viernes, 26 de febrero de 2016

Demonios internos- Capitulo 6.

Hermanos de corazón. 

Estaba realmente agobiada, no quería ir a la Universidad y tener que dar explicaciones a Bryan, del cual aún no sabía nada, o tener que fingir que estaba bien, cuando en mi mente me encontraba atormentada por esa vida que termine con mis propias manos. Me daba pavor escuchar los chismes sobre la repentina muerte de Víctor por un incendio, y no solo él, sino todo un grupo habían muerto. Yo sabía que no fue casualidad, yo presencie al demonio Vladimir atravesar su cuerpo con sus manos y detener su corazón, además de ver a la mismísima muerte encender todo y desaparecer con las almas de los caídos con tres luces que en sus manos que empezaron arder. 
Ese día, después de ser casienvenenada por Linda, ella misma, me acompaño a mi casa  y le explico a mis padres lo que sucedió, pues, resulta que dormí en su casa por trabajos de la universidad. Me sorprendí su habilidad en mentir y lo inocentes que eran mis padres o es que simplemente no les interesaba. 
-Onee–san –Escuche la voz de mi hermano menor, Jonathan, él apenas tenía 13 años. Era muy tierno para ser hombre, en fin no tenía ánimos de odiar al sexo contrario hoy. -Papá dice que te apures o llegaras tarde.
Baje las escaleras, tome desayuno rápidamente y salí rumbo a la universidad a la velocidad de la luz, atragantada, felizmente la Univ. no estaba muy lejos de casa y llegaba de un solo carro. 
Aún, podía sentir mi cuerpo bañado en la sangre de aquel hombre pero, trataba de olvidar aquello y simplemente continuar con mi vida. Ya, que por seguía viva y ellos eran los culpables de su destino. Eso fue lo que dijo ella, la muerte.  
Llegue a la Universidad, tarde como siempre, pero fue un camino tranquilo. Al entrar a mi aula empezaron a susurrar como era lo usual. Me supongo que llamo mucho la atención, busque un sitio individual pero, al no hallarlo note a Vladimir solo, realmente no quería sentarme con él, pero era eso o estar parada. Fui directo hacia mientras, este me ignoraba prácticamente. 
Él vestía un polo negro de la banda Kiss con una gorra negra su cabello suelto. Sin más preámbulos me senté a su lado.
-Buenos días- Salude mientras, él me observaba con fastidio.
-¿Por qué te sientas aquí?-Me pregunto ácidamente. Ag. 
-No tengo otro lugar –Respondí –Tu dijiste que éramos amigos, ¿No?
-Acaso tu no dijiste que éramos desconocidos –Sonrió, parecía gustar de echar en cara las cosas. -¿Qué te hace pensar que te quiero cerca? 
Era un demonio resentido, pero no iba rogarle. No era mi problema nadie le dijo que me salvara esa noche. Aun, tenía dignidad y no iba soportar a un imbécil como este por más mágico o extraño que llegara a ser.
-Jaja, tranquila solo era una broma.
-¿Eres idiota?
-No mucho –Respondió una voz que conocía muy bien y había dejado de lado por completo –Me alegra saber que estas bien –Era Bryan, me había olvidado por completo de él. 
-Bryan, gracias…
No sabía cómo responderle. 
-Jaja, me alegra que llegara a tiempo Sr. Anderson –Comento observando a Vladimir.
-De nada, no creo que Kotomi me perdonara haberte dejado –Respondió con la misma sonrisa que lo caracterizaba. Era la primera vez que lo veía hablar con otra persona, además de su taller.  
Justo cuando iba preguntar cómo era que se conocían la clase dio inicio. Solo podía quedarme con las dudas mientras la profesora Rosa empezaba a dictar.
Aburridas clases de filosofía después. Note que mi amigo era muy aplicado en sus materias, así como también pude apreciar, era ligeramente popular entre las chicas. Recordé que mi madre me dijo, que se fijó en papá porque durante la secundaria encajaba perfectamente en el cliché del chico malo e incomprendido. 
Sonó el timbre del receso, me disponía a salir del aula pero, una mano me detuvo, era ese demonio insoportable, empezaba a pensar que hubiera sido mejor no conocerlo. Realmente me estresaba demasiado tenerlo cerca. 
-Vamos a aula de Teatro –Me dijo mientras acomodaba mi brazo en el suyo, era la primera vez que me tomaban de esa manera, me sentí levemente ruborizada mientras caminaba junto a él.
-Una nueva víctima de la perra…-Empezaron a hablar, bueno no debería sorprenderme. Para variar el poco hombre de José López, “Debí quitarle el novio mientras pude”, pensé. Sin embargo, no planeaba que mi primera vez sean penetrando yo a un chico.  
-No puedo creerlo, la perra y el tío Vladi….
-Te puedo preguntar algo-Dije mientras íbamos al aula, él asintió -¿Por qué no hablas con el resto?
-Los humanos son idiotas- Respondió, mientras abría la puerta del aula – Y no me quiero contagiar. 
-¿Por qué?- Pregunte mientras, entraba con él.
- Se interesan por otros, menos por ellos mismos. Es estúpido. 
Fue tan cortante con esa respuesta, pero lo entendía era extraño sentir que tenía razón sabiendo que era un demonio. Ése día en su casa me explicaron que todo lo que sabía de demonios eran estereotipos. Sentí mucho temor al escucharlo, “La maldad es relativa”, me dijo mientras le acomodaba el cabello a Lizbeth. “Para ti es divertido besar chicos, para mi apoderarme de un cuerpo, hacerlo hablar en algún idioma diferente y burlarme de sus padres desesperados porque su hijo esta poseído.” Se me hizo difícil entenderlo y estuvo en mi mente todo el fin de semana. “Solo es malo, si afecta a uno mismo”, me repetía una y otra vez mientras entrabamos al aula. 
-Bueno Akemi hoy en la tarde empezaremos con tu entrenamiento –Me dijo  Linda, quien estaba al lado de Enrique. Ella llevaba un vestido negro con su cabello recogido en una coleta alta y él llevaba una camisa azul y un pantalón negro. 
-¿Entrenamiento?- ¿Había escuchado bien? Esto parecia una broma. ¿Entrenar? Me jure a mí misma no volver a pasar por un gym en mi vida y por eso cuidaba mi figura. 
-Si –Respondió Enrique mientras, llamaba a Vladimir quien estaba conversando con Lisbeth y Dominic.-Vladimir cree mucho en el gobierno –Explico casi burlándose- El deporte te mantiene alejado de los vicios y malas costumbres. 
-Sí, cada uno de nosotros practica una disciplina deportiva –Agrego Linda.- Además del teatro, que es nuestra pasión. 
-¿Pero, cómo?-Cuestione, una de las cosas que más odio eran los deportes apenas hacia ejercicios para conservar mi figura que tanto me había costado obtener.- No soy buena en nada.  
