufrir- Dijo el profesor desordenado su cabello, después de esto solo le indico que podía retirarse.
Ese ademan de desacomodarle el cabello, como si fuera una persona que el respetaba le nada nauseas, comenzaba a odiar a ese gordito que le enseñaba literatura, en vez de su querida profesora retirada. Bajo las escaleras escuchando voces, saco la cabeza para ver de quien se trataba, eran Saana y un grupo de chicas que aparentemente le gritaban. Inmediamente se dio cuenta que debía irse, esa chica solo era un problema.
-¡Eres una tonta! ¡¿Cómo pudiste olvidarte el USB?!- Le grito una chica. Mientras la acorralaban aún más.
-¡Sabíamos que no podíamos confiar en ti, no sirves para nada!
-¡No tienes nada que decir para defenderte!- Encaro Karen, la brigadier de secundaria. Quien también era la engreída del director. –No puedo creer que hayamos confiado en ti, estúpida.  
-¡Lo siento mucho!
-¡Eres una estúpida!- Grito Karen levantando la mano para propinarle un cachetada. Lo que más le daba cólera era el hecho que se viera tan patética rodeada por ellas. Saana cerró los ojos fuertemente esperando el golpe, pero los abre lentamente al no sentir nada.
-¿Qué te pasa? No te metas Gonzalez- Una de las chicas al ver a Sebastián aplastar fuertemente la mano de Karen. Sebastián solo sonrió, Karen no tardo en meterle una cachetada con la otra mano. “Mierda cada vez que me meto con esta chica salgo lastimado”, pensaba sin dejar de sonreír,  Karen desde que entro al Reino de los Cielo, le caía demasiado mal y además, no le caería mal volver a probar algo de su comida.
-¡No te metas en cosas de otro salón!- Exigió una de las chicas.
-A Soledad no le gustara saber de esto. – Comento soltando Karen, antes que lo volviera a golpear.
 -Tú no tienes nada que ver con esta chica ¿No?- Pregunto Karen muy molesta.
-Tsk… no es de tu interés- Respondió cogiéndole la mano a Saana para llevársela.
-Pero ¿Será del interés de Carol?- Pregunto con una sonrisa. La mayoría sabía que era su punto débil “¿Por qué no acusarla?”, nuevamente Sebastián escuchaba esa voz en su mente.Saana nota que la mirada de Sebastián cambio, como si le hubiera dado un golpe bajo
-Dime Karen, ¿Tu papá sabe lo que escondes sabe lo que consumes de Imperio?- Pregunto él, recordando que la marihuana era el negocio de los pandilleros que terminaron secundaria en el Reino de los Cielos, el año pasado. La promoción de Carol.
-¿A qué te refieres?- Asustada pregunto. -¿Que te crees para amenazarme, imbécil?-Grita.
-Patética…- Termino Sebastián jalando a Saana hacia las escaleras.
Sebastián la ignora bajando con Saana a la cafetería, nuevamente todos quedan observando al verlos de la mano, Luis siente un escalofrió al verlos juntos otra vez y esta vez cogidos de la mano como si fueran pareja. Si, Sebastián lo había hecho al propósito, ilusionar a una chica no era nada lindo. “¿Qué demonios pasa? ¿otra vez nos ven como la primera vez?” pensaba Sebastián confundido “Es un idiota… pero aun así siempre esta cuando lo necesito pero es como todos…tan inmaduros”pensaba Saana aun cabizbaja por lo ocurrido con sus compañeras .
-Hola –Saludan José & Raúl a una sola voz acercándose.
-Hola, José ella es Saana. Saana él es José y a Raúl ya lo conoces .
-Chicos, díganme ¿Cuál es su relación? -Pregunta Raúl con una sonrisa maquiavélica.
-¿A qué te refieres? -Pregunta Sebastián fastidiado, no le gusta ser molestado de esa manera, las chicas no eran más que objetos para él, todo gracias a una que aún no lo olvidaba.
-Pues somos……- No logra terminar de hablar Saana al recordar las cosas horribles que dijo Sebastián.
