Saana - Capitulo 14

Un demonio osado en Jirón. 

Aquella casa roja en medio de las Calaminas, con rejas negras que simulaban a la perfección la prisión de la doncella que ahí vivía. Estaba llena de recuerdos y lamentos en silencio. Las Calaminas de Caquetá, era tal vez la zona más tranquila de la zona comercial de San Martin de Porres, Sebastián había caminado por esas calles de su vida 2 años y podía afirmar que nunca fue asaltado. 

-¿Qué planeas?-Pregunto Sebastián sentándose en aquel sofá, que al revés de la funda del cojín tenía algunas manchas de semen propias de el de años atrás. La nostalgia lo hacía flaquear.  

-Hace tiempo que no vienes, a mi casa –Comento la chica viniendo de la cocina con una bandeja con una jarra de limonada. Sonrió, toda esa casa había sido profana por ambos. Famélicos uno por él otro.   

-No estoy jugando Carol.

Le fastidiaba estar ahí. Odiaba cada centímetro de esa casa en la que más de una vez se la tiro. Baño, cuartos, cocina y comedor. Frente a sus hermanas o escondidas de su abuela mientras la anciana se bañaba. 

-Tranquilo, solo quiero conversar –Respondió su ex.  

-Entonces, ¿Quieres matarme y robarme el talento?- Pregunto sirviéndose limonada. “¿Estará envenenada?”, pensó. “Si fue capaz de fingir siete embazaros”, reflexiono bebiendo. 

-Sé que perdiste tu talento, sé que te gusta mucho Batman y sé que aceptaras mi propuesta –Respondió confiaba Carol, sirviéndose limonada también. Su casa estaba vacía, sus hermanas seguro en la escuela. 

Era la primera vez que solo conversaban mientras estaban solos en casa. 

-¿Y?

-Te ayudare a recuperar tu talento a cambio del talento de las Luna –Respondió sonriendo y con nerviosismo. 

-¿Cuál es tu habilidad, Joshi? – Cuestiono Sebastián aun analizando la proposición.

-Es una muy peculiar pronto lo sabrás… -Respondió, regresando a la cocina de su morada. – Si yo gano, desaparece de tu vida. 

-¿Cómo?

-Sé que es lo que más deseas. 

Los días pasaron rápidamente, Saana y Sebastián en la escuela parecían completos desconocidos, por un lado ella no era capaz de darle la cara y Sebastián simplemente no le interesaba. Mientras, otros se volvían muy íntimos como Diego y José. Ellos se distanciaban más y más. Como una expareja luego de su ruptura. 

-Muy bien  chicos eso es todo- Finalizo Richard, concluyendo su muy aburrida clase.

-Hey Sebas, ¿Vamos a mi casa a la salida?-Pregunto Diego aburrido, guardando sus cosas. La dura semana de exámenes bimestrales se acercaba. 

-No podre. Tengo algunas cosas que hacer –Respondió  Sebastián guardando sus cuadernos también. 

-Normal, si te animas estaré con José ahí. 

Sebastián salió de la escuela aburrido, pero fue detenido por Rosa, que se encontraba con Valeria y Flor.

-Oye, ¿Quieres venir con nosotros este Halloween a una disco?-Pregunto. Se habían distanciado un tanto desde ese beso en una disco. Asintió con la cabeza, esperando por der escapar de una vez. –Perfecto. Iremos nosotros, José, Raúl  y Saana –Informó ágilmente Rosa, para luego salir corriendo antes que Sebastián no se retracte. 

-¿Por qué será que no me sorprende? –Dijo Sebastián sonriendo a la nada, siguió con su camino sin darse cuenta que era seguido. El chico caminaba muy tranquilo, hacia su casa sin darse que cuenta que Saana lo perseguía atrás “Tengo que hablar con él… pero como puedo darle la cara si no fui capaz de ayudarlo”, recapacitaba muy triste la acosadora. 

Sebastián siguió caminando entonces, una chica se le acerca tomándole la mano… este voltea a ver quién era. 

-¿Qué clase de broma es esta?-Pregunto al ver los ojos azules de Yue o tal vez Meylin, pues no la reconocía aun.

-Te falta sentido del humor para ser un payaso- Respondió  Yue burlándose. – Nunca viniste a comer a mi chifa. 

-Te sudan las manos –Comento Sebastián haciendo que Yue lo soltara- Posiblemente ese arroz tenga veneno de ratas.  

-¿Qué? 

Yue se avergonzó ante tales comentarios, pues de verdad le sudaban las manos. “Eres un idiota”, pensó sonriendo sínicamente.

-Tengamos una cita- Invitó. 

 -Tengo novia –Mintió. 

-Jaja, eso explica porque proteges a Xena –Respondió. Sus planes eran seducirlo, lograr que le dijera el talento de Saana, o dárselo él mismo de preferencia. Sebastián accedió a ir con Yue, con tal de recuperar su espada.

