Conexión ineficiente - Capítulo 1

¿Pervertido, yo? 

A pesar de que mi vida había logrado encaminarse, nunca deje de ser un stalker. Muchos creaban segundas cuentas en Facebook por diversos motivos; ya sea, por juegos de rol, o cuentas de trabajo para mantener una buena reputación, o simplemente hay podían ser otras personas y eso era fascinante. Sin embargo, mi único motivo por el cual dejaba de ser Samuel Moreno, y me convertía en Monaka Izumi, era: saber de ella. 
Lo que comenzaba con un konichiwa, terminó con un horroroso letrero de conexión ineficiente. La historia de mi primer amor no era precisamente una historia bella entre personas que luchaban por estar juntos; más bien, yo siempre fui el utilizado o así me consideré durante aquellos días. No puedo negar que sufrí por cómo se dieron las cosas pero ella sigue siendo el amor de mi vida. Quien me enseño a vivir nuevamente y que solo era un cobarde disfrazado de un adolecente estúpido.
Y a estas alturas de mi vida, no podía dejar de recordarla. Aquella sonrisa dibujada en su rostro con los ojos hinchados y con un hilo rojizo en ellos había ilustrado una sonrisa. No sentía dolor, solo felicidad. Su piel era tan clara como la recordaba, su cabello ligeramente maltratado y ese modelo de gafas sin la parte inferior le daban clase, un estilo refinado que solo me hacía reafirmar que estaba loco por ella.  
Mi corazón saltaba de felicidad. “Así que tú también encontraste tu camino”, me dije con una paz solo igualable a la una gato durmiendo. Aquella foto de ella sonriendo con los ojos levemente hinchados, solo me hacía reafirmar que ella siempre seria el amor de mi vida. Una etapa de mi vida terminaba con aquella foto y mi nuevo camino se reflejaba en mi celular. Ambos iniciaríamos un nuevo viaje. 
“Amigos míos… me caso”
Solo sabía que la conocí cuando se emitía el anime de Tokyo Ghoul y hoy, que ella dejaba su juventud por la adultez, se emité la tercera temporada de aquel anime. Quisiera decir que la conocí un día como hoy o que era el último abril sin ella pero la verdad era que ya no podía recordar cómo habían sucedido las cosas. 
Habían pasado tres años desde que la conocí…Almendra se iba casar.