-¿Novios?- Pregunta Valeria que venía buscando a José, su novia.
 -¿Qué?
Sebastián lo nota soltándola no puede evitar avergonzarme al igual que Saana.
-Pues como están del a mano casi todo el receso- Explica Valeria abrasando a José. Y conteniendo la risa,  “¿Cómo soportas a alguien tan idiota, no crees que mereces a alguien mejor?”, José comienza alterarse al notar esa voz pero esta vez calla.
-Somos amigos- Dice González muy ruborizado “¿Por qué a mí?”, su supone que no volvería pasar por esto. Las chicas solo eran diversión de un momento. “¿Amigos? qué clase de chico es este….un hipócrita total”, pensaba Saana al escucharlo. “¿Por qué no tomamos su vida?”
-Gutiérrez ¿Cómo dejas que te niegue?- Pregunta El Prof. Del águila quien pasaba por ahí y no pudo evitar escucharlo. Justo a tiempo, pues Saana no iba reaccionar muy bien ante lo escuchado.
-No es lo que piensa tutor – Dijo Saana más sonrojada que un tomate.
-Profe, nos puede volver a contar la leyenda de los rosarios –Pide Raúl riendo también en tan ameno momento.
-Claro, a la salida vengan a mi tutoría 4to A y se las contare nuevamente- Dice muy amable el profesor. – Siempre es bueno apoyar a futuros sanmaquinos. Nuevamente la discriminación en el sistema de educación se hacía presente. Toca la campana indicando el fin del receso, los alumnos regresan a sus aulas nuevamente, antes de subir Sebastián de susurra al odio de Saana.
-No te dejes pisar, confió en ti…
Todos regresan nuevamente a sus aulas a terminar con sus cursos del día. Sebastián se sienta al lado de Luis quien se notaba enojado.
-Hermano del alma, ¿por qué tan serio? –Pregunta bromeando Sebastián, lo abraza por la espalda.- El amor es genial, ¿No crees?- Entre carcajadas.
-Cállate mierda.
.
El resto de la clase pasa rápidamente con una inusual amistad como la de Luis y Sebastián se fregaban de la peor manera pero ambos se reían de eso, poco después de la campana de salida, Sebastián baja las escaleras con Raúl y José hacia el salón del Prof. Richard, donde ya se encontraban Saana y Valeria.
-¿Qué tal ,chicos?- Pregunta Richard al verlos entrar.
-Bien – Responde sentándose alrededor de su escritorio.
-Muy bien Martínez, ¿Qué leyenda querías? –Pregunta para empezar la narración.  
-La de la muerte –Responde abrazando a Valeria, quien casi era asfixiada.  
Richard se sentó y empezó a contar el relato
Hace mucho atrás, se escuchó la gran hazaña de un soldado  que logro atrapar al mismísimo ángel de la muerte en un saco, provocando que todos vivieran eternamente al comienzo todo fue bueno pero con el pasar de los años todo se vuelve un caos por más dolor que sintieran nunca morirán por mas agonía igual sufrirían, provocando que la muchedumbre molesta fuera con este tipo que logro vencer a la muerte exigiéndole que la liberen, este les contesto que había arrojado el saco al fondo del mar. La muchedumbre en su ira decidieron que compartiera el mismo destino que la muerte poniendo sus pies en concreto lo aborrajaron al fondo del mar condenándolo a ahogarse por siempre.
-Tubo un triste final ese tipo –Comenta Sebastián pensando que había terminado el relato, “Estaba seguro que lo había visto en  El narrador de cuentos pero es distinta”.
-Cierto –Añade Saana que estaba sentada a su lado cosas que incrementaron las sospechas de los demás que pensaban que eran pareja.
-Esperen que aún no término –Dijo Richard continuando con el relato.
Poco tiempo después de castigar al culpable de la inmortalidad, en su desesperación rogaron a Dios que vuelva la muerte, este accedió pero no todo sería felicidad. Los demonios que espanto el soldado, regresaban a la tierra cada 100 años a jugar nuevamente y ellos escogerían a una nueva muerte.