-¿De dónde eres?- Pregunto Sebastián aburrido, mientras caminaban.

-Soy de Hong Kong en China.- Sonrió andando, mientras muy de cerca Saana los observaba. – Vine con mi hermana a la casa de un tío. Y se murió, ahora solo estamos las dos.   

-Interesante… -Comento.

-¿Tu eres Sebastián no es así? Al menos a si escuche llamarte a  Xena, ¿Ella aún no sabe que eres el payaso no es así?-Cuestiono, comprando un gaseosa. 

-De hecho ya perdí –Respondió  Sebastián bostezando- Debería ignorarte y continuar con mi vida.  

-Jaja- Rio- Estoy segura que volverás y sabes quién soy.- Saco una pequeña navaja de su bolso, su mirada se tornaba oscura. – Si te metes en mi cami

-Te pateare la próxima vez que te vea… 

Y en ese instante salió corriendo por su vida, con una sonrisa en el rostro, tomo una distancia prudente.  

Los días pasaron con pesadez de exámenes de escuela y miradas frias, congeladas por el invierno limeño. Saana empezó a entrenar con Micaela al igual que alguna vez lo hizo Sebastián junto a Demetri. “Te enseñare a usar el talento, por los viejos tiempos. Yo aposte que tu ganarías”, Saana recordó. El tiempo no paso en vano el juego se ponía más interesante a pesar que apenas iban 15 días de inicio.

Todos las deidades sintieron un horrible escalofrió, poco después hubo un pequeño sismo, todos sintieron el remesón de la tierra “¡Maldición!”, gritaron los omnipotencias cada uno desde distintos terrenos sabían lo que pasaba.  Las calles doradas de un Jirón de la Unión nocturno se vaciaban. Unos cuantos paseaban por la oscuridad. Entonces. 

-¿Que sucede Sensei?-Pregunto Saana al ver que se detenía. Eran las 11 de la noche.  

-Alístate…. Algo grande esta por desatarse- Respondió Micaela muy seria.- Ten mucho cuidado “Tengo un mal presentimiento”, pensaba Saana mientras, corría a buscar sus cosas. 

Sin darse cuenta,José junto a Valeria caminaba por ahí hasta que su celular sonó. Las luces parpadeaban. Ella se asustó. 

-Alo Mar-Contesto al notar el número de su hermana- ¿Qué sucede?

-José, dile a Valeria que se valla –Respondió  Mar. 

-Pero ¿porque? ¿Qué pasa?-Cuestiono.

-No hay tiempo… haz lo que te digo. Por favor, confía en mí –Margiory era consciente de lo resentido de su hermano. 

-¿Cómo confiar en ti después de todo lo que me has ocultado?-Replica José 

-Soy tu hermana.

La llamada se cortó. José algo confundido le pidió a Valeria que se vaya ,este se acerca al parque, nota algo extraño se acerca más notando una gran imagen roja como hecha de energía que se expandía.

-Mierda -Dijo José sacando su Kurikara y mascara, que llevaba en su mochila. Había optado por usar una mochila de viaje para esconder sus cosas. Una persona camina lentamente bajo la noche, se acercada como un depredador a su presa. 

-¡Corre idiota!- Grito Margiory que acababa de llegar al lugar. 

Los hermanos salen corriendo hacia las afueras del parque, mientras notan a Luna en las afueras con el juez José.

-Margiory no podemos interferir- Aclaro el tocayo de José.- Están solos. Pronto llegara el resto. 

-Comprendo- Respondió apenada Margiory, mientras que José aún estaba confundido. 

-Alem, este es un demonio y solo nosotros podemos detenerlo. Cubriré tu espalda espero que cubras la mía -Explico Luna desenvainando sus espadas gemelas.

-Confiamos en ti Alem- Agrego Meylin, también con su máscara coge una del as espadas de su hermana.

-No se preocupen, siempre quise tirarme gemelas. –Sonrió, en lo que su hermana le metía un puñete-Somos tres contra él- Agrego José observando a las gemelas ya preparadas también desenvaina su Kurikara. 

-No les importa si me les uno- Tobi, quien también se acercaba con manos en los bolsillo, cubierto completamente por una polera negra con capucha y un jean negro. – Esto se ve mal. 

Los chicos asintieron, mientras esperaban que el demonio saliera del parque para intentar detenerlo, de pronto se escucharon los pasos que se acercaban junto  a una fuerte corriente de aire mostraban a un tipo alto de tés pálida y cabello largo y oscuro con un extraño traje de diseño antiguo.

-No se ve tan fuerte -Comento Tobi sin bajar la guardia. Las gemelas Lunas, retrocedían dejando a Tobi y Alem al frente. 

-No te confíes por su apariencia -Respondió Yue. Se amarro el cabello en una coleta. 