Luego de unas partidas la había agregado como amiga a mi Facebook. Entonces, era lunes o tal vez martes, no cualquier martes, era un martes de buena suerte. Ya que, según una página mierdera de internet, los martes eran el día de buena fortuna para los Aries. Como buen carnero, esperaba poder sobrevivir al día y sacarle algún provecho. Sin embargo, era un martes de mierda. Uno que hace hacia rememorar que no sabía porque aún vivía.  
Recordaba que cuando era niño y mi madre me requintaba o pegaba dependiendo de su humor, solía encerrarme en mi cuarto, taparme con una sábana y murmurar entre lágrimas: “Deseo ir a mi mundo ideal, deseo ir a mi mundo ideal”, una y otra vez. Con el tiempo perdí aquella práctica; sin embargo, me recordaba a mí en una versión adolecente en ese mundo. Mi novia era Videl de Dragon Ball Z y a veces le era infiel con Belinda, la cantante mexicana. 
Mi mente no recordaba cuando había dejado de imaginar aquella fantasía. Mi adolescencia había sido muy contraria a lo que mi yo anterior esperaba. Le debía a mi madre todo mi autodesprecio. 
Por ello, me encantaban los iseakai, generó del anime en que el protagonista llevaba a otro mundo. Siempre me encanto ver anime, pero a veces sentía que me autodañaba. Mi mente pensaba con una mínima parte, como un deseo oculto, que ahora que me dejaban como un pantalón usado o un perro abandonado, mis nuevas amigas descubrirían que era encantador, eventualmente se enamorarían de mí y en menos de un mes o a lo mucho dos tendría mi harem personal.
Y solo una de ellas tocaría mi corazón y la escogería como mi querida novia. Un sueño tan cierto como una japonés con demasiado pecho natural con un cabello rojizo fuego natural. 
Tristemente en la universidad las cosas no eran como las imaginaba. Y eso era deprimente, si bien era imposible que tuviera mi propio harem de chicas de grandes pechos y cabelleras de colores, esperaba al menos tener una novia plana, morena o tal vez una mayor y algo gordita. Tomé el celular y suspiré perdido entre aquellos pensamientos. 
Era difícil no pensar que todo sería más sencillo si dejaba de existir. Maldije a mis padres que me presionaban a vivir, maldije a la vida por ser complicada, maldije a Erika por creer que estaría para cuando la necesitara y me maldije a mí mismo por no morir en ese  entonces y evitarme todo lo que vino después. La vida era una y sentía que la estaba viviendo para todos, ya no podía disfrutarla y no deseaba que otras la vivieran. 
Me encontraba en la cafetería, tenía clases pero me había quedado. No deseaba entrar a otra clase aburrida y pensar nuevamente que vivir solo era un fastidio. Era demasiado temprano para deprimirme por tonterías, aún más si pasado mañana había un examen para el cual no había estudiado y tampoco estudiaría ese día. Debía alcanzar la siguiente división en el juego clasificatorio del Lol, League of Legend, y ese no se lograría solo. Era consiente que había un serio problema en mis prioridades, pero no me importaba realmente. Además, tenía pendiente lectura de algunos fanfics de categoría M, lo que en idioma natural significaría; + 18.  Revisé mis notificaciones en Facebook, no había nada nuevo.
Suspiré y nuevamente sentí que no debí haber nacido, alguien debía pensar en mi y crearme en un mundo de magia o al menos en uno donde yo fuera el protagonista de mi vida y no lo fueran mis padres o algún amor. Donde todo girara a mí alrededor. Mi teléfono vibró. 
“Hola, señor devorador de palomas. Espero nos llevemos bien”, leí. Quise evitar la carcajada pero me fui inevitable. Algunas personas me miraron. 
Había agregado apenas ayer a aquella chica y me había saludo en el muro. Aquello era una tradición virtual de la época en que existía Hi5. “¿Estaría marcando territorio?”, me pregunté. Normalmente las novias neuróticas tendían a hacerlo, pero apenas la conocía. Tal vez mi falta de amor o de sexo no me dejaba pensar tranquilo, pero ella tenía todo lo que necesitaba. Cosplays y buen cuerpo. 
Entré a su muro para responder. Antes pensé en darle una revisada. “En un relación con Samuel Velezmoro”, leí. No era de esperarse menos. Era una chica preciosa en todo sentido, hacia cosplay, jugaba LoL y seguro tendría alguna que otra característica que en mi país no hubiera. Continúe viendo algunas de sus fotos. 
Las fotos con sus cosplay eran encantadoras. Se notaba la calidad amateur en los rasgos del traje pero le daban un toque humano que me gustaba. No era tan irreales como las cosplayers rusas o húngaras. La peluca roja del que parecía un cosplay de Karin Uzumaki le encajaba a perfección. Durante aquellos 10 minutos que se convertían en una hora empecé a dar like a cada foto que me agradará.
Todas las fotos que marcaba eran del presente año, no deseaba que me viera como un stalker. Cuando empecé a ir más allá me topé con la sorpresa que iba cuatro años de relación con su novio, el cual tenía cara de idiota. Literalmente era idéntico a Carlitos de la caricatura infantil, Rugrats. “Que suerte tienen los feos de otros países”, me dije mentalmente. 
Ese maldito, no solo tenía el lujo de estar con ella, sino también la había engordado. 
Sus primera fotos del 2014, era literalmente una fina muñeca de porcelana y ahora, si bien los cachetes le asentaban bien, era un cambio drástico. El viento se iba haciendo presente y mi mente seguía metida entre álbumes viejos de dibujos, cosplay e incluso sus recuerdos familiares. “¿Por qué las extranjeras son más bonitas que las peruanas?”, me dije.  
Entonces, una burbuja apareció sobre las fotos que observaba. La foto del círculo era ella. «Tenía 120 notificaciones y 17 eran tuyas, Sr. Main Ahri.», leí. «¿120? Eres muy popular para ser soporte. Tenía curiosidad, eres mi primera amiga cosplayer», respondí. 
Me levanté del cafetín y comencé a caminar por el campus de la universidad. Aquellas palabras habían hecho que mi corazón saltara, como si se tratara de alguna ex. Almendra me generaba aquel nudo en estomago que solo había sentido con Erika. 
«Es por la hora hard de mi grupo. ¿No te has pasado por ahí? Te va hacer muy feliz», me contestó a los segundos. Me senté en una de las bancas cerca al pasto y entré a mi Facebook del celular. «No te asustes, solo disfruta», apareció en otra burbuja de ella. Revisé entre mis grupos y llegué al de ella. 