Durante las noches de encierro, los demonios se juntaban con los ángeles a jugar a los naipes y comenzar hacer sus jugadas.
Las personas elegidas por los deidades entraron en desesperación, el dejar toda su vida atrás durante 100 años era demasiado pero era un castigo, la competencia siguió dejando a uno como ganador.
-Un castigo justo-Comento Sebastián dándole la razón a Dios.- Solo un humano es tan idiota.
-Si señor alíen, los humanos somos mierda –Responde José burlándose.
-Solo personas divertidas para las deidades son las escogidas– Dijo Richard –Bueno déjenme terminar- Pidió continuando con el relato.
El juego continuo duran muchas generaciones así hasta que llego a una muy peculiar , las participantes no eran capaces de continuar con esa matanza negándose a continuar el juego, cosa que provoco que las personas nuevamente sean inmortales sin ningún recolector de almas que se la lleve. El mundo volví a ser un caos provocando que los participen jueguen contra su voluntad pero llegaron a un acuerdo le entregarían los rosarios a una persona que se sacrificaría por ellos durante los próximos 100 años…. Pero ¿Quién sería capaz de dejar toda su vida atrás por 100 años?
-Yo-pidió un hombre acercándose al grupo 
-¿Estás seguro?-preguntaron los demás
-Ya lo perdí todo, no tengo más que perder –Respondió ofreciéndose.
-¡No!- Grita Saana, algo por no decir demasiado emocionada.
-Muy buen relato –Dijo Raúl también encantado. “Muy cursi para mi gusto fue una pérdida de tiempo….”, piensa Sebastián sonriendo.
- ¡Estuvo increíble! –Comenta a pesar de su desagrado –“cambia de profesión profesor”.
-Y adivinen la próxima noche de encierro es este año-Dijo el profesor muy contento por las reacciones de sus alumnos.- ¿Emocionados? Dicen que a los demonios gustan mucho de Perú.
-¿De verdad?-Pregunta José emocionado. 
-Sí, pero es un mito nada más –Comenta Richard al observar el brillo en sus ojos.

Los chicos se despiden del profesor saliendo del aula y dirigiéndose a sus casas en grupo excepto Sebastián saliendo a ver unos asuntos. Antes de irse José le exige que se disculpe con Saana y obviamente lo mando a la mierda.  

domingo, 18 de octubre de 2015

Saana- Capitulo 2

Voces en la escuela.

Sebastián se levantó fastidiado por el dolor de su hombro y con pereza de ir a la escuela. Recordaba que de niño soñaba con ser el héroe de la niña que le gusta, pero amargamente esa niña lo paraba acusando, ya que por alguna razón los niños piensan que pegándole a una niña le gustaran. Había tenido sueños extraños algunos de ellos traían recuerdos que deseaba olvidar. “Solo que desaparezca”, era lo único que pedía.
-¡Carajo Sebastian, vas a llegar tarde de nuevo!
Como de costumbre llegó tarde al a escuela, por más gritos de su furiosa madre eso no cambiaría, la impuntualidad era cool la igual que él. El instructor Montenegro, un hombre alto con aspecto militar solía castigar las tardanzas con planas de caligrafía, el chico Gonzales siendo ya experimentado en el arte de la de demorarse en llegar a todos lados, siempre las traía avanzada de su casa y subió sin problemas al aula. Normalmente el instructor no aceptaba ese tipo de triquiñuelas; sin embargo hasta cierto punto estaba resignado.
Una vez en el salón dejo la mochila en su pupitre antes de salir al baño, entre ruidos de chacota de sus compañeros de clases.
-¡Ay! Mi héroe… -“¿Raúl no pudo quedarse con callado?”, fingiendo una sonrisa le dio cara a Jose, quien no podía contenerse la sonrisa en su cara de pez. Raúl se acercó sigilosamente para agitar su brazo lastimado, la maldad de la juventud no tiene limites.
-¡Hola héroe!
