Saana - Capitulo 15

Son maquinas de matar. 

-Cómo es que lograron formar un circo de la muerte – Dijo Beelzebub, su mirada de desprecio era profunda y oscura- ¿Por qué mejor no se meten en sus asuntos?  Los dejare vivir. 

-No, no, no – Respondió  Sebastián, con una sonrisa abrió las manos, sin romper su contacto visual- Me temo que tú eres parte de nuestro asunto. Estas frente a la próxima muerte. ¡Siéntete feliz de morir por mi mano!

-¡Demasiadas palabras!-Grito Diego activando su talento corre contra Beelzebub- Tienes buen sentido de humor. El único que se convertirá en la muerte soy yo. 

-¿Miguel?-Dijo suavemente al ver a Diego corriendo contra él, se había convertido en el arcángel, el cual casi lo asesinaba hace años.- No engañas a mis ojos. 

“Creo que me toca a mí”, pensó Saana sacando el rosario de su cuello, activa el talento que le fue concedido. Sebastián nota, los movimientos de Saana y prepara una ilusión. 

-¡Es inútil! –Grito Beelzebub  golpeando a  Diego, pero este se desintegra en varios cuervos... “Esto será problemático”, pensaba al notarlo. Inmediatamente toma una distancia de los chicos. 

-¡Alguien ve mucho Naruto!- Se escucha, entonces Yue nota la desaparecieron de Sebastián. El ambiente del parque comienza transformarse en llamas. “Esta juntando el poder de sus talentos: los horrores de Chalo y las ilusiones del payaso, pero son solo visuales. Él puede detectar que no había nadie con sus otros sentidos…. A menos que “, reaccionaba Luna volteando a ver a Xena, señalando con su rosario a Beelzebub. “Una hipnosis de sentidos… ese es el poder del talento de Xena”, volteo su mirada hacia el demonio. “Mierda, eso es muy util” 

Diego peleaba de forma increíble contra el demonio. Esquivaba a pesar de la diferencias de velocidad y eso generaba preocupación entre los espectadores. “¿Cómo enfrentarse a él?”, pensaron algunos. Entre puño y puño, aparecieron más Chalos, obra y talento de Sebastián, quien seguía oculto observando. 

-Ahora si te tengo- Dijo victorioso, Beelzebub cogiendo por el cuello al verdadero Diego. Antes de propinarle el respectivo golpe, lo suelta y cae al suelo sin moverse. Diego sonríe. “Lo soltó contra su voluntad… está sometido es el poder de la Cat”, Yue sonríe mientras observa como combinaban sus poderes.- ¡Que mierda!


-¿Cómo?- Se preguntó Diego al observar que Beelzebub estaba contra el piso. Cogió su arma y se acercó lentamente.

-Esto esta ganado –Comento Yue al ver que era la única fuera de combate.- Debo pelear también. 

-Tranquila ahora regresaras- Respondió Incognito tocándole el hombro, mientras una sombra oscura recorría su cuerpo. En un dos por tres estaba completamente curada. Agradeció y se levantó buscando donde podría estar Sebastián. 

Beelzebub se desapareció por completo. Entonces, Diego se sorprendió al ver a Tobi golpearlo. Este último se elevó unos metros sobre ellos. Sonriondo cogió su la navaja que tenía y se apuñalo. Cayo a casi dos metros de alguna contra el suelo.    

-¡Ah!- Se escuchó el grito de terror de Saana y Joshi. Él estaba poseído. 

Aun desangrándose en el suelo, con la misma navaja empezó a cortarse. 

-Esto será problemático- Se escuchó a Sebastián- ¿Alguien con una habilidad genial de posesión, escudo o alguna estupidez que ayude?

-¡Yo!- Grito Saana acercándose al Tobi. Este tomo distancia pero fue tomado por Incognito del cuello. Saana le tomo el rostro, con su rosario en mano.- Mi hipnosis debería poder ayudar. 

Entonces, Beelzebub apareció detrás de ella, con una patada la tiro al suelo. Incognito tomo distancia junto al cuerpo mal herido de Tobi. El rosario de Saana cayó lejos de ella, quiso alcanzarlo, pero Beelzebub la tomo del pie y la jalo. 

-Ahora te suicidaras tú frente a ellos. 