“Iniciamos la #HH”, leí. “Ya saben de todo con el hashtag de la hora hard. Todo se borrara mañana temprano.”, decía el post acompañado de una imagen de Rize de Tokyo Ghoul desnuda haciendo sexo oral al protagonista. Ese era en definitiva un fanart. La publicación era de hace una hora y habían varias publicaciones porno en aquel grupo. Entre ella una graciosa foto de Almendra con un fondo negro y la frase: “Empezó la hora hard” 
«Ninfómana», le respondí de inmediato. « ¿Un chico tímido? Vamos hombre a todos les gustan las tetas», me escribió casi de inmediato. «Me gustan las tetas reales», me creí muy audaz. «Yo las prefiero así, son más grandes y se ven mejor». Pasé mi lengua entre mis dientes, no había entendido su respuesta. «Eres muy virgo para saber de tetas»
Revisé en el grupo y en vez de excitarme, no podía dejar de reír. Desde yaoi hasta furry. La creatividad que tenían las personas para hacer porno era incomparable, pero aún más asombroso era como las personas de aquel grupo disfrutaban de ello y lo compartían. 
“¿Qué dicen chicos, me parezco?”, leí una de las publicaciones. La imagen era un intento de cosplay de Rize, en el cual la chica estaba; además que con peluca y lentes, un polo blanco corto que dejaba ver la raya de los senos y mostraba su ombligo y estaba literalmente en solo con una tanga roja. Maldije que no estuviera de espaldas. “¿Me parezco?”, releí. Ni si quiera dude entrar al perfil de la muchacha. Era colombiana, cosplayer igual que Almendra. Su nombre en Facebook era Hina Leonhart, pero en sus comentarios le decían Stefanie. 
Entonces, vibró mi teléfono. « ¿Te hice llorar?», era Almendra. No le había respondido por revisar las publicaciones. «No, solo miraba las publicaciones», respondí. « ¿Te la andas jalando? Parecías un pibe serio y seguro ayer cuando jugábamos. Que decepción, puros cenes me topo » 
«No tengo idea de lo que hablas. Esa chica… ¿Stefanie publica fotos calata como si nada? », Pregunté. «Hina chan es mía. Si, mientras no salgan del grupo y las vea su familia, normal, ¿no? », Respondió. «Ya le mandé solicitud de amistad.», le dije. « Pajero»
«Jaja. ¿No te tomas fotos así? », Pregunté. «Solo las tiene mi novio. Una pena que Hina sea de Colombia y no puedas tener nada con ella.», leí y de inmediato respondí: «Con esas fotos no necesito de ella en persona…», « Sabia que eres un pajero»
Durante todo el resto de ese día conversamos. Su nombre completo era Almendra Ana Gutiérrez Justo, Mendra para algunos amigos. Tenía 23 años, un novio friki hace cuatro, amante declarada del sexo anal y varias cosas que no creí que aprendería de ella tan poco. Luliana, su seudónimo del juego, se definía por su primera palabra: Lula, como se refería a su abuela y su segundo nombre. «Estudio Psicología, es mi segunda carrera. La primera no la terminé, pues resulta que el periodismo apesta.»
« Touka es una perra tsundere, Rize en cambio es una sádica y misteriosa. Es obvio quien es la mejor chica de ese anime» Mi mente se nublaba de pensar que nos gustaban los mismo animes, gustos musicales, sin contar su gracia y perversión. No tenía pelos en la lengua para hablar. «Pues mi primera vez fue un asco. No tenía ni idea de que hacer y el hijo de su pinche madre me lo metió por ambos lados, excusándose que no se dio cuenta. Sí, me hizo llorar con ambas»
Suspiré sobre cama. Era tarde y aun no veía el capítulo de Tokyo Ghoul. Me senté frente al ordenador e ignoré todo durante los siguientes 20 minutos. Mi teléfono vibro un par de veces pero no iba dejarme engatusar, aquel tiempo que invertía en anime era sagrado. 
«Que descanse Sr. Moreno», leí al final de ese día. 