-Son unos hijos de puta.
Con bastante enojo y ganas de lanzar del 4to piso regresó al salón de clases. Si de por si le era complicado aguantar las  estupideces que hacían sentía que los podría odiar más y más. No bastaba con llevarse mal con 75% de su salón, sus amigos externos al salón si bien no era el estereotipo de delincuentes juveniles, competían por ver quien robaba más lapiceros, cuadernos, etc.
Además de algunas bromas de mal gusto hacia él, cuando no pasaba un momento muy bueno. Sin querer recordó nuevamente a la que alguna vez fue su diosa, y mucho de su propio salón se la quisieron quitar. Aunque no lo admitiera ella subía su ego, cuando los veían y salían comentario como “¿Qué le vio a ese tipo?”, “Es mucha flaca para ese huevon”. “Santa Carol, le tiene pena para estar con él”
Pronto sonó el timbre de receso, todos bajaron a la cafetería, rápidamente escaneo el lugar buscando a sus pseudoamigos, algunas chicas discutían con Larisa, la encargada que atendía la cafetería y bomba sexy de la escuela. Delgada, una diminuta cintura, color de piel blanca, ojos achinados y sumándole a sus pantalonetas de todos los colores que reflejaban el tipo de trusa que llevaba cada día, que por cierto gustaba mucho de los populares hilos negros. “Larisa se parece a ella”, la encargada se percató que la veía y le sonrió.
Ya en el pasado también había caído en sus trucos para comprar más de la cuenta y terminar yendo casa caminando pero con un besito en la mejilla de la diosa de la comida chatarra del Reino de los cielos. Felizmente localizo a sus amigos discutiendo y rompiendo el contacto visual con esos seductores ojos negros se dispuso a acercase a ellos pero sintió un fuerte jalón de su brazo lastimado. “Te vas a la misma mierda”, pensó antes de voltear a poner en su lugar al desgraciado.
-Que no tienen algo de cerebro en esas cabezas, hijos de puta-Termino de voltear , y de encontrarse con una sonrisa que se borraba- No me jodas.
-Hola- Saludo a pesar de lo horrible que le había hablado. Se encontraba con un paquete en las manos y ahora parecía tener miedo- Lo siento, olvide lo de tu brazo.
-Hola- Ella parecía nerviosa, él estaba demasiado amargo como recordar su nombre.
- ¿Cocomemos juntoos?
-No.
Ella bajo la mirada, entonces Sebastián noto a Luis, su compañero de clases verlo con cara de pocos amigos. Este había estado interesado en Saana desde inicios del año. Por otro lado Sebastián despreciaba  todo lo que Luis representaba: el payaso del salón, el más mujeriego, el prototipo de miraflorino alzado que solo bebe Starbucks; entonces solo por joder acepto. “Esta mejor de lo que pensaba”, al menos era buena para cocinar, ya que cruzando la pista era un asco según él mientras comía y observa al tipo que no toleraba.
-Bueno… ¿Qué tal?- Pregunto.
-Mejor de lo que esperaba.
De momento empezaron a verlo, ya no solo los chicos del salón de ambos sino los profesores también. Él era un tipo desagradable, ella no. “¿Qué hacían juntos?”, “¿Por qué las chicas buenas buscan la peor opción para enamorarse?”. Con una suerte de déjà vu , nuevamente hablaban de él a sus espaldas.  
-¿Noos vamomos juntototos? – Pregunto ella temerosa, ante una posible negativa.
-Bueno.- A él tan poco le importaba lo que ella decía, que acepto sin darse cuenta. Solo por fastidiar a Luis.
En la cafetería la parejita era tema de conversación, incluso sus amigos hablaban de ellos, ya que era raro ver a una chica linda como Saana Gutiérrez con un chico tan molesto, irresponsable , apático y con cierto aires de grandeza como Sebastián.
-¿Crees que le guste Gutiérrez?- Pregunto el chino, mientras barajaba las cartas- No le caería mal una novia, a veces se pone insoportable  
-Pero Gutiérrez es mucho lote para tan poco granjero- Agrego el chato Aron – La va tratar mal o peor que a la anterior.