-Jaja, el limite solo está en lo desconocido– Dijo el demonio.
- Pero….- Comenzaba asustarme en qué demonios me estaba metiendo.
-Déjame presentarlos –Dijo gracioso el demonio acercándose primero a Dominic ,el profesor de teatro-  Este tipo fue el segundo lugar del Torneo Metropolitano de Esgrima, además de ser brillante.-Luego se acercó a Lisbeth –Ella es mi pequeña taekwondista , tres veces campeona en categoría infantil y adolecente - Después colocando sus manos en los hombros de Tamara y Omar – Además de ser una linda pareja, son unos expertos en el manejo de autos, como Bryan Oconer y la hermana de Torero –Continuo yendo con Linda-Campeona del torneo de gimnasia rítmica de Cajamarca, y según dicen bomba sexy de San Miguel – Me dio curiosidad, pensar que Linda era provincia, no cumplía con el perfil que tenia de ellos, finalmente fue con Enrique- Y él es mi orgullo , mi Zopilote ,este desgraciado es 3 lugar del torneo nacional de vale todo–Concluyo , y ante mi cara sonrió- Si con esa cara de idiota, practica vale todo. 
Realmente era increíble que un demonio supiera tanto de la humanidad y como logro transformarlos ¿Que me haría a mí? Si yo solo era buena durmiendo.
.
El día en Univ. , fue pesado todos creían que el tío Vladi había caído en las garras de la perra oriental, pero, eso no era todo. El misterioso taller de teatro son todos unos superdotados dirigidos por un demonio y para rematar mi día estuve entrenando en la casa que parecía mansión de Vladimir con Linda, quien resulto ser tremenda pervertida. 
Fue demasiado perturbado cuando empezó a sobar mis senos con la excusa de masajes de relajación. Estaba muerta. Correr 10 vueltas a esta estúpida casa campestre me dejo agotada; sin embargo, Linda, quien era más rellenita, corrió 20 vueltas. 
Una vez que recobre las fuerzas, vi a Lisbeth sentada observando las flores del jardín. Recordé que ella apenas tenía 17 años y estaba en este extraño grupo. El próximo ciclo entraría en la misma carrera que Vladimir y yo. 
Era la nueva del taller, era normal que no entendiera nada pero, ¿Todos llegaron como yo? Ella llevaba el apellido de Vladimir; sin embargo, no eran nada. ¿Por qué no hablaba? ¿Por qué nadie se aterrorizaba que Vladimir pudiera hacernos algo, era un demonio?
-¿Te preguntas por Lisbeth?-Dijo Linda sentándose a mi lado. – O ¿Por qué confiamos en Vladimir? 
-Sí, no entiendo muchas cosas…
-Es normal yo me sentí igual cuando llegue a esto –Dijo Linda con una sonrisa – De hecho cuestiona mucho a nuestra inteligencia, el seguir a Vladimir.- Hizo una pausa sacándose los lentes- Te contare la historia de Lisbeth, probablemente ella lo haría pero, no puede por esa promesa.
Linda empezó a narrarme la historia mientras, descansábamos sentadas en el pasto.
Hace mucho tiempo, Vladimir mientras, estudiaba Ingeniería en una Universidad no recordaba cual, él tenía una amiga la cual era muy callada, pero, linda, sus ojos escondían mucha tristeza y dolor. Él la ignoraba continuamente preguntándose ¿A qué se debía ese dolor? En sus pocos años viviendo en el mundo de vivos, humanos o mortales. Nunca había visto una persona que fuera feliz, al mismo tiempo que su mirada pedida a gritos morir y escapar de la realidad, a la que llamábamos vida. 
-Buenos días –Saludo ella tímidamente, evitando tartamudear en vano mientras, él la observaba -¿Ocurre algo, Vladimir? – Cuestiono, evitando verlo a los ojos. Ella estaba enamorada de él. 
-No para nada –Respondió. 
Esa chica se llamaba Xiomara Soto, estudiaba ingeniería, era la primera hija de su difunta madre y su padre, quien aún estaba con los nuestros, tenía una pequeña hermana de apenas 8 años. 
Ella se había convertido en una especia de madre para ella cuando su madre murió y en un sustento para su padre. Quien día y noche se lamentaba una y otra vez por la muerte de su esposa. Ellos habían pelado antes del atropello de ella, una dura cruz con la que cargaba cada día desde que ella partió. 
Ella siempre se veía triste; sin embargo, sonreía y era feliz con su hermana y padre, Vladimir noto eso y empezó a seguirla. Fue una mala idea.
-Ya está lista la cena –Llamo su hermana y a su padre.
-Gracias- Dijo felizmente su hermana mientras, ella le sonreía alegremente su padre se acercó a ella.
-Te espero esta noche –Susurro mientras ella se estremecía. 
Ella era consciente de lo que le esperaba, pero lo soportaba con la idea que no fuera su pequeña hermana la que cargara con ese peso. Es que ella era la viva imagen de su madre, su atormentado padre no se cansaba de pedirle disculpas una y otra vez. Por momento no la llamaba por su nombre, sino por el de ella, su madre, Liz. 
Esa noche llena de agonía y tormento , cada segundo se hacía más oscura y cruel. En el lecho de dos amantes, uno de ellos se acercaba a la ventana, mientras el cielo lloraba como Xiomara. 
-Xiomi, ese chico a fuera –Dijo el hombre señalando a quien precisamente no era un chico, al menos no humano, bajo la lluvia que parecía observarlo -¿Lo conoces?
La chica tambaleándose logro pararse de la cama con algunas lágrimas observo.
-¿Vladimir?
-¿Acaso es tu novio?-Grito histérico, su padre – ¡Tu prometiste que tomarías el lugar de tu madre cuando no este! ¡Tienes que cumplir o lo hará tu hermana!
-Si lose…-Dijo ella conteniendo las lágrimas. Internamente rezaba que Vladimir no se diera cuenta de lo que pasaba, pero, en el fondo ella lo veía como ese príncipe azul que soñaba que la salvara. 
Él la jalo del cabellera regresándola a la cama, la pobre chica dejo caer la sabana que la cubría quedando expuesta.
Ella había sido abusada desde la partida de su padre y bajo la amenaza de abusar de su hermana si ella no se dejaba. Ella soportaba ese martirio a diario. Con tal que su hermano estuviera bien, no podía denunciar a su padre porque era el sustento económico en casa. Se maldecía no ser lo suficientemente buena académicamente para ganarse alguna beca y trabajar. Solo así se podría deshacer del cerdo que la tenía abierta de piernas en la casa de su madre. 
Vladimir lo noto; sin embargo, decidió no entrometerse, no era su problema, los días pasaron y ella dejo de ir a la universidad. Vladimir en aquel entonces, no había salvado a nadie y tampoco planeaba hacerlo. 
-¿Qué paso con Soto?- Pregunto a una de sus amigas.