El brazo con el que la alzaba fue cortado.  No hubo sangre solo un grito furioso de desesperación, de entre las sombras, el payaso diabólico había cercenado a Beelzebub. Antes, que este reaccionara, soltó la espada y le dio un par de golpes en el rostro.  El demonio, intentó cogerlo de la camisa pero en una proyección contra sus piernas, Sebastián lo levanto en peso. Desde atrás, Diego salto con un yac directo al rostro y este cayó con Sebastián encima. 

-¡Basta! 

Cogió a Sebastián del cuello, antes que pudiera reaccionar lo golpeo con su rodilla en el estómago y lo lanzo contra Diego.  Su brazo cercenado comenzó a caminar hacia él. Sus ojos se tornaron un rojo escarlata. “Mierda… eso si me dolió”, pensaba Sebastián, pero se sorprende al ver a su Benihime flotando. “Creo que tanto joker si me está afectando…”, sonrió para sí mismo, aun confundido hasta observar a Jade. “Telequinesis… habrá que colaborar”

-¿Gabriel?-Pregunto Beelzebub al ver a la benihime empuñada por el arcángel.- Creen que sus minúsculos poderes pueden contra los de un demonio. 

La tierra empezó a moverse. 

-¡Tiempo fuera!-Dijo Sebastián corriendo al lado de Saana, que trataba de no perder la concentración y Cat quien trataba de someter con mucha dificultad a Beelzebub. 

-Nosotros te suplimos –Indican las Gemelas corriendo contra Beelzebub. Jose aparece detrás de él y lo toma del cuello.   

Beelzebub  peleaba contra José, Yue, Meylin, Diego, Jean y la ilusión del arcángel de Sebastián que en si su espada moviéndose sola por la telequinesis de Jade  al mismo tiempo sin contar la hipnosis de Saana, el sometimiento de Cat. Sin embargo, no tenían oportunidad. 

Sebastián salva a Saana, pero recibe un fuerte golpe en el hombro cayendo al piso de dolor pierde el control de la ilusión. Regresaron a la normalidad. 

-Tranquilo-Dijo Incognito empezando a sanarlo. Saana le agradeció, pero estaba asustada. Pasaron los segundos como largas horas de horror poco a poco fueron cayendo, era demasiado poder para que pudieran detenerlo. Como pequeños ratones fueron perdiendo la fe. 

-Este es el fin –Dijo Saana que apenas podía levantarse. Sebastián se levantó cansado. 

-Comienzo a perderle la gracia a esto. 

Una lluvia intensa se desato, mientras que el demonio reía todo ya parecía perdido, mientras que Diego blandía nuevamente su espada. La bestia lo ataco con rapidez, este apenas pudo esquivar, Saana se levando recogiendo su rosario también por mas agotados que todos estaban sabían que no podían dejarlo así. La bestia se lanza contra ella golpeándola, la chica cae nuevamente, trata de levantarse, pero es detenida.

-¿Payaso?-Menciona suavemente Saana casi muerta de cansancio. Este le sonrió. 

-Tranquila, todo está por acabar –Dijo Sebastián alzándola en sus brazos. Antes que ella respondiera, Sebastián la golpea con fuerza en el estómago, ella pierde el conocimiento viéndolo- Lo siento, considera que me lo debes Saana- Sonrío una vez más tomando el rosario de su cuello.  

-Tranquilo, yo la cuidare –Dijo Yue observando cómo se le corría la pintura por el rostro debido a la lluvia. – No le hare nada, también estoy agotada y sin esperanzas. – Sonrió apenada, sacándose la máscara. Sebastián, solo sonrío recogiendo su Benihime.- ¡Ten! -Dijo Yue lanzándole un pequeño collar, con un yin yang en un círculo de plata-Si no mueres, regrésamelo.

Sebastián solo sonríe yendo a un suicidio seguro.

-Una sonrisa es la mejor manera de enfrentar situaciones difíciles. 

Entonces la noche se hizo más oscura, era tan negra como misteriosos el tiempo y todo se reducía a una deidad y dos humanos aspirantes a dios.  Sebastián alcanzo a Diego riendo, se había colocado la máscara de Yue, la pintura del rostro de Diego también se había perdido; sin embargo, él se la cubría con un pasamontañas. No eran el payaso y Chalo, eran Sebastián y Diego. 

-Izquierda- Grito Sebastián al notar Beelzebub iba por su compañero. Diego esquiva la cabeza “¿Cómo lo supo?”, voltea a ver a Luna y la ve junto a Xena. Inmediatamente lo noto, ellas le habían dado sus talentos. 

-Jajajajaja- Empezó a reír Sebastián al poder esquivar con facilidad los golpes de Beelzebub. Nuevamente logro abrirse camino y lo golpeo por segunda vez. - ¿No extrañas tu brazo?