 -Lo dudo, sigue dolido por Carol aunque lo niegue.- “¿Es que acaso lo envidias, Josecito?”- ¿Que?
-De Sebastian y Saana.- Respondió Carlos. José se preocupó de aquella voz extraña ; sin embargo trato de ignorarlo
José Martínez conoció a Sebastián oficialmente a mediados del año pasado, cuando aún estaba con Carol. Ya se habían visto antes pero nunca conversado, es más ambos pensaba mucho del otro. “¿José? El de la inmensa frente, el nerd con cara de pez” “Sebastián, el tarado que se enamoró de Rosa y ella lo dejo por un gordo friki”. Cuando se terminó aquella relación tormentosa, Rosa los había juntado y se convirtieron en amigos. “Rosa me comento que terminaron por decisión de él, sin embargo el parece odiarla”, en más de una ocasión José le había preguntado qué pasaba pero este era mandando a la misma mierda.
Solo Rosa sabía lo que realmente pasó ya que la mejor amiga y ex de Sebastián, pero se distanciaron a medida que él empezó andar con José.  “Es So macabro so violento, las cosas que amas te apuñalan la espalda”, fue todo lo que ella le dijo esa vez.
-José, vamos ya término el receso.
Una vez de regreso todos a sus aulas, Sebastián se burlaba de Luis, quien lo reprocho por lo de Saana, por otro lado la mencionada era interrogada por sus amigas, que encantadas escuchaban el relato de Saana y su héroe, mientras otras la miraban con un poco de envidia “Te salvo  ¡Qué lindo!”, “Y dices que se tiró a la pista”, “Es mucha carne para tan poco hueso”, “Que le ven a ese pavo, puta si es un feo de mierda”. Luego llego una triste noticia para los de 5to, la profesora Elizabeth se retiraría las próximas semanas a causa de su embarazo.
(…)
Una vez tocada la campana, Sebastián siguió a sus amigos como de costumbre, quienes iban a los video juegos olvidando por completo que le prometió a Saana ir con ella de regreso.
A la espalda del colegio, a una cuadras de SENATI. Había un sitio de mala muerte, como dirían algunas madres, donde jóvenes se juntaban a jugar play o en la maquinas arcadia. La mancha de José jugaba King of fighter, Sebas era completamente un cero a la izquierda peor igual iba.
Los jóvenes llegaron dejando sus mochilas botadas en el suelo, compraron fichas para jugar “¿De qué me estaré olvidando?”, pensaba Sebas mientras ponía algunas fichas para jugar con el chino.
-Que empiecen las apuestas…. ¿En cuánto tiempo creen que gane chino?- Pregunto José, jodiendo – O mejor dicho cuánto tarda en perder el manco de Sebastián.
-Bastardo.
-¡Gane!
-¡Eso fue un record!- Gritaron, mientras la cien se le hinchaba a Gonzales.
Mientras tanto en la escuela, Saana lo esperaba, era extraño para ella, sin darse cuenta cayo en el síndrome del héroe, esa extraña atracción que sientes cuando eres rescatada de algún peligro por alguien. Algunos dicen que se da en señal de agradecimiento otros que toda persona sueña con el príncipe que lo rescate. El viento corría un poco más fuerte de lo normal, trataba de bajarse la falda ya que había olvidado el short que usaba bajo ella. “¿Por qué demora tanto?”, se preguntaba.
-Hola, disculpa - Pregunto Luis tramando algo -¿Viste a Sebastián?
-No, yo también lo estoy esperando- Respondió Saana algo sonrojada era demasiado obvia, sea agradecimiento o no él era su héroe.
-Ya veo, que raro su novia me dijo que estaría aquí- No perderé contigo Sebastián… yo nunca pierdo”, una sonrisa se formó el gringo.
-¿Novia? ¿Sebastián tiene novia?