-No es la bienvenida que me imaginaba...-Dijo el demonio estirándose-Ustedes los condenados a morir pueden llamar Beelzebub. Simples humanos deseosos de poder....me los tragare- Dijo Beelzebub  tronándose los dedos.- He esperado tanto que la perra humada que se hace llamar Dios en la tierra estuviera tan débil. 

-¡¡Calla!! - Grito Yue lanzándose contra él, junto a Meylin que lo hacía desde otro ángulo. Beelzebub  coge la espada de Yue con los de sus dedos recibiendo el corte de Meylin por la espalda. Era rápido, ella comenzó a sudar frio."Mierda", pensaba Yue atemorizada, al no poder retirar su espada. 

José junto a Tobi se lanza inmediatamente al ver en peligro a las gemelas, Beelzebub  lanza la espada de Yue junto a ella como si no fuera nada recibe con un fuerte golpe a Tobi, quien no puede evitar retroceder botando algo de sangre de la boca. 

José lo golpea en la cara con la funda de Kurikara, pero esta no le hace ningún rascuño; entonces, se dispone a atacar con la espada, pero también es lanzado a gran altura y cae rápidamente pero es interceptado por Incognito ya que la caída podía haberlo matado.

-Así que ese es un demonio luce fuerte... me gusta- Comento incognito dejando en el suelo a José. 

-Tranquilo Alem. Hoy somos aliados- Agrega Cat acercándose también.- Y posiblemente de aquí salga el ganador y el resto muera. 

José solo asiente levantándose observo como Incognito lucha contra él con sus puños limpios, pero también la detiene con las manos. Beelzebub baila al compás de los fallidos intentos de ataque de cada hombre. 

-Que patético- Expresó Beelzebub  sin darse cuenta que Yue nuevamente trataba de cortarle la cabeza por la espalda.

-No puede ser-Dijo Yue aterrorizada al ver que su espada se había incrustado pero no había hecho ningún efecto- Esto es malo. 

Beelzebub golpeo el estómago de Yue, atravesándola como golpes fantasma. Ella escupió sangre. "Dios ayúdanos por favor", reflexiono Yue aterrorizada saca la Benihime, tratando de rebanarle el cuello nuevamente queda incrustada en él. No estaba lo suficientemente concentrada para una ilusión. 

-¡Aquí imbécil!-Grito Diego acercándose rápidamente clavo con todas sus fuerza su espada en el pecho de Belcebú , esto hace que suelte la espada de Incognito y da tiempo para escapar a Yue. Sin perder el tiempo, golpeo de directo y cruzado. “Yac. Cros”, reacciono tomando distancia. 

Los dueños de los talentos se reúnen junto a Diego, quien no acataba mucho la idea de unirse a ellos.  Aunque no estaban todos sabían que era un fuerte enemigo. Beelzebub  sonrío al notar el temor entre los elegidos para la nueva muerte. "Somos Tobi, Chalo, Alem, Cat, Incognito y yo. Somos seis y no podemos hacerle nada ", se encontraba preocupada. 

-Esto se ve mal -Dijo Jade, sacándose la capucha rosada.- No podremos. 

-Ya somos siete -Expuso Incognito.

-Ahora es mi turno. 

Un escalofrió recorrió la espalda de ellos, cual corriente de rio Yue salto nuevamente recogiendo su espada, va contra Beelzebub, quien la manda volar de un manaso, coge del cuello a Jade que aún estaba distraída. Entonces, la mano a Beelzebub sale volando, la velocidad incomparable de demonio había sido alcanzada por quien menos creían. Todos voltearon a ver observando a la Xena salvando a Jade.

-¿Estas bien?-Pregunto Saana aun asustada por lo que hizo.

-Si gracias –Respondió,

Beelzebub sonríe mientras su mano se regenera los dueños que ya eran ocho los rodean.

-Si atacamos a todos a la vez, no podrá defenderse - Dijo Saana alzando su Tenza Zangetzu.

Todos deciden seguir la sugerencia atacando al mismo tiempo a Beelzebub , pero este se toma a Yue como objetivo, haciendo que todos se detengan.

La cogio el cuello lanzándola contra uno de los árboles del parque, pero logra notar a Benihime se arrastra a recogerla pero alguien la pisa, Yue alza la mirada observándolo.

-Eso es mio. Jajaj - Ríe Sebastián ya pintado como el joker y con su otro peinado. Recoge a Benihime- Soy un hombre de palabra- Antes que Luna pudiera levantarse le pateo la cabeza un par de veces. La albina oriental cayo nuevamente con la cabeza sangrando. 

-Hijo de puta… 

-¿Listo?-Pregunto Joshi que estaba con él. Carol lo había llamado, cuando estaba de camino hacia Jirón. Entonces, decidieron ir juntos. 

Yue se levantó, soltándose el cabello. Diego y Jose se acercaron. Era diez personas que presentaban al ángel de la muerte, contra el demonio Beelzebub. 



-Por supuesto, nosotros somos el entretenimiento.

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