-Payaso, deja de jugar- Exigió Diego al ver las bromas estúpidas al esquivar. “En verdad ha perdido la razón”, se dijo así mismo. 

-Necesito 15 minutos –Respondió Sebastián, dándole a entender que era lo que necesitaba para usar sus ilusiones.  -Payaso, no pensé que me fueras a caer también –Dijo Diego tratando de hacer tiempo también. 

-La vida es un chiste. – Él lo observo por un instante.- Creo que soy el único que le ve la gracia. El tiempo parecía eterno, entre esquives y chistes baratos, ambos trataban de no morir. -Llego el acto final de esta obra –Agrego Sebastián alzando a su Benihime.

La lluvia desapareció de pronto dejando una terrible oscuridad y se escuchaban las carcajadas mientras Diego y Sebastián se acercaban lentamente. Sebastián tiro la máscara en la cara de Beelzebub.

-Son máquinas de matar…. 

Fueron las palabras de Yue, al momento que comenzó la masacre.  Entre cortes y golpes, Beelzebub fue sucumbiendo ante la danza diabólica entre un melancólico payaso y un demonio sediento del poder de Dios. 

-¿Qué paso?-Pregunto Saana al notar a Luna observando fijamente. Habia recobrado el conocimiento, el resto de talentosos miraban también. 

-Están ganando- Respondió fría Yue al observar como ambos se movían con velocidad y lograban cortar finamente a Beelzebub,  mientras que la ilusión de Sebastián estuviera activa y las premoniciones del talento de Yue no perderían.

La velocidad de la pelea era increíble, los efectos de la hipnosis hacían confundir al demonio aún más que las ilusiones y los ataques eren precisos. Entonces, Beelzebub dejo de moverse. 

-¿Qué?- Grito Beelzebub  observando a Cat empezar a burlarse.“No te la llevaras tan fácil Sebastián”, pensaba la chica detrás de la máscara de gato al reconocerlo.

-¡Chalo!-Grito Carol lanzándole su talento de sombras.

Diego lo coge con facilidad y activándolo al instante, activándolo la batalla estaba desatada.

-Crees que me vencerán, ninguno de dos está a mi nivel- Grito nuevamente el demonio. –No podrán, no pueden poder.  

-Es tarde. 

-Hagamos un poco de magia. 

Lo último que se vio, antes que ambos cayeran muertos del cansancio era la cabeza de Beelzebub rodando.  Entonces el fuego empezó arder. 

Todo desapareció en un instante mientras el fuego consumía el cuerpo de Beelzebub. Inmediatamente los deidades aparecieron antes los talentosos llevándoselos para que no aprovecharan el momento. Sebastián lanzo el talento a Yue quien lo veía duras penas conservarse de pie para caer a los brazos de Demetri quien le cubría el rostro.

-Buen trabajo. 

Una semana después, las heridas sanaron, las confusiones se hacían más fuertes y las ganas de olvidar se reducían.  Entre sabanas y brazadas la verdadera paz era esa mientras dormían. 

 -Oye holgazán tienes que ir a la escuela- Dijo Adrián sacudiendo la cama de Sebastián.

-¿Ya se fue mi mama a trabajar?-Pregunto Sebastián acurrucándose en su cama. Todo le parecía extraño desde ese día, se dio cuenta que debía retomar eso que le daba fuerza. Durante esa semana había vuelto a colocar su saco de arenas en su habitación y empezaba su rutina de ejercicios de antes. 

-Si… -Respondió Adrián escuchando que tocaban la puerta. – Ya vuelvo. 

-No iré… déjame dormir- Respondió Sebastián cerrando los ojos nuevamente, mientras Adrián se dirigía a abrir la puerta.

Adrián abre la puerta viendo a una chica. Recordaba que su hermano nuevamente entrenaba como antes y pensó que ella había sido la solución. Sonriendo la dejo pasar. 

-Hola, ¿Se encuentra Sebastián?-Pregunto la chica muy tímida.

-Claro…-Respondió  Adrián invitándola a pasar. 

Mientras tanto, Sebastián ya no podía dormir, pensaba en que lo que sucedió la semana pasada,aun confundido sentía temor que se repita, pero al escuchar que alguien entraba se tapó con las sabanas y fingió estas dormido. Sebastián sintió manos que intentarían sacarle las sabanas este pensó que era su hermano cogiéndolas antes que lo hicieron provocando que la persona caiga encima de él.