-Sí, iba a venir ya que me pidió que me deshiciera de una chica que anda molestándolo, no es tan mala persona como para hacerlo por sí mismo. “Gane Sebastián… Saana será mía”, pensaba Luis con una sonrisa de autosatisfacción dejando algo apenada al estorbo, que diga la chica.  – Nos vemos.
Saana camino muy apenada hacia su casa, pasando por los video juegos escuchando la voz de Raúl, se fijó para ver si Sebastián estaba allí. Recordaba que ya había visto a chicos jugar ahí.
-Eso es se llama acoso en algunos países- Escucho la voz de Sebastián detrás de ella con una gaseosa - ¿Qué paso?
Ella volteo asustada viendo a Sebastián burlarse.
-Pensé que te habías ido.
- No es de tu interés lo que haga, además siempre vengo aquí saliendo de clases.- Dio un gran sorbo a la Inca cola.
-Si, lamento incomodarte. Espero tu novia no se moleste.
-Jajaja, ¿novia, yo?- Pregunto sin poder evitar la risa, ya se olía lo que sucedía. Solo una persona seria lo suficientemente estúpida de saber su desprecio hacia las chicas. - ¿Luis?
-Si. – Ella no entendía lo que pasaba y mucho menos porque paso de tratarla mal a burlarse de ella.  
- No tengo novia.
-¿Por qué los más guapos son gay?- Soltó sin querer, luego se avergonzó.
-¡No soy gay!- Aclaro, nuevamente lucia fastidiado pero Saana no pudo evitar reírse. De un momento a otro se invirtieron los papeles.
Sebastián entro al local a sacar su mochila,  había quedado en irse con ella y era un hombre de palabra, además iba perdiendo en el juego e iban a empezar a apostar. José era demasiado gay cuando usaba a Rugal.
-¿y tú tienes novio?- Pregunto. Ya estaban de camino hacia el paradero para ir cada uno a su casa. El barrio de Habich estaba bien estructurado en cuanto a transito era casi imposible que alguien fuera atropellado a menos que seas Saana, claro está. – No quieres que te coja la mano para cruzar la pista- Ironizo hasta que ella le tomo la mano.  
-Uhmmm… tenia uno, pero pelee con mi papá por eso- Respondió ella, “Pero tu estas muerta.”, escucho. -¿Que?
-Era broma lo de la mano.
-¿Por qué dijiste eso? -Pregunto Saana ciertamente preocupada- ¡Que te pasa!
-¿De qué hablas?
-Oolvividalo- Comenzó a tartamudear.
-¿Cuánto te costó Tenza zangetsu? – Sebastián quiso cambiar el tema. De alguna forma ella le recordaba a Rosa y por ende le caía bien.
-¿Cómo sabes que la compre?
-Yo también estaba allí ese día, tú compraste a Tenza Zangetsu, yo me lleve a Benihime- Responde él aguantando un bostezo, si bien le caía bien ella era algo aburrida.
-Ya, ¿Cuál es tu personaje favorito?- Pregunto ella.
-Kisuke Urahara y ¿el tuyo? Seguro que es Byakuya.
-A todos les gusta ese afeminado, a mí me gusta Zangetsu en Bankai- Respondió Saana sorprendiendo a Sebastián. -Uhmm… te deje sin palabras- Bromeo pasando su mano delante de los ojos de Sebastián.
-Eres rara.
-Bueno me tengo que ir- Dijo Saana sonrojada, antes de irse le da un beso en la mejilla que Sebastián no esperaba.

Se van por distintos caminos, pero ambos sintieron lo mismo, sin darse cuenta Sebastián se empezaba a interesar en Saana poco a poco, al día siguiente ambos regresan juntos de la escuela pero esta vez pasan por un parque, hablaban tranquilamente de Bleach y otros animes provocando más ira en cierto gringo que rivalizaba con Sebastián.
-¿A tu chica le gusta el mío?
-Sera divertido cuando empiece a terminar la ilusión.  
-Micaela, ¿Qué esperas lograr con todo esto?

- Que mi chica gane. 