Fueron dos semanas tal vez o incluso menos. Ya no lo recordaba con claridad pero aquellas conversaciones se convirtieron en un ritual diario en mi vida. Almendra tenía muchas cualidades: Escribía fanfiction y aun no le gustaba el yaoi, hacia cosplay i no era del tipo que los hacia horrible, era mayor y pervertida aunque me acusara a mí de ello, era muy buena jugando al lol y de hecho me había ayudado a subir un par divisiones. 
Estaba terminando de cenar, cuando mi teléfono empezó a vibrar. Por alguna extraña razón aun no notaba que ella me gustaba. «Ya regrese de comprar. Odio las colas del centro comercial», leí. « ¿Compran mucho sostén con relleno en Argentina?», entre bromas y discusiones sobre Sakura y Hinata; además, de otros personajes de gran y pequeño pecho, ella me había confesado su falta de busto. 
«Pendejo…», solté un par de carcajadas. «Tabla de planchar», respondí sentándome sobre el sofá luego de terminar de comer. Habíamos hablado durante unos días sobre la ley de la vida. Eran pocas las bendecidas, según ella, que tenían un cuerpo parejo. Por lo general, si bien tenía adelante se carecía de retaguardia y viceversa. 
«Tengo flojera de mandar la #HH. Creo que dormiré temprano, dejaré spamear a los grupos de rol», dijo. Suspiré, realmente me agrada la hora porno que manejada como actividad del grupo y la chica Hina chan incitaba a otros a intentar hacer un cospobre, cosplay pobre, sensual a otros miembros. Eventualmente la única casidesnuda era ella pero había cierta hermandad en el grupo y nadie la publicaba. 
«Una pena, me quedaré con ganas de ver a Stefanie», respondí. A los segundos la vi escribiendo. « Pervertido. Ya le dije que te acepté como amigo»
«De todas formas no es una camgirl », respondí. Unos amigos del grupo me habían comentado que le habían propuesto algo de cibersexo y ella los habia bloqueado. « ¿Por qué todos a tu edad solo piensan en sexo?», preguntó. « Lo dice la pervertida que cada jueves en la noche publica porno en un grupo.»
«Soy una administradora responsable de su comunidad. Les doy lo que pidan siempre y cuando tenga que ver con Kaneki y Ryze», era tarde y no deseaba desvelarme hablando con ella nuevamente. Los últimos días habíamos conversado hasta la media noche en mi país y en el de ella hasta las dos de la madrugada. « Justifica que eres una mañosa. Solo porque eres una tabla de planchar sin cuerpo, buscas resaltar con ello»
-Seguro lo dice porque tiras con tu novio a diario…- dije dejando el celular.
A pesar de que fuera mayor que yo, era como hablar con otra chica de mi edad. Sentía que era una burla decir que las mujeres maduraban más rápido. « ¿El nene se molestó? Por esos berrinches te dejo tu novia », suspiré. Le había contado sobre Erika, pero nunca le dije que no fue mi novia. 
Coloqué un corazón, « No tenías que ser tan cruel. No me burlaría si te dejara tu novio ». Aquella conversación se había tornado deprimente. Yo era una persona patética, pero no se lo admitiría. Escribí y en ello una imagen empezó a cargar.
«Auch», agregué. Segundos después, mi cuerpo se estremeció. «Te dije que las planas de pecho tenemos culo grande. Descansa, pervertido. »