-Deberían cerrar la puerta –Dijo Adrián desde la puerta del cuarto sonriendo. 

-¿Qué?- Se preguntó Sebastián al ver a su hermano cerrando la puerta.

-Buenos días, Sebastián- Escucho dela persona que estaba encima de él.- ¿Me puedes soltar?

-¿Saana? ¿Qué haces aquí?- Pregunto Sebastián aun en shock. “¿Por qué no eres una chica normal?”, se dijo a sí mismo. 

-Vine a levantarte para ir a la escuela, es que como siempre llegas tarde-Respondió Saana sin moverse de su cama.- Además José me dijo que no vendrías hoy. 

-“¿Es una broma?, ¿Es en serio?”, pensaba Sebastián sin poder creer que Saana estaba en su casa, en su cuarto, echada en su cama-No iré a la escuela 

-¿Por qué?- Pregunto Saana muy cómoda sobre él. -Bueno… ¿iras esta noche?-Pregunto Saana algo apenada.

“¿Esta noche? es cierto lo había olvidado iba ir a una disco con todos…. Ella también ira. Ella tiene novio”, relacionaba Sebastián asintiendo que iría. “Puedo decirle a Yue”

-Me alegra oír eso – Respondió Saana sonriéndole nuevamente. 

-¿Oír? Jajaja –Ríe Sebastián sonriéndole también -¿Iras con tu novio?-Pregunto.

-No tengo novio.

La sonrisa en su rostro no pudo ocultarse. 

-Por cierto ¿Estás muy cómoda no?- Pregunto irónico Sebastián, pues estaban junto en la cama.

Saana se levanto avergonzada y Sebastián también, aunque era evidente el cambio de trato que le daba al escuchar que no tenía novio. Ambos salieron pues, no querían quedarse en casa de Sebastián donde Adrián los molestaba, salieron junto a pasear conversando muy tranquilos.s

-Oye Sebas ¿Cómo te va con tu novia?- Pregunto Saana bajando la mirada.- ¿Si puedo decirte Sebas? 

-Sí, ¿Novia? ¿Otra vez Luis? – Pregunto Sebastián confundido. 

-¿No tienes novia?- Pregunto Saana cambiando su mirada “Esa chica me mintió”, pensó observando directamente los ojos de Sebastián.

Al momento que llegan a la escuela tocaba el timbre de salida, los alumnos salían mientras ellos estaban en el parque cerca a dicha escuela en los columpios esperando ver a alguien conocido, poco después se le acercan casi todo el club de teatro para confirmar si podrían salir esta noche, todo confirman y regresan a sus casas para la gran noche de Halloween.

Saana de regreso en su casa empezando a alistarse, mientras que Sebastián aun no podía de dejar de pensar en lo complicado que se ponía la situación pues  el juego debía concluirse pronto tarde o temprano Saana descubría que él estaba entrometido del juego. 

Las horas pasaron rápidamente dando las 9:30 p. m. la hora acordada para ir, el punto de encuentro era la escuela. Ya en la escuela los primeros en llegar fueron José con una camisa negra abotonada, un jean azul oscuro y Rosa con un jean negro y un polo blanco con la palabra Love escrito en el pecho.

-¿Tanto demoran?-Pregunto José aburrido de esperar. 

-Tranquilo hay viene Chino – Dijo rosa indicando que llegaba Raúl con un jean pitillo negro una camisa a cuadros verde, amarillo y negra y su inolvidable sombrero

-A Chino le dices una hora llega una hora después –Dijo José aun fastidiado.-Por fin llega Valeria –Indico Jose señalando a su novia que llegaba con Saana , ella tenía un jean celeste , un polo blanco en cuello V y una camisa azul enzima y Saana estaba con un pantalón blanco y un polo turquesa en cuello V también.

-¿Quiénes faltan?- Pregunto Rosa. 

-Faltan: Sebastián, Luis y Yliana – Indico Saana aburrido de esperar.

Poco después llego Luis con un jean azul oscuro y un polo con cuello a rayas negras y blancas.

-Ahí vienen- Dijo Saana señalando a Yliana y Sebastián que venía con una paciencia conversando, Yliana estaba con un Jean clásico y una camisa crema y Sebastián con un jean negro  , un polo blanco cuello V y una camisa verde oscuro abierta.

-Sebastián, por unas ves en tu vida llega temprano – Reprocho Rosa yéndose contra su amigo - ¡Cambia, carajo! ¡Cambia!