-Parece que está embarazada – Respondieron.
Entre voces, las noticias corren más rápidas que la luz, aún más si son chismes morbosos y en poco tiempo el aula de Xiomara la creía embazada. Y no tardó en llegar a los oídos de Vladimir.  
-Aun me pregunto, si Vladimir llego a enamorarse de esa chica- Linda corto el relato viéndome fijamente a los ojos- El mundo esta desequilibrado.- Dijo con pena continuando con el relato. 
-Hermana ¿Por qué lloras? –Pregunto la hermana de Xiomara, era tarde. Ella no había estado yendo a clases. Sin embargo, salía como si fuera así. –No me gusta verte así.- Agrego la menor apenada, noto los ojos hinchados de su hermana. 
-¿Qué está pasando?-Pregunto el padres de las chicas, notando que Xiomara estaba llegando muy tarde a casa. 
-No sé qué tiene mi hermana –Respondió la niña.
Xiomara no se atrevió a mirar a su padre, estaba destrozada por dentro con el pasar de los días su poca fe de ser salvada fue desapareciendo, tan solo no había terminado con esa tortura por su hermana. Aun que aparentaba estar vida su alma, su corazón estaban muertos. 
-¿Qué tienes hija mía?- Pregunto su padre.
-yo…-No sería capaz de decirlo pero, tenía que ser fuerte, al menos por esa vez – ¡Estoy embarazada! –Grito mientras, sus lágrimas caían con más fluidez.
La expresión serena del su padre desapareció, su  cara expresaba ira, odio y rencor.
-¡Eres una cualquiera!- Grito alterado –Con quien te abras estado acostando- Exploto estaba fuera de sus casillas, ese animal, no, ese mounstro que tenía por padre estaba furioso y ella lo sabía pero, no podía hacer nada esa criatura no merecía eso.-Ahora veras… –Sentencio, agarrando del brazo a la menor, se la llevo. Ella aun no comprendía lo que pasaba. 
Xiomara fue tras él, entrando a la habitación de sus padres. 
-¡No!-Grito deteniéndolo con los ojos sollozos, pudo sentir horror al verlo. Pero, era débil y rápidamente la tiro a un lado, mientras se sacaba la correa de los pantalones-No por favor…
La bestia furiosa dejo a la niña alzando a la mayor en peso la tiro contra la cama golpeándola la correo empezó a desnudarla, ella lloraba pero no quería que su hermana sufriera lo mismo que ella. Finalmente se detuvieron los correazos, pero ella lo vio bajar el cierre.
-Por favor frente a ella no rogo…
La pequeña no pudo contener su ira, y justo antes que la bestia pudiera hacer algo lo golpeo con una lámpara en la espalda.
-¿Cómo te atreves?-Grito yéndose contra ella. 
-¡No!- Grito Xiomara deteniéndolo pero, la lanzo contra el suelo. Ella se golpeó fuertemente la cabeza con unas de las patas de la cama, quedando inconsciente. Posteriormente un pequeño riachuelo de sangre se hizo presente desde sus orejas. 
-Xiomi…-Dijo la menor acercándose, mientras sus lágrimas recorrían sus mejillas –No, no hermana- Su voz se rompió completamente. Su hermana la había abandonado…
La bestia se acercó a la menor quien aún no asimilaba que su hermana ya no estuviera.
-Tranquila, ahora solo estaremos los dos….
-Realmente eres un asco…-Una voz desconocida sonó el aquella habitación. 
-¡Tu, eres el culpable de todo! –Grito la bestia acercándose a el intento golpearlo. Lo había reconocido, el que creía novio de su hija. El hijo de puta que la embarazo. 
-Xiomara…-Susurro Vladimir mientras, retenía el puño con su mano, aplastó la mano de la bestia destrozándola. Como una explosión de sangre se empezó a tornar carmesí la mirada del demonio. 
-¡Ah! -Exclamo con dolor cayendo al piso por el dolor, sintió como sus huesos eran molidos. Sin dudarlo saco una pistola, que tenía en el cinturón. Era policía, apuntando al demonio que contenía su ira. 
Se dieron tres disparos que luego de chocar con el cuerpo de Vladimir cayeron al suelo.
-¿Qué eres tú?-Pregunto la bestia sintiendo más humana que nunca –¡Eres un mounstro! –Grito.
-No, no, no –Dijo Vladimir levitando un espejo de mano- Un verdadero mounstro luce así. 
Por un instante la bestia había desparecido, lagrimas caían de sus ojos.
-¿Te arrepientes?-Pregunto. 
-¡Xiomara!- Se escuchó el grito de la niña aun con lágrimas en sus pequeños ojos  -Xiomara está muerta….
-¡Cállate! –Grito la bestia apuntándole, sin dudarlo disparo. 
La niña cerró fuertemente sus ojos esperando el impacto pero este nunca llego.
-Lamento no haber llegado a tiempo –Escucho la voz del chico, al abrirlos  lo vio cubriéndola. 
-¿Cuál es tu nombre?-Dijo la niña mientras recibió un arma por parte de Vladimir, quien se la había arrebatado de la mano a su padre.
-Vladimir….-Dijo- ¿Tu?
-Lisbeth…-Respondió apuntando al que alguna vez fue su padre, pero, no más ese tipo estaba muerto el padre que alguna vez tuvo no era esa bestia que tenía al frente.
Un estrondoroso disparo se escuchó, luego un gran llanto de dolor. La niña abrió los ojos observando a esa mujer. 
-La muerte- Nuevamente Linda se cortó asimisma y me miro- Tu también ya la has visto.
-Si… - Respondí tímida, recordando aquella bella chica.- Ella se llevó a los tipos que me secuestraron.  
-No te confundas- Dijo seria- Ella es la muerte, es la persona más fría, cruel y despiadada que he conocido. El tan solo verla me aterra, Akemi. 
Entendía el miedo de Linda y en parte era cierto. Esa chica era tal vez la persona más odiada. La muerte.  Linda continuo con el relato, que parecía llegar a su fin pronto. 
La muerte había aparecido frente a ellos, la niña observaba como pequeñas luces salían de los cuerpos de sus familiares. Una de ellas se acercó a Vladimir de una forma resplandeciente apareció Xiomara tomando su mano.
-Gracias…- Susurro, mientras bajo la mirada hacia su hermana. Sonriéndole volvió a convertirse en esa luz, que iba directo hacia la mano de la chica. 
-¿A dónde la mandaras?- Pregunto el demonio. 
-A un lugar feliz…-Respondió la chica mientras observaba la luz de la bestia-Miserable…
-No creo que quieres ver eso –Dijo Sebastián tapándole los ojos a la niña. Cuando los abrió nuevamente ya no estaban ni la muerte, ni aquellas luces. Todo lucia sombrío. 
-Por favor mátame también quiero estar con mi hermana…
- No, Xiomara no hubiera querido eso- Respondió cargándola en sus hombros- Ya veremos que hacer- Dijo sonriéndole- Ahora debemos irnos, que no me quiero ir preso.
-¿Por qué lo harías?
-Son 20 años preso por salir con una niña.- Ella comenzó a reír.
- Y ¿Puedes volar?- Pregunto. - ¡Siempre he querido volar!



