sábado, 14 de mayo de 2016

Demonios internos - Capitulo 10

La muerte es una chica muy linda. 

-Por favor, Diego- Dijo la chica sin borrar la sonrisa cálida de su rostro ,era realmente hermosa, su  tez blanca se perdía en la nieve, su cara era muy fina y sus facciones eran muy delicadas , parecía una tierna muñequita de aquellas que sueles guardar –Tu también, Bryan- Hizo un pequeño puchero, mientras los chicos revelaban sus identidades.
-Si-Respondió el chico con él que me iba a enfrentar, Diego era su nombre. Bastante guapo y misterioso, el color blanco de su cabello me recordaba las noches de luna llega, grande y misteriosa. 
-De tantas personas debías ser tú- Vladimir suspiro. 
-¿No te alegra verme?- Consulto graciosa, “Que irritante”, me dije. Ella le hablaba de una manera tan coqueta y a las vez tierna, nadie lo notaria, menos yo, ya que solía hablarle a si a mis victimas – ¿Ellos son nuevos? Bryan me había comentado que tenías una chica nueva pero, son más de los que pensé.
-En teoría solo es ella, los otros llevan más tiempo conmigo. –Respondió Vladimir –Akemi, te presento a la federación peruana de música. 
No me sorprendía, siempre supe que había demonios en la política de mi país. 
-Akemi, has mejorado –La voz era familiar, pero  ¿Quién?, en ese instante el chico se sacó el pasamontañas –Me alegra verte ya recuperada.
-¡Bryan!-Grite conmocionada, el chico de mi clase, él único que no me juzgaba sin conocerme. El héroe sin espada que intento sacarme de la casa de Víctor aquel día. Estaba al frente mío y él había logrado luchar a la par de Enrique. Esto es demasiado para mí.—Tu…-Mierda, estaba tartamudeando de nuevo.
-Luego sabrás muchas cosas que te han ocultado- Me respondió, siempre tan encantador. 
-Vaya esto será un problema-Comento Linda, mientras la chica con la que se enfrentaba se sacaba el pasamontañas.- Solo uno puede tener el dinero. 
-¿Así que la zorra ahora es la mascota del demonio Anderson?-Dijo con acides, era María Cortez de la facultad de Ingeniería para ser más específica. La actual novia de Giancarlo. Cada que revisaba las redes sociales de Giancarlo veía fotos de ambos. Juntos. 
-Por favor, discúlpate- Pidió la chica con que coqueteaba con Vladimir –Todos somos compañeros y ese comentario fue muy desatinado 
-¿Por qué me tengo que disculpar con esta?
“La matare”, pensé. Sin embargo, el tipo de mi lado se adelantó. A pesar de todo lo que acaba de pasar, él era guapo y bien parecido. Tenia amplios brasos y una bonita mirada.
-Por favor Diego tranquilízate….
La chica se acercó a él y le tomo el brazo, pero él no dejaba el agarre. Me sentí frágil. 
Él la tenía por el cuello, comenzaba a estrangularla y nadie decía nada. Por un instante sentí miedo, al verla como se elevaba y su cara comenzaba tornarse morada. 
-Lo siento…-La escuche decir, a duras penas.  Me sentí bien con eso.  
La emboscada había arruinado por completo. Kotomi, la otra demonio, había planeado algo más sencillo tres chicas caminando solas por la nieve de noche, debia ser tentador. Ambos, Vladimir y ella, hablaban de Onna con mucha familiaridad. 
Linda me comentaba habían muchos demonios entre nosotros y también ángeles, muchos más cerca de lo que esperaba. Caminamos por unos minutos, mientras los líderes estaban buscando a la niña. Era incomodo caminar con esa tipa. El grupo de Kotomi estaba formado solo por cuatro personas, de las cuales conocía a dos: Bryan y María. 
Todo iba bien hasta ahora, no había aparecido la demonio y Kotomi había salido con la niña en brazos. Simplemente perfecto. Todos regresamos a los autos, realmente pensé que sería muchas más….
-¡Por qué mierda no contestaban!- Grito Omar, mientras aceleraba el carro contra un árbol, parecía atropellar a alguien. Ese alguien empezó alzar el auto con sus brazos, cante victoria muy rápido. La demonia Onna había ido tras Tamara, eso explicaba por qué faltaba un auto y Omar la detenía contra el árbol.
