domingo, 1 de enero de 2017

Dragones peruanos

Un maestro 
enseña con su cuerpo cuando es joven,
con sus palabras cuando es adulto,
y con su ejemplo cuando ya no está.

Dr. Miguel Angel Pastor

Presidente de la Federación  Deportiva Peruana de Kung fu

Como si hubiera recibo un certero disparo, cayó contra el suelo de una patada de empeine a la cara. Se encontraba agotado, no precisamente por la tensión y combates del campeonato Lima metropolitano de Kung Fu Wushu, sino por las agobiantes ocho horas de combates infantiles, que llevó esperando hasta que su categoría peleará. 
Al compás de sinfonías orientales de tambor y flauta recordaba. 

(Fotografía: Archivo de FDPKF)

Entrar a la Federación deportiva peruana de Kung Fu (FDPKF) durante su auge, en la puerta 24 del Estadio Nacional, era como entrar a la boca de un dragón oriental. Existían cuatro pisos acompañados de armonías chinas, pinturas de artistas marciales, kanjis que muy pocos se preguntaban qué significaban, esculturas de dragones y una extraña sensación de conformidad y paz. De esa criatura mística que representaba la esencia de la federación. 

(Fotografía: Archivo de FDPKF)

(Fotografía: Archivo de FDPKF)


“Viejos compañeros”, pensó. 
Una joven hare krishna empezó a entrenar a sus ocho años la cual tenía, según muchas víctimas, piernas de madera y que había nacido en la federación. Aquella pegaba duro a cualquier chico que la subestimará y que en cada campeonato ganaba por walkover, ya que no habían afinadas de su talla y peso que compitieran con ella. Madana Sundari, la cual a sus 25 años, va periódicamente a saludar a sus maestros. 
Un exmilitar pelado que trabajaba de guardaespaldas y cuando entraba al salón de clases se le conocía como el ´Shaolin´, ya que le encantaba el Taulo y era calvo, y del cual ya no se sabe nada y solo se espera que se encuentre bien. Dario, el shaolin de aproximadamente 42 años que siempre intentaba atrapar palomas con sus manos para probar su velocidad. 
Un niño al que sus padres sobornaban con llevarlo a jugar Play station, si entrenaba Kung Fu.  Aquel se convirtió en profesor de Kung fu Wushu y campeón nacional de Taulo en el año 2002. El día que el profesor Cesar obtuvo su faja negra, sus padres le regalaron una Play station 2. 
Han pasado nueve años desde aquel campeonato, cinco desde que vio a sus compañeros por última vez y dos desde que el dragón cerró su boca.

La imagen puede contener: una o varias personas e interior
(Fotografía: Giancarlo Sesarego)

La felicidad irradiaba entre dragones peruanos, artistas marciales, amantes del kung fu. La academia de Kung fu de FDPKF reabrió las puertas desde el pasado 26 de Diciembre de 2016. 



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