Ese día la niña se fue con el demonio, la niña se prometió vivir por su hermana y empezó su silencio hasta poder pagarle al demonio todo lo que había hecho por su hermana.
-Es muy lamentable –Dije sintiendo un nudo en el pecho. Ella era apenas una niña .Yo me quería morir por haber matado a ese tipo y ella había visto a su hermana  morir y matar a esa escoria que tenía por padre.
-Luego de eso, me supongo que la adopto como su hermana. Son hermanos de corazón. 
-¿Qué paso después? –Pregunte. 
-La adopte, quedo traumada con una película de ninjas y he ahí su voto de silencio…Cuando me pague lo que hice por ella hablara-Escuche la voz del Vladimir a mis espaldas, cuando voltee lo vi con Lizbeth, ambos estaban con ropa deportiva, ella con un buzo azul y un polo blanco mientras que el llevaba un buzo negro y una sudadera verde.-Ahora es Lizbeth Anderson –La chica asiento sonriente a lo que dije el demonio.
-Entiendo…

viernes, 19 de febrero de 2016

Ojala todo sea un sueño

 Este cuento participo y fracaso en los Juego Florales 2015-2 de la Universidad Privada del Norte, bajo el seudónimo de Payaso Desquiciado. 


-Luego de activar la herramienta lazo poligonal, procedan a seleccionar con el puntero toda el área de la modelo, hasta lograr calarla toda.
“¿Nunca has sentido la necesidad de escapar de un lugar?”, comenzó a indagar mientras el viento entraba por la ventana. La clase de diseño gráfico de la universidad lo aburría. “Ver una gran altura y desear saltar solo para salir volando, escapando de tus problemas y de las estúpidas herramientas del Adobe Photoshop cs6”, si necesitaba escapar. 
-José, cierra la ventana hace frio. – Pidió su compañera.
Se encontraban en el octavo piso con la ventana abierta, el frio era congelante pero el cerrar la ventana implicaba que esa aula se convirtiera en un sauna. “Saltar y escapar volando, lejos de aquí. Lejos, lejos, lejos”
-¡José, que haces!
El aire corría muy fuerte y ya no escuchaba a nadie, solo se dejaba llevar por el momento. Solo escapar y muy lejos volar. Entonces, es cuando la estupidez le gana a la cordura. José Valencia era un estudiante de publicidad, estaba en el 4to ciclo y tenía una novia. Solía escuchar música mientras estaba en el baño, solo se encerraba ahí a escuchar música e imaginar. Nunca le gusto drogarse, eso no lo estimulaba tanto como en su baño, escuchar música a alto volumen y dar aplausos mientras saltaba. 
José salto por la ventana del salón, el aire era demasiado fuerte y le daba de lleno en la cara. No recordaba sentirse tan emocionado. Deseo empezar a volar pero no lo hacía, la sonRiza en su rosto se comenzó a esfumar. De pronto los gritos de sus compañeros lo alcanzaron “¿Qué mierda hizo Valencia?”, “¿De verdad se lanzó?”, “¿Se metió demás el huevon?”. Cerró los ojos mientras poco a poco se aceraba al duro asfalto. Más aterrado que un ratón acorralado por la escoba de una madre asustada o un musulmán en la CIA, comenzó a moverse, pero no había de dónde agarrarse. El piso se aproximaba cada vez más. La desesperación aumentaba conforme iba aproximándose al duro asfalto de la vereda. 
-Ya casi llegamos. 
Valencia abrió los ojos antes de chocar contra el agua de una suerte de rio, fue un chapuzón suave, salió del agua asombrado y  comenzó a observar a todos lados. “¿Dónde estoy?”, se detuvo a pensar, mientras otra figura surgía del agua.
-Que bien se siente el agua.
Una chica en bikini lo acompañaba, él no la conocía, aunque no podía evitar ver lo linda que era tanto que parecía un sueño. Era un estereotipo perfecto de rubia con grandes atributos y aparentemente con poco cerebro pero con unos peculiares ojos purpura con rasgos felinos.
-No me mires así enfermo.-Se burló-Creo que te golpeaste la cabeza antes de bajar por el tobogán. Solo sigue disfrutando este día. Mañana posiblemente nos encontremos con la muerte. 
Como un balde de agua fría, empezó a pensar que hubiera sido mucho mejor haber caído del 8vo piso. Se encontraba en la tierra de Zaq donde los reinos de Demitria y de Davis, ambos se encontraban en conflicto durante años y finalmente se habían declarado la guerra. Los ejércitos estaban preparados para destruirse entre ellos. Unos días antes el rey de Davis Marcos K Davis, había dado unos días de relajo a sus fieles guerreros que defenderían su reino con esfuerzo, honor  y si eran necesarias sangre y lágrimas. José estaba completamente desconcertado de lo que le explicaba la extraña rubia que lo acompañaba. Riza también se sintió algo extrañada de las continuas preguntas. 
-¿Sucede algo José?- Pregunto. – En la noche nos reuniremos con su majestad Marcos y los otros generales de guerra.- Le dedico una sonrisa burlesca al verlo tan asustado.
-¿Qué son ustedes?, ¿Qué es Demitria?, ¿Por qué estoy aquí?
La sonrisa de Riza, la rubia de ojos gatunos, desapareció por completo. Comenzó a interrogar al que aparentemente era su amigo y compañero de armas para luego llevarse con la decepción de que era un pequeño niño asustado ante lo que se avecinaba. Su día en la piscina término más rápido de lo que había empezado, inmediatamente se dirigió con José hacia el palacio. Valencia aun no entendía por completo lo que pasaba pero podía entender que si ese era un sueño o su próxima vida, definitivamente Adobe Photoshop cs6  era mil veces mejor. 
Como un pequeño ratón asustado entro al gran salón del palacio del rey Marcos, la chica que lo acompañaba se veía muy desconcertada ante su actitud. Se encontraron con un hombre de gran tamaño y tanta musculatura como falta de cabello, además de un gran bigote con sonrisa de bonachón. Su nombre era Dario, uno de los 4 generales del reino, quien también se preocupó que su principal estratega tenga esas lagunas mentales.
-¿Probaste con algún hechizo?- Interrogo observando fijamente al universitario- Esto no es bueno.
-Cierto.
Riza saco un bastón de una especie de casilleros que se encontraban en el salón. Lo miro fijamente y recitando algunas frases en un idioma que José no conocía, un aura verde lo rodio. En un pequeño instante pudo recordar, no nada de lo que sucedía en su actual realidad en Zaq. Sino con nostalgia sintió el duro peso de lo que había dejado atrás. Su boca sabia a la leche que solía lactar de su madre, sus labios sentían nuevamente todos y cada uno de los besos que había recibió. Sus ojos podían ver a la perfección el interior de su madre e incluso su cordón umbilical. 
Unas cuantas lágrimas cayeron por sus mejillas, había sido demasiado egoísta al querer escapar y no darse cuenta de todo lo que dejaba atrás. Las imágenes y sus sentidos continuaban transportándolo a aquellas épocas. Su primer beso, el corte en su brazo, las lágrimas de la muerte de su abuelo y hasta el horrendo sabor del aceite de hígado de bacalao que ayudaba a expulsar la flema del cuerpo.   
-¡Tengo que volver!- Grito con desesperación, salió corriendo del salón, no sabía hacia donde se dirigía pero debía volver. Riza lo siguió preocupaba hacia la piscina donde habían estado descansando, Darío inmediatamente convoco a una asamblea de emergencia, la reunión de la noche se adelantaría. El principal estratega se había perdido así mismo.
Riza logro alcanzarlo y trato de convencerlo de volver, pero José se negaba totalmente, más terco y violento que una madre cuando no le dabas la razón. No aceptaría renunciar a todo lo que dejo atrás y mucho menos a perder la vida en una pelea que no le correspondía. 
-¡No nos puedes fallar ahora!- Grito la rubia furiosa – Si deseas te ayudaremos volver a donde quieras, pero no nos dejes.
-¡Solo soy un estudiante que ni siquiera presta atención a clases!- Se justificó.
-Apenas hace unos minutos me dijiste que me ayudarías a derrotar a Alem- Lo dedico una mirada furiosa, seguida de una patada al estómago- ¡Confiaba en ti! 
A los minutos en el gran salón discutían 3 generales de guerra: Darío, Shauna e Ylian. A los segundos se abrían las grandes puertas desde atrás de la mesa, donde se encontraban sentados y entraba el rey Marcos. 
-¿Qué sucede?- Interrogo sentándose al medio de la mesa. 
Antes de que las respuestas se hicieran presentes Riza, la 4ta general, y José entraban a la sala. Darío se sorprendió al verlo, esperaba de todo corazón que José hubiera vuelto en sí.  Riza explico lo que sucedía con su compañero. Shauna, la principal asesina sugirió que se le separara de las filas de la batalla. Ylian se mantuvo callado solo se dirigió hacia él con un comentario casual. “La falta de sexo provoca mala memoria”. Riza insistió que se mantuviera aun a José en el consejo de guerra. Aun en desacuerdo el rey Marcos, confió en su prima y la reunión continuó con su principal función.
Valencia no pudo evitar la Riza al notar ciertos parecidos con la realidad. La gran batalla se desataría en el bosque Zimera, el cual era el único camino hacia Demitria desde Davis. 
El bosque Zimera solo poseía tres rutas, la superior era la más larga, la principal y la más accesible era la del medio y finalmente la baja, la cual podía aplicar como factor sorpresa. Era el formato multiplayer online battle arena, José sintió un inmenso alivio esas horas jugando Dota por fin le darían frutos. 
Mientras los generales debatían, Valencia deducía como se darían las cosas basadas en su experiencia noto con facilidad que al medio iría el mago, definitivamente Alem, el mango más poderoso de Zaq se enfrentaría a Riza, ella necesitaría la ayuda de un jungler, como se le llamaba en el juego al que apoyaba las líneas que iban mal. El tanque o el más resistente estaría arriba y el asesino y el soporte abajo.