-¡Mierda!-Exclamo mientras se bajaba del auto y corría hacia nosotros. Fue gracioso verlo tropezar un par de veces. Nosotros nos separamos y empezamos a correr.
Onna lanzo el auto y comenzó a acercase hacia nosotros, parecía una mujer normal, su cara estaba cubierta, no parecía muy inteligente incluso sabiendo que la vinos se hizo la desentendida. En ese momento desapareció entre la oscura noche y la blanca nieve que se contrastaba.




-Dime, ¿Te parezco bella?-Escuche detrás miedo, me sentía aterrada de voltear. Nadie decía absolutamente nada, en ese momento me sentí envuelta en llamas, golpeada y violada como aquella vez que burle a la muerte y mi vida cambio.
“La muerte es muy linda”, me dije regresando a mi situación actual. Voltee levemente con mi espada guardada, golpee lo que sea que estuviera detrás de mí.
- ¡Eres horrenda perra! – Grite. 
-“Que esperas… lo puedes ver no es así”-Escuche en mi mente, cuando abrí los ojos por completo, cogí el florete, sacando mi arma. Todo estaba en cámara lenta. Pude ver a Vladimir intentar protegerme. Ya no necesito ser protegida
-¿Cómo te atreves, muchacha insolente?-Dijo Onna, logre tomar una distancia prudente. Vladimir le dio una patada para alejarla y me mantuvo detrás de él. 
-¿Hace cuánto que no salimos?-Escuche su irritante voz, esta demonia era un dolor de cabeza, solo se colgaba de Vladimir.
-Si no mal recuerdo fue con Albus  –Respondió Vladimir sonriendo-¿Crees que puedas ir a mi ritmo? 
-Te consta que puedo satisfacer tu ritmo y mucho más…
… 
Esta chica iba ser un dolor de cabeza, “Ni siquiera yo era tan ¡Tan!  ¡Tan! ¡Tan! ¡Zorra!”, grite internamente. Curioso, como da vueltas la vida ahora yo creo que una chica que conozco es una zorra.
-¿Apostamos?-Dijo Vladimir sacándose toda la ropa de la parte superior, quedando con un bivirí negro. Era tan… “¿Por qué me quedo mirando como boba su cuerpo?”, me dije en ese momento. La perversa de Linda tiene la culpa, esas revistas de chicos que tiene no dejan nada a la imaginación.- ¿Qué quieres perder?
-Jaja, si gano tendremos una cita como antes-Los odiaba mucho-Si pierdo, ya tu sabes que…
Sentí muchas ganas de usar mi espada en ese momento, que clase de tipa era esa. Se estaba aprovechando lo linda que era para seducirlo es una zorra. Agarre con más fuerza mi espada, estaba molesta aunque “¿Aprovecharse de lo linda, no era lo que yo hacía? Debe ser una broma”, reflexionaba.   
A partir de este día, 4 de Octubre, en Japón, Osaka. Yo Akemi Gonzales Gutiérrez empiezo a creer en el karma y que el mundo siempre te da vuelta.
-Empecemos-La voz de Vladimir me hizo salir de mis pensamientos.
-Está bien –Dijo la chica sacándose la ropa también, quedo en un polo blanco, mangas cero.
“¿Ella no puede ser un…?”, mis pensamientos se vieron interrumpidos. 
-Si, lo es-Escuche a Linda leer mis pensamientos de una manera realmente aterradora.
-¿Qué clase de broma es esta?
-Una muy graciosa –Respondió la chica extendiendo sus alas, salta hacia el cielo.- ¿Ella aun no aparece?
-Ni idea –Respondió Vladimir yendo contra la demonio.- Se supone que es omnipotente. 
Parecía que yo era la única sorprendida. Era increíble la única vez que vi pelear en serio a Vladimir fue aquella vez que me salvo y en entrenamientos, pero ahora era incluso, más rápido, golpeaba sin piedad a Onna, sus golpes la atravesaban causando daños internos, mientras que Kotomi solo observaba sonriendo.
Odiaba admitir que esa tipa, peleaba muy bien, usaba las alas para cubrirse y contratacaba, sin contar la fuerza sobre humana, los ángeles y demonios, son iguales a nosotros los humanos. Me sentía estúpida imaginándolos como deidades superiores y eran parecidos a una persona normal.  
No estaba segura de poder afírmalo ya que Vladimir  tenía ese extraño poder de atravesar a las personas como si su mano fuera fantasmal o algo así y bueno la tipa esa no había mostrado nada fuera de lo normal sin contar sus alas. “Ellos se entienden muy bien…”
-Ellos fueron pareja….