-Más vale tarde que nunca –Respondió  Sebastián irónico mientras cogía las manos de su amiga para que no le pegue.

Una vez todos juntos toman dos  taxis a la disco, entraron muy normal acomodándose en una mesa dejan sus cosas mientras que en la disco sonaba el ritmo de salsa, algunas parejas salen a bailar mientras que Saana estaba sentada junto Sebastián conversando, pues eran los únicos que no sabían bailar ,sin darse cuenta que eran observados.

En la mesa de los chicos estos parecían muy entretenidos, de pronto cambio el ritmo a perreo y regresaron a la mesas todos a un descanso para luego seguir.

-Bailas… -Dijo Luis apenas regreso dándole  la mano a Saana. Ella se negó. “Aprovechador”, pensó Sebastián tratando de contener la risa por la cara de Saana.

Entonces, llego un mesero con una jarra de cerveza. Sebastián como si no fuera nada fuera de lo común que le regalen una jarra de cerveza se sirve un poco. 

-Cuidado te mareas – Dijo Saana observando que tomaba como si nada.- ¿Quién la mando? 

-Tú tienes cara de polla –Dijo bromeando Sebastián. – Ni idea, pero si te dan bebida gratis son mis amigos. -Rio.  

Saana hizo un gesto de disgusto y se sirvió también mientras que desde otra mesa seguían mandándoles trago pues era muy divertido verlos pelear.

-En serio creíste que estaba con ella –Dijo Sebastián riendo.

-Que querías que pensara si estaban del a mano –Respondió Saana riéndose también.

-Eres muy celosa- Dijo Sebastián tomando otro trago. 

-Jaja, eres un idiota – Respondió Saana, sirviéndose nuevamente. Ya iban dos jarras. 

-Jaja, así te gusto-Dijo Sebastián terminando ya la tercera jarra que les mandaban.

-Si me gustas, pero tú prefieres irte con esa tal Yue – Respondió Saana mientras mordía la fresa un poco del jugo choreaba por sus labios.

-Estas tan ebria que no sabes lo que dices.

-Jaja, al menos lo digo admite que también te gusto.

-¿No lo escuchaste te antes? Te falta cerebro para ser mi novia – Respondió Sebastián acercándose a ella.

-Al menos no le tengo miedo a las mujeres como tú –Respondió  Saana acercándose más a él. Era extraño verla tan mordaz.  -Jaja, si me tienes miedo te gusto, pero no te atreves a besarme- Dijo Saana levantándose de la mesa.

-Jaja, crees que caeré en tu truco –Dijo Sebastián levantándose también la coge del mentón observándola fijamente. – No sabes en lo que te metes. 

-Entonces, bésame idiota –Respondió Saana colocando sus brazos sobre su cuello.

Mientras tanto, en otra mesa. Dos deidades bebían y se reían de la situación. 

-Jaja, te dije que sería divertido – Dijo Demetri sacando su celular para tomar algunas fotos. 

-Jajaja, al menos se besaron –Respondió Micaela observando lo que parecía un beso tierno de pareja. 

Lo que parecía un beso tierno de amor fue aumentando en calor debido al alcohol, Sebastián empezó a bajar su manso hacia la cintura de Saana mientras que esta le tocaba el pecho fuerte y amplio que tenía sin dejar de besarse el beso se hacía más profundo…




-Sabía que te gustaba –susurro Saana al oído de Sebastián mordiéndose los labios.

-Jaja, te aseguro que mañana te arrepentirás –Respondió Sebastián mientras la acercaba más a su cuerpo. 

-Jaja, oye te amo- Dijo Saana tocándole la cara.

-Yo también, aun que sea algo brutita- Dijo Sebastián besándola nuevamente.

Mientras tanto en la pista de baile, al ritmo de diablo de Bareto, las parejas bailan cumbia peruana. Entre risas y alcohol, unos chicos reían y observaban a su mesa. 

-Amor ¿Qué tanto ves?- Pregunto Valeria observando a José sonreír 

-Jaja, obsérvalo tú misma – Respondió  José señalando la mesa donde Saana y Sebastián no dejaban de besarse.

De regreso en la mesa de los alcoholizados amantes.  Ellos estaban solos, no escuchaban a nadie. Era un momento que esperaban tanto y por fin se dio. 

-Besas muy bien –Susurro Saana nuevamente a Sebastián sin alejar su cuerpo del suyo.

-Sabes, quisiera que esto no acabe. 

-Yo tampoco. 

-Entonces, sigamos. 


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