-Darío y Shauna irán por carril del factor sorpresa, por abajo- Comenzó- Ahí se encontraran con dos generales de Demitria, deben derrotarlos lo más rápido que puedan. Ylian te toca tanquear arriba- él mencionado lo miro extrañado.
-¿Qué mierda eso?- Pregunto. 
-¿Iremos juntos al medio?- Pregunto Riza.
-No, tu irás sola contra Alem.- Confirmo, ella noto la confianza con la que le ofreció su ayuda esa mañana antes de ese extraño episodio de amnesia- Iré apoyarte de momentos al igual que a los demás. 
-José, es demasiado arriesgado dividirnos. Debemos asegurar e ir todo por la línea baja- Protesto el rey Marcos- Si ellos van juntos por una sola ruta perderemos. 
- No, no podrán descuidar las otras.- Sonrió mientras observaba los puntos en el mapa- Perderán su dota.
A la mañana siguiente comenzó la batalla de los mil días, como la apodaron los habitantes de Zaq. La primera ruta que se perdió en los primeros meses de guerra fue la de arriba, Ylian murió a manos de Jarvan del reino de Demitria. El muro que protegía la ciudad de Davis en la ruta superior cayó. 
-¡Retrocederemos, Dario debes ir a aguantar arriba!- Ordeno- Shauna cuando recibas mi señal entras. 
Pasado 6 meses  y la ruta de abajo cayó junto a la defensa de Demitria. Jine y Miracle había sido derrotado por Shauna y José. 
La cantidad de muertos y sangre superaba las expectativas de José, quien durante esa guerra se dio cuenta que no era un juego, como el en que se solía enviciar. 
Durante el próximo año Shauna y Dario fueron asesinado por Alem , quien logro destruir el muro de debajo de Davis, tropas demitrense recorrían las calles del reino de Marcos. 
La guerra duro un total de tres años. En el primero perdieron amigos, en el segundo perdieron pueblos enteros del reino y Finalmente en el 3ero Riza y José lograrón asesinar a Alem, el mago invocador o también llamado invoquer por Valencia. Y solo así Davis logro recuperarse y vencer en la guerra. Luego de tres años de sangre y dolor por fin el rey Marcos esparciría su tiranía por toda Zaq. 

-¿Crees que ganaste forastero?- Pregunto antes de ser ejecutado,- El único que realmente perdió aquí eres tú. 
Valencia sintió un extraño escalofrío ante las declaraciones de Alem, durante esos tres años de guerra y de defender a los aldeanos de la invasión. Noto que no se oponían a sus pseudoconquistadores. 
-Recuérdalo, el único perdedor eres tú.
Todo se había terminado y por fin volvería pronto a casa. Sus errores habían costado mucho y tal vez si no hubiera confundido una guerra con juego podría haberse evitado que muchas cabezas fueran cortadas en vano.
Un poco de remordimiento comenzó acecharlo. Mientras el invocador se consumía en fuego lo miraba fijamente. “Haz condenado a Zaq!”, escucho en su mente antes que en una enorme llamarada de todo lo que quedaban Alem desapareciera. 
-Tú eres nuestro héroe, nuestro salvador.- Ella lo abrazo, algunas lágrimas cayeron de sus ojos, no podía creer la inmensa felicidad que le daba escucharlo.- Quédate con nosotros. 
Juntaron narices en silencio, mientras sus labios morían entre ellos. Davis había ganado la guerra por Zaq. 
Al amanecer unos cuantos rayos de luz solar, comenzaba a fastidiarlo. Odiaba  no tener cortinas, pero agradecía la compañía a su lado. Suspiro y la abrazo por la cintura cerrando sus ojos dispuesto a dormir nuevamente. “Joven  universitario se suicida, aún se desconocen los motivos”, abrió los ojos de pronto y desesperado pero no podía ver nada. Todo era oscuridad. “Madre llora desconsolada partida de su hijo”, esto no le podía estar pasando. “El único perdedor eres tú”, recordó y entonces dudó. ¿Si fue un trampa?, ¿Por qué los aldeanos no celebraban la victoria?, ¿Los demitrense realmente quería ser conquistados?
-¡No!- Grito.
-En paz descansa, hijo mío.- Fue lo último que escucho antes de convertirse en una nada absoluta.  

domingo, 14 de febrero de 2016

Saana - Capitulo 8.

Me enamore de un fantasma. 