-¿Pervertido, yo?- casi grité. Mis mejillas se habían sonrojado, mi columna se había estremecido como si hubiera visto un fantasma. Incluso una línea de baba brotó de mi boca. 
Si quería humillarme, lo había logrado. Mi rostro estaba desencajado ante su redondo trasero en forma de melocotón.  « Visto hace cuatro minutos. Eso fue un jaque mate, mocoso»

Comentarios

  1. !Wow, que interesante y epicúreo primer capítulo!
    Una historia de recuerdos y un encuentro con una bella chica que parece poseer los mismos gustos del protagonista, y que tentativamente está presto para emprender un viaje misterioso, inquietante y erotico.
    Sin duda, no será su primer amor, pero creo será una de las mejores historias en la vida del protagonista, ya que Almendra es toda una caja de sorpresas.
    Te envío un abrazo Gian, que tengas un feliz fin de semana!

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    1. Gracias, querida amiga. Debo decir que viniendo de tí, esto significa mucho para mi. Espero te agrade esta corta historia sobre un amor virtual.
      ¡Un abrazo!

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  2. (。◕ ‿ ◕。)/ Holaaa!!!
    H estado perdida lo sé pero todo se debe a mi practica que me ha quitado demasiado tiempo, bueno debo decir que me ha encantado este primer capitulo y la forma en que lo contaba el protagonista, de hecho me encantan las historias cuando los protagonistas son hombres, y de hecho su narrativa es masculina, también los dibujos me han encantando como siempre le dan más carácter a la lectura, gracias por compartir este capítulo espero pronto el siguiente.

    Espero puedas pasarte por mi humilde espacio ♥

    穛 S4Ku SEK4i®

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    1. Hola Sakuya, te cuento que yo también he estado terriblemente perdido. Casi después de un mes he vuelto. Me gusta mucho que te agrade esta historia, intentare actualizar pronto.
      ¡Un abrazo!

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  3. Hola
    Aunque la trama salta y salta y salta creo que es un buen trabajo y mucho mejor que la manera de narrar que tenías anteriormente. Bueno, bueno, esta chica nunca sería mi amiga y creo que el chico tampoco, pero me han caído en gracia, me han recordado un tiempo donde un chico me escribía, nunca supe nada de él y él nada de mí, solo conversabamos de la vida, el anime, los mangas, de pronto, puff, dejamos de hablar y la vida siguio. Creo que son etapas de la existencia XD

    Un beso

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    1. Muchas gracias por darte el tiempo de leer. Exactamente esta basado en una experiencia personal, claro que exagerada y tomando otro rumbo distinto.
      ¡Un abrazo!

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  4. ¡Hola Giancarlo!

    Pues me ha sorprendido este primer capítulo y me han agradado los dibujos que acompañan al texto, sin duda le dan más vida y personalidad. Creo que solo me queda esperar al próximo capítulo para ver qué tal sigue la historia.

    ¡Saludos!

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    1. Muchas gracias, Tsubame.
      He estado algo perdido, pero ya mismo empiezo con las actualizaciones.
      ¡Un abrazo!

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