Linda nuevamente leía mi mente, esta chica comenzaba asustarme, no solo era una pervertida necesitaba a sino, también era psíquica.
-Recuerdo que el día que desperté, noche antes de que me salvaran, estaba asustada, le pedí a Lisbeth que me indicara el baño, ella me lo señalo pero un gesto de negación y cuando entre…-Fue interrumpida por lo que sucedía.
-Vladimir… - Hablo la demonio- Ella es tu enemiga natural, nosotros somos del mismo bando. 
-Vámonos…-Dijo el ángel cargándolo y llevándoselo, las tijeras empezaban a agrandarse, “¿Este era el poder de un demonio?”, me pregunte. 
Ella la lanzo desde lo alto, las tijeras cayeron lejos de ella. 
-Vaya, si tengo buena puntería.-Su voz irritante se escuchó a lo lejos, mientras que el lugar del impacto, Vladimir tenía por el cuello a la demonio- Esa mierda, no da la cara 
-Etto Vladimir…-  Kotomi parecía asustada, tenía un mal presentimiento, alguien estaba, detrás de Vladimir.
Los ojos de Vladimir se abrieron, al sentir la misma presencia. Era aquella chica linda. 
-No me digas que
-¿Esa mierda?-Pregunto su voz femenina muy familiar, no sé dónde ya la había escuchado-Que mal concepto tienes de mi Vladi, creo que mereces un correctivo.
Kotomi bajo hacia nuestro lado, observando a la chica mirar a Vladimir muy divertida. Esta cogió a Onna y en un leve chasquido aplasto su cabeza. La demonio comenzó a desvanecerse. Ella era la muerte. 
Entonces, Vladimir cayó al suelo gritando de dolor. Ella solo mantenía su mirada fija. 
-¿Sabes que puedo acabar con tu existencia? Yo soy lo más cercado a Dios en la tierra.  
-Ya, lo sé –Respondió mi demonio salvador, contenido el dolor. 
- Tal vez un poco más. 
Se acercó a él, mientras se retorcía en el piso de dolor. Todos estaban tan fríos como la nieve que nos rodeaba, pero ardiendo en miedo. Incluso ella, la ángel, no decía nada. También distinguía miedo. 
-Muere…
-¡No!- Grite y fui contra ella. 
Pero mis piernas perdieron la fuerza y caí de rodillas. Ella me mirada fijamente, sus ojos eran levemente achinados, su cabello rizado, castaño claro y con una sonrisa resplandeciente se agrandaban más. Su mirada lograba aplastarme por completo, me faltaba el aire. Sentía que me ahogaba en su belleza.
-Juju- Río. 
Diego se había parado frente a mí, cubriéndome de ella. Le siguieron Linda y el resto de chicos. Me sentía aun diminuta, incluso sentía que lagrimas bajaban por mis mejillas.  Se acerco a nosotros, Vladimir aun se retorcia de dolor. Entonces, escuchado un grito desgarrador. Ella, Kotomi, también comenzaba sentir ese dolor.
-¡Basta!- Grito Diego, el chico del cabello blanco le lanzo un cuchillo.- ¡Detente! 
Parecía también tenerle afecto a ella, tal vez parecidos a los míos por Vladimir. El cuchillo se desintegro antes de tocarla.
-Tu amiga te manda saludos- Susurro cerca de Enrique- Ustedes dos.- Me señalo a mí y a Diego- Se mataran mutuamente. Suerte. 
Ella desapareció por completo, aun intentaba recuperarme. Vladimir se habai levantado, Kotomi de igual manera.  
Todas las miradas se posaron en mí, me sentía algo avergonzada, lo grite sin pensar. La muerte tenía una sonrisa dibujada en rostro al verme, antes de aplastar todo mi ser con su presencia.  
.
Eran aproximadamente las seis de la tarde del día siguiente del trabajo, los chicos amantes de la música habían ganado y cobrado el dinero, por lo tanto Vladimir saldría con Kotomi, no me gustaba la idea; sin embargo, hoy hay un festival aquí. Siempre quise venir a uno y tener que usar una yutaka y todo lo tradicional, seguro mi padre y madre matarían por verme así ya que nunca me deje poner una por ellos.
La situación actual era, en baños terminales con: Tamara, la pervertida y Lisbeth, a ellas tampoco parecía agradarles el otro grupo. Y la situación pasada había sido demasiado tensa. Linda me había dicho que no volviera a retar así a la muerte y que ahora estaba maldita. 