El miedo es un instinto de supervivencia que se activa justo cuando estas en algún peligro. Esos horrores, se alimentan del miedo y frenan, hasta el punto de ahogarte y no poder escapar de ellos.  
-Saana no te apartes de mí, cuando te de la señal, corre –Le susurró al oído a Saana, quien estaba muy asustada. 
Acorralados por un grupo de pirañas, comandados por lunático. Debían buscar la forma de escapar, pero como si no fuera poco. Ambos observaban algo que temían, algo que no podían enfrentar. 
-Debiste escuchar las voces. 
-¿Voces?, ¿A qué te refieres?- Pregunto buscando un hueco para el escape, pero en el fondo sabía a qué voces se refería. Estaban en una situación complicada, Sebastián podría pelear, pero ella…  
-La chica que está detrás de ti, posee un talento y uno muy peculiar. Me llama bastante la atención ¿Dime cual es poder de tu talento que te permite estar en 2 lugares a la vez?- Pregunto el chico, con rostro del ogro que la hizo vivir ese infierno durante esos meses, ese ogro al que le temía y con martirio debía llamarlo padre. 
-¡No sé de qué está hablando!-Grito Saana algo solloza, desesperada para ser exacto. Ella había escuchado los rumores y todo era extraño para ella. Esos escalofríos la aterrorizaban, ¿Estaba realmente muerta? 
-No te hagas la estúpida, que vi tu cuerpo en el hospital el día que esos buenos para nada de su escuela fueron a revisar. 
-No sé de qué estás hablando, yo estoy aquí –Respondió acongojada, temerosa cual ratón acorralada por un gato. Uno que no deseaba comerla, más bien solo destruirla. “Es cierto por eso es que Luis no sabía de ella, pero eso significa que”, pensaba Sebastián, buscando un punto de salida. “Saana está en el hospital pero, quien es la chica que está aquí conmigo… ¿Una impostora?”, se cuestionó. Recordando esas voces que le decían esas cosas raras. 
- ¡Corre! – Grito. 
Saana corrió logrando escapar pero, Sebastián se quedó no por querer; sino,  fue retenido por el  chico. 
-Eso fue sucio, bueno iré a matar a la del hospital, supongo que será igual si mato a una mueren las dos- Dijo el chico sin perder la sonrisa.- Me da algo de curiosidad, ¿Siempre tienes mala suerte en el amor?  
Sebastián no respondió, solo se lanzó contra él pero fue golpeado, sin misericordia. Su cuerpo estaba oxidado, ya no tenía sus viejos reflejos .El chico sonreía al ver que no era capaz de golpear, su horror, su temor se lo impedía pero ¿Qué era ese poder? Sebastián observaba al bastardo que se acostó con su novia, esa novia que le quito todo, incluso una de sus viejas pasiones. 
-Te tengo una pregunta, ¿dime que ves en mí?- Pregunto el chico mientras lo pateaba en el suelo– Dime a que le temes miedoso –Dijo acercándose a él mirándolo fijamente a los ojos. “A ese maldito y a ella”, pensaba Sebastián sin responderle. – Recuerdo que tu novia, nos contó que tenías el pene chico. 
La mirada de Sebastián cambio, en su mente solo recorrían esas palabras... Se burló de él, lo engaño y rio. Nunca quiso odiarla, la amo demasiado como para hacerlo. Pero, pero, pero esa palabras recorrían sus mente, junto con esas imágenes que lo aterraban. Carol y el tan Gianqui, juntos desnudos, famélicos mientras, él se ahogaba en la agonía, de haberlo dado todo y perderlo.  
-¡Vete a la mierda!–Grito metiéndole un cabezazo en la cara, le había logrado reventar el labio, al menos era algo. Sebastián no pudo responder porque automáticamente después del cabezazo empezó a golpearlo de nuevo. Sonría al verlo escupir sangre. Sebastián logro notar que los otros chicos no se movían. Era extraño. 
-Jajajaja…. – Rio, mientras que Sebastián observa asustado como de su boca caían gusanos y sus ojos lagrimeaban sangre.- Esto apenas empieza.
Sebastián no respondió dé la impresión, al observar algo tan repulsivo, sin palabras no se pudo defender del corte que le hizo con su katana el chico mientras soltaba carcajadas como loco. 
-¡Beberé tu sangre y la de la chica que tantos amas, maldito infeliz! –Grito el chico mientras nuevamente cortaba a Sebastián. 
“Voy a morir… no quiero morir…. Por favor despiértenme de esta pesadilla, como es que llegue aquí  por favor alguien ayúdeme….”, pensaba Sebastián sin poder soltar una sola palabra. “No me puede matar, es una vía pública”
-Pequeña cucaracha asustada, está lista para ser aplastada –Dijo el chico a punto de dar un corte letal.  
El corte nunca se dio…
-¡No!,  Déjenlo- Grito Saana, quien había regresado por él. 
El chico se quedó observándolo directamente a sus ojos llenos de temor por la imagen repulsiva que veía  Sebastián, “Todos temen su muerte”, escucho, pero lo ignoro. Lo que realmente buscaba había llegado.  
-“¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué no lo puedo sacar de mi mente? ”, Pensaba Sebastián mientras observaba con frustración y horror al sujeto, “No puedo hacer nada….tengo que, tengo que ser más fuerte que él…no puedo permitirme perder. Yo no me dejare pisotear de nuevo. ”,Sebastián incapacitado mentalmente no pudo defender a Saana que era brutalmente golpeada también. 
-Eres una paradoja, Gutiérrez Saana –Dijo el chico, cogiéndola del cabello y comenzó a patearla. Saana no pudo responder por el dolor que sentía, estaba muy débil y más al ver a Sebastián tan sometido a sus horrores. 
-Déjalo a él, por favor te juro que no sé nada de lo que hablas –Pidió Saana tratando de levantarse. 
-¿Me pregunto si mato ahora la del hospital ¿morirá, también?- Dijo el chico acercándose con su katana. 
Sebastián corrio contra Saana al ver que el chico se aproximaba a matarla, ella observo a Sebastián correr contra ella como la primera vez que la salvo de ser atropellada. No pudo evitar a sonreír aceptando su destino. 
-Suficiente. 
-¡No te metas Gabi!- Grito el chico muy molesto. 
-Esta es la última vez que te lo diré, el momento aún no llega-Reprocho Gabi haciendo para atrás al chico. Saana se descompenso y cayo contra el piso. Sebastian intento de levantarse , aun estaba adolorido y golpeado.- Es suficiente.
La imagen del chico regresa a la normalidad y se marcha junto a la mujer dejando a Saana en el suelo junto a Sebastián quien la abrazaba. Es cuando se la cuenta que nunca hubo ese grupo que los rodeo y solo era chico. No quiso indagar más, su cerebro no podía procesar tanto. 
-No debiste regresar –Dijo Sebastián acomodándole el cabello.  
-idiota….-Susurro débilmente Saana empezando a sollozar- Creo que no fue tan mala la cita.  
-Si lo sigues diciendo, tal vez lo crea -Respondió Sebastián ignorando el insulto. 
-En Marso yo tenía un novio, era muy cariñoso pero, a mi papá no le gustaba él. Pensaba que era muy niña para meterme en esas cosas, a mí no me importaba lo que pensara y me escape junto a él pero, no paso ni un día y mi padre me encontró…-Contaba Saana derramando lagrimas mientras Sebastián escuchaba asintiendo mientras la llevaba al hospital. No to que las personas no los veían o al menos a ella. Sintió un agujero en su interior.- Yo lo amaba, pero mi papá no entendía, tuvimos una horrible discusión, el me pego no pude contener mi dolor y salí corriendo pero, no me di cuenta que un auto venia contra mí solo pude escuchar a mi papá gritar “¡Cuidado Saana!” ,poco después desperté en el hospital ya mejor me levante pero mi madre adoptiva y mi padre a quien se le veía destrozado ,me ignoraron por completo. Me sentía mal fui a buscar a mi novio pero, también me ignoro me sentía sola y triste fue hay entonces donde fui acogida por mi sensei de Kendo en su casa  poco después empecé a asistir a la escuela nuevamente pero seguía sola… hasta ese día iba regreso a la casa de mi sensei sin darme cuenta que se aproximaba nuevamente un auto hacia a mi…. En ese instante pensé que dejaría este infierno finalmente pero escuche una voz nuevamente que se lanzaba contra mi cerré los ojos fuertes del temor pero cuando los abrí te vi… mi héroe–Dijo Saana cerrando fuerte los ojos sin parar de llorar... – Me siento idiota de creer que el amor podría solucionar todo. Pero, fue bonito enamorarme de ti, aunque hayas sido un patán. 
Sebastián solo asintió. “Siempre fui una persona fría, ¿Qué es este sentimiento?, ¿Por qué me siento tan triste? No llore ni siquiera viendo Clannad; sin embargo, ella”, pensaba  –Hmp- Gruñó.  
Saana abrió los ojos a obsérvalo, como miraba al frente sin bajar la mirada para no demostrar debilidad. 
-En la escuela, escuchaba voces. Voces que me recordaban lo que era. 
-Tu sonrisa tan desplaciente... a mi corazón deja encantado… ven toma mi mano para huir de esta terrible oscuridad  -Cantaba suavemente Sebastián, fue lo único que vino a su mente ante la situación. Algunos cuantos adultos se acercaban a él, ofreciéndole ayuda. Pero, ninguno notaba lo que realmente pasaba. 
-Quiero estar solamente junto a ti –Dijo Saana abrasándolo fuerte. 
-Quiero saber si acaso tu conmigo quieres bailar… si me das tu mano te llevare por camino de luz y oscuridad….-Seguía su melodía mientras llegaba al hospital –Voy amarte para toda la vida…-Concluyo Sebastián entrando al hospital junto a Saana. 
Sebastián entro pasando desapercibido, se dirigió a las habitación encontrando la habitación 408, giro la perrilla con temor encontrando a una chica en una cama en aparente estado de coma. Sudo frio, era cierto. Se enamoró de una fantasma.