lunes, 12 de octubre de 2015

Un cuentista.


Soy él que te observa cuando lloras y desea consolarte pero calla porque el fondo te desprecia . Soy el pésimo amigo para aconsejar en el amor, la amistad, la familia o algunas otras tonterías juveniles pero si bueno para chacotear, coquetear o simplemente joder en el salón de clases. Soy él que se burla a tus espaldas y en tus narices también pero eres lo suficientemente tonta para no darte cuenta.
Soy el que no pudo perdonarte.
Soy el pavo del salón de clases que intenta ser cool  y de hecho lo es. Soy el que escucha a otros por falta de atención y no porque le importan realmente los que les pase. Soy el que está rodeado de personas que se preocupan por mí pero se sigue sintiendo solo. Soy el que se siente ridículo escribiendo lo que es pero no deja de hacerlo y se ríe de sentirse como Demi Lovato en Camp rock. Y ahora soy el que piensa lo perjudicial que es declarar en una presentación que vio Camp rock.
Soy el más guapo de la clase.
Soy el que estudia periodismo porque no pudo ir a literatura pero ya le agarro cariño a la carrera. Soy el que se siente inferior a otros cuando los lee. Soy el que tiene miedo al fracaso. Soy el que luce fuerte pero sin embargo es débil. Soy el que durante toda su vida solo ha querido saber que quiere realmente.Soy un soberbio según mi mejor amigo.  
Soy el que encontró paz en Lua y ama perdidamente a Soleil.
Soy ese machista que menosprecia a las mujeres pero también el feminista que dice que los varones somos basura. Soy el que se contradice con facilidad. Soy el que desprecia a los arrogantes y de vez en cuando es uno de ellos. Soy el que admiro mucho en secreto. Soy el que quiso ser poeta pero simplemente no nació para eso.
Soy el que considero ser gay.
Soy al que le rompieron el corazón pero así conoció a su verdadero amor. Soy el que se enamoró de su profe de literatura, no porque estaba súperbuena sino por la forma como narraba la Odisea. Soy el que se dio cuenta que refugiarse en las letras cuando estaba solo era genial. Soy el que se desvelaba durante las noches escribiendo pésimas historias con un asco de ortografía por diversión. Soy el que se enamoró de un sin fin de personajes ficticios y anhelo vivir una historia así.
Soy el que dejo de creer en el destino.
Soy el que se emociona cuando algo que escribe les gusta. Soy el que no tomaba apuntes en clase por sumergirse en mundos imaginarios por un mar de papel. Soy el que sueña con escribir en una máquina de escribir, valga la redundancia, para ser un escritor de antaño de verdad. Soy el que admira a Ribeyro, Poe y otros grandes pero evita leerlo mucho por temor a copiar. Soy el Fausto apunto de aceptar a Mephisto para poder escribir por siempre. Soy el que entendió Rayuela  recién a la tercera leída, también soy él que ama y odia al gran genio Cortaza.
Soy el que los envidia a todos y cada uno de ellos.
Soy el que desea convertiste en el Lovecraf peruano, solo que menos pesimista. Soy el friki que quedo encantando con el manga, anime y la cultura japonesas. Soy el manco jugando Dota o Lol, pero lo hace porque es divertido. Soy de los que quedaron encantados con El caballero de noche y de los primeros en convertirse en un Joker  hasta que luego los fanboy lo convirtieron en un mainstream
Soy un payaso y no quiero ser un fracaso.
Eso soy, soy todos y cada uno de ellos.
Soy el que llora cuando uno de ellos llora, el que sufre cuando uno de ellos sufre. Soy el más malvado demonio, el más bipolar de la escuela y el chico más sexy del barrio.
Soy el que ríe  con ellos y ama a quienes aman ellos.
Soy el que muere cada vez que uno de ellos muere y no vuelve a ser el mismo porque me asesine junto él.
Soy Yami, soy Sebastian , soy Vladimir así como también Etsuko, Saana y Akemi.
Soy eso o al menos lo único que intento ser. Un cuentista.