-Tamara-chan, tus pechos son muy grandes- Realmente tenia mido de compartir el baño con esa chica –Me gustan los pequeños de Lisbeth-chan, me da ganas de…
-Te aprovechas de que no puede defenderse –Espete, mientras entraba con ellas al agua.
-Vaya por fin llego mi engreída, tu piel es la más suave, ¿Quieres que te lave la espalda?
-Ni muerta-Respondi al ver ese brillo en sus ojos.
-Vamos….Kotomi-sama si me dejaría.
“Mierda”, fue lo único que pensé, mientras accedía a que me lavara la espalda, pude ver la mueca de burla de Lisbeth quien se sentaba a mi lado mientras que Tamara salía del agua con una toalla.
-En el tiempo que llevo con Vladimir ella siempre me da escalofríos es la maldad hecha persona-Respondió.
-Habla de la muerte- Intervino Tamara viendo al cielo.- Fue humana hace mucho, su nombre era Carol. 
-No me parece tan mala, solo una chica tonta con mucho poder- Tenía miedo a que se apareciera, pero no era mi problema eso era lo que pensaba y no me retractaría.
-Cuando murió tu abuela, ella la asesino. –Dijo Linda seria- El día que tus padres muera, ella será la culpable. 
-Lose…
-Por otro lado, tienes una buena competencia. 
-¿A qué te refieres?-Lisbeth sonrió en ese instante e hizo varias señas con las manos, trataba de decirme algo
-E, s, t, a, s, c, e, l, o, s, a, p, o, r, q, u, e, -Linda estaba deletreando las señas de Lisbeth –e, l, l, a, t, e, n, d, r, a, u, n, a, c, i, t, a…
-Esta celosa porque ella tendrá….-Estaba leyendo lo deletreado sin darme cuenta
-c, o, n, m, i, h, e, r, m, a, n, o…-Concluyo Linda.-Si Lisbeth-chan
-¿Qué?- La sangre subió hacia mi cara inmediatamente, esta pequeña no decía ni una sola palabra y solo para fastidiarme empezó hablar en mudo-¡No!
-Ahora que recuerdo ellos han sido pareja, la primera vez que llegue a la casa de Vladimir y entre al baño-Se detuvo observando a Lisbeth negar con la cabeza.
-¿Qué paso?-Pregunte, era evidente que no me dirían-Linda si eres mi amiga dilo-Eso ni yo lo creía pero tenía que saber que paso. Insistí. 
-Bueno…entre y ellos estaban en la tina y bueno tu sabes un demonio también tiene necesidades y como eran pareja….
-¿Qué?-Ellos estaban…
Era mejor no saber las imágenes llegaron a mi mente, pero un demonio podía? Cielos necesito relajarme un poco
-Pero tranquila- Escucho su voz en un tono más sensual-Tu también tienes un par muy llamativo-Agrego.
De pronto sentí sus manos nuevamente…
-¡Maldita depravada! –Grite, sacando mi espada del florete empezó a atacarla desnuda.
Lisbeth seria en expresión, ya que ni un solo sonido soltó. De pronto escuche risas del otro lado de la pared, era el baño de los varones.
-Jaja
-Linda no puedes con tu genio-Ese definitivamente era Enrique
-Jaja y Vladimir no quería baños públicos-Ese era Dominic, “Dios que vergüenza”, me arrepentía de gritar. 
-Jaja, considerándolo pudo ser divertido, Akemi trata de no maltratar mucho a nuestra pervertida.
 .
Ya nos encontrábamos en el festival cada uno con su yutaka respectiva. Todo era como lo imagina y veía en animes. Mi yutaka era color azul marino, la de Linda era rosa, la de Lisbeth era lila y en caso de los hombres de Enrique era azul oscuro y Vladimir era negra. Omar y Tamara tenían otros planes así que no vinieron.
-Enrique nos invitas unas manzanas acarameladas –Pidió Linda junto a Lisbeth hacían unas muecas muy divertidas.
-Usar a Lisbeth para que te compre algo… ¡Que bajo!-Dijo irritado. Termino accediendo
Cuando lo note estábamos, solo observe fijamente su rostro que aparentaba un chico distraído y descuidado con su cabello largo alborotado y una sonrisa de “todo está bien”.
-Hola, veo que llegaron temprano…-La irritante voz planeaba arruinarme la noche.

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