-No puedo ver nada -Dijo Saana sin soltar a Sebastián, poco a poco su voz se desvanecía.   

-Es lo mejor –Respondió Sebastián observando a Saana tendida en una cama y a otra entre sus brazos.- Es increíble.   
-Soy yo ¿no?-Pregunta dudosa la pobre chica, aumentando el agarre en sus manos. 
-Si…-Responde Sebastián “¿Qué significa esto? ¿Cómo es posible algo como esto?”, pensaba pero, considerando lo que acaba de vivir. Se sentía un enfermo mental. Saana le había arrebatado la lógica a su vida y ahora su vida le arrebata a Saana. 
-Gracias-Dijo Saana acercándose a Sebastián, lo mira fijamente dejando caer muchas lágrimas-¿Si ella es yo?¿Yo que soy? 
-Eres la chica que me gusta….  
-Tú también me gustas mucho- Sonrió débilmente. 
-Lo sabía –Sonrió –Soy un adonis después de todo. 
-Idiota…-Murmuro -¿Puedo besarte? 
-No creo que tengas lo suficiente para pagarlo- Acorto la distancia entre ellos, la beso de manera tierna…como un inocente beso de niños.
-Gracias…. 
Sebastián abrió los ojos nuevamente después del beso, observando absolutamente nada…. Saana había desaparecido, contuvo el remordimiento y salió del hospital. Sin decir una palabra, se dirigió al parque cerca de su escuela sentándose en uno de los columpios se perdía en sus pensamientos mientras gotas lluvia empezaban a caer. 
-Esto es más estúpido que una telenovela mexicana- Se maldijo a la nada mientras sus lagrimeaban tanto como el cielo lo hacía. -¿Qué estupidez? 
-Oh, niño ¿te rompieron el corazón?- Esa voz, a su lado estaba la chica que conoció hace una semana. Yue Long, la joven del cabello blanco como la nieve estaba parada a su costado con un paraguas. 
-¿Qué haces aquí?-Pregunto, sin alzar la cara. Una de las pocos desvirtudes de Sebastián era el orgullo. 
-Pasaba por aquí….-Dejo el paraguas a un lado de Sebastián – Devuélveme la próxima vez que te vea…Estoy por abrir un chifa cerca al KFC  de Habich.  
Ella se fue dejándole el paraguas a Sebastián, era una chica extraña según Sebastián pero no se mostraría débil ante nadie. Tenía un objetivo en lo que le quedaba de vida, una sola misión. 
Se paró del columpio y el paraguas, sentía como la lluvia lavaba su espíritu sucio…quería estar al máximo antes de tomar su decisión pero ¿Por qué sus ojos no dejaban de llover? 
-¿Cuándo deje de ser yo? 
“Cuando dejaste de estar solo…”, escucho de nuevo, pero era una voz conocida que estaba detrás de él.  
-¿Que mierda haces aquí?-Pregunto Sebastián- ¿Tú eras esa voz?
Nuevamente se sintió aterrado e indefenso. 
-Es una pregunta estúpida para tu inteligencia ¿No crees?- Respondió Demetri acercándose a él, era su psiquiatra, la voz en su cabeza que advertía sobre Sana.- Debiste decir lo de la voz en tu cabeza, en nuestra última platica. Sino colaboras no puedo ayudar.  
-¿Qué eres?- Sus piernas temblaban. 
- Me gusta el termino, demonio. – Sonrió acercándose, Sebastián intento tener una distancia prudente, estaba aterrado. Ya eran dos veces en un día que se topaba con un tipo así. - ¿Quieres poder enfrentarte al demonio de esta tarde de nuevo?
-¡No es de tu interés!-Grito Sebastián. 
-Dejaste el deporte por amor, perdiste amistades por el mismo, sufriste inmensamente por amor.-Dijo Demetri sentando en el otro columpio.- Te va mal en el amor, pero si buscan venganza por odio. Tal vez podría funcionar.  
-¿Qué propones?-Preguntó.- ¿Qué de bueno tiene el odio? He vivido un año de mi vida odiando a esa perra y al tipo que me la quito.   
-Es bueno porque es una fuerza muy potente y que no se rinde fácilmente y mala porque poco a poco te haces adicto a él….-Respondió Demetri volteando a observarlo- Estas cosas deberían decirse en nuestras platicas. En fin, ¿Aceptas? – Sonrió – Tal vez la volverías a ver.     
-Sí, quiero vengarme-Respondió alterándose. 
Esas serían las vacaciones más largas para Sebatian, y mucho menos esperaba lo que vendrían después de ellas. Solo esperaba poder llegar a donde ella. Y sobre todo desquitarse con él. 
 .
-Alo Sr. Gutiérrez? – Dijo la recepcionista. 
-Si soy yo –Respondió.  
Venga inmediatamente al hospital. 

lunes, 8 de febrero de 2016

Saana - Capitulo 7

La que fue besada por el diablo. 

El bucle eterno, llamado tiempo no perdonaba. Y es que era nuevamente Lunes, ese día odiado el cual lucia más pagado de lo normal, pues Saana había faltado a clases por su lesión y Sebastian debía tolerar las conversaciones de sus amigos, a pesar de sentirse excluido era entretenido verlos emocionarse. 
-Ojos de Halcón es el mejor espadachín del mundo –Dijo Luis, mientras 
Sebastián se sentaba al lado de Yliana.  
-Ya lo sé, cuéntame que paso con Zoro –Insistió Yliana, con estrellas por ojos pensando en el peliverde de One Piece. “De nuevo con estos piratas, raramente no me fastidia tanto como siempre creo que no son tan malos después de todo…”, pensaba Sebastián acomodándose en su sitio. Hasta cierto punto le recordaba a él hablando de Naruto.   
-Ojo de halcón le ganó a Zoro con una minikatana que llevaba colgada en su pecho –Contaba muy entusiasmado.
-Pobre Zoro –Respondió Yliana sacando su cuaderno de literatura ya, que el profesor Richard ya había entrado al aula.  
El día era tranquilo, pero Rosa no era la única que había escuchado al padre de Saana, poco a poco se fueron enterando más y más, como solían ser los chismes que poco a poco tomaban fuerza y se convertían en esos mitos, que luego pasaban a ser crepypastas  y así nació la chica fantasma del Reino de los Cielos. 
-¿Han escuchado lo de Gutiérrez?-Preguntó Karen a sus amigas. 
-Si, dicen que su papá dice que está en el hospital-Comento una de las chicas. 
-Se abra accidentado de nuevo.  
-No tontas… dicen que nunca salió del hospital- La sonrisa de Karen, era tan maquiavélica como la de Cruela de Vil.  
-Esto da miedo Karen.
-Chicas no tienen curiosidad – Dijo Karen sonriendo 
-Sí, pero esto da miedo –Respondió la chica 
-Vamos al hospital a la salida no está muy lejos de aquí –Proclamo Karen.
.
-Es extraño, todo cambio desde que estuvimos en el hospital primero pensé que por Sebastián pero todos actúan demasiado raro”, pensaba José ignorando la clase por completo-“Soy el único que se ha dado cuenta….definitivamente era ella ¿Es una paradoja?, ni en los Expediente secretos X he visto algo como eso”, se cuestionó, mientras sonaba el  timbre del receso, nuevamente José se junta en el recreo con el grupo de Rosa, Valeria y Flor. 
-Chicos, hagámosle bullying a Flor- Grito Rosa por molestar. Flor era víctima constante de emparejamiento…- Oye amigo, tú el de la hamburguesa, le gustas a mi amiga- Señalo a la pobre, ella se sonrojo. 
El receso paso con un José muy pensativo mientras que por todos lados se escuchaba el rumor sobre “la impostora”. Era un rumor a nivel escolar. ¿Qué pasaría con la impostora?
.
El miércoles paso rápidamente también ya era la última semana de clases antes de las vacaciones, el rumor ya se corría por casi toda la escuela y eran más los que iban a confirmar el rumor al hospital en aquella habitación 408 , pero extrañamente los que hacían la prueba de fuego , y confirmaban que si Gutiérrez se encontraba en dicha habitación , luego no decían nada e ignoraban los rumores. Desde alumnos a profesores fueron llegando y dejando flores. Cada ramo representaba una gota esperanza para un padre desconsolado que soñaba con ver a ese fantasma y gritarle cuanto la amaba.
En la clase de biología, Sebastián estaba sentado junto a Teresa y Cielo esta vez esperando para dar su práctica en eso vibra su celular. 
“Hola (: debes estar en clase estoy aburrida quiero verlos u.u te extraño”  

Sebastián no puede responderle por que empezaba la práctica de biología , pero apenas pudo le respondió. 
También te extrañamos (: estoy en practica u.u porfa ayúdame e.e 
Eso seria trampa! xD esta bien pásame las preguntas ;)
casi todos los hongos de la division deuteromycota se reproducen por ? 
Esporas Dobe <3 
nose que significa pero lo averiguare -.- el reino que se agrupa a las algas unicelulares es? 
Monera :P
Bastilas algas se diferencias de los protozoos porque?
Pasaron varios minutos y Saana no respondía en ese lapso, Sebastián entre en desesperación de jalar; sin embargo, salió bien librado gracias a Teresa. Sonó la campaña del 
Lo siento olvide cargar mi celular y la batería murió u.u gomen :( 
Sebastián no le responde por estar en el receso donde se encontraba con José, quien no aguantaba la furia al escuchar el rumor de la impostora del 4toA pero, lo que más lo enfurecía era que sus amigos e incluso el profesor lo ignoraban totalmente el hecho de que había una chica exactamente idéntica a Saana, tomando su lugar. Era como la historia de la gemela malvada. 
El rumor seguía recorriendo a la escuela hasta que no puedo evitar llegar al 5to A. 
-Yliana-Chwan, ¿has escuchado lo de la impostora?-Pregunto Luis con una cara de perturbación. “Quiero ver la cara de Sebastián cuando se entere” 
-Si de la habitación 408 ,¿No? 
-Si pero, eso no es lo malo, dicen que Saanita…
-Sí, pero ella esta con onii-chan es raro, ¿Te parece si vamos a verla en el hospital?-Pregunta Yliana igual de perturbada. En lo que regresaban a clases y veían a un chico con ropa de calle fuera de su aula.   
Al final del receso José le pidió a Sebastián conversar con él, a la salida, Sebastián accede regresando a su aula donde se encontraba su tutor Arturo Vásquez, un adulto ya mayor , siempre vestido de manera formal y con un look tan parecido con el escritor nacional Jaime Bayly, rápidamente se sienta en su lugar. 
-Bueno chicos hoy tendremos un alumno nuevo, por favor trátenlo bien – Pide el tutor mientras, un chico entra al aula – Por favor preséntate –Pide nuevamente. 
-Soy Diego Nacarino, tengo 17 años – Se presento el chico, era relativamente alto, su cabello era crespo y largo, sus ojos eran negros, tenía ojeras, lucia desordenado; sin embargo, tenía una fuerte mirada. Cualquiera simple vista diría que era uno de esos hippies que huelen mal y pasan el día fumando hierba. 
-Por favor chicos traten bien a Diego, por favor siéntate junto a Cecilia –
Dijo el tutor marchándose. 
“¿Quién se cambia de cole al final de un bimestre?”, pensaba Sebastián “Un idiota más….” 
-Hola mucho gusto- Comento Diego acercándose. 
-Hola, bienvenido-Responde Sebastián. 
-Me gusta tu cabello, creo que te he visto antes en alguna tocada-Dijo Diego sonriendo. 
-Jaja, hace tiempo que no voy a una- Respondió Sebastián –“Pues, no es hippie es un punkito” 
-Me recuerdas a mi amigo Gianqui-Dijo, dándole la mano. La mirada de Sebastián cambio, reconoció aquel asqueroso apodo. Era del tipo del colegio del frente, ese tipo que salía con su ex. Ese que follo con ella, mientras estaba con él.   
- ¿Del Santa Ana?-Cuestiono, mientras sentía un agujero en el estómago y nuevamente esas imágenes venían a su mente.
-Jaja, si creo que esta con tu flaca, ¿no?
.
Llego el Viernes a solo un día de la tan anhelada cita, todo estaba por cambiar, José llego temprano a buscar a Sebastián, quien no lo había esperado ayer; sin embargo, fracaso en su búsqueda y regreso a su aula.  
-Rosa, esto es demasiado todo el colegio habla de una impostora debemos hablar con Sebastián antes que se entere por otro –Exigió José muy alterado.  
-¿Sebastián que tiene que ver con la chica de 4to?-Pregunta Rosa confundida.  
-¿Qué? No estoy jugando, todo el colegio ha ido a verla y ¡Sebastián es único que no sabe que la chica que le gusta está en coma!-Reprocho.
-¿Sebastián está enamorado de una chica?, ¿Porque no me lo conto?-Pregunta Rosa más confundida aun.- ¿Saana de 4toA? Ella no viene a esta escuela desde Marso. 
“Que mierda está pasando…. No sabe quién es Saana, entonces quien ya se el profesor”, pensó José, este se disculpa con Rosa y sale corriendo a buscar al profesor. Corre hacia 4to A preguntando por el profesor quien no se encontraba pero, hay con miedo pregunta nuevamente. 
-¿Alguien sabe algo de Saana? 
-¿Saana Gutiérrez? Está en coma hace 3 meses que no asiste a la escuela – Responde una de las chicas con un gesto de pena. “No puede ser…. ¿Qué demonios es esto acaso solo yo sé que hay una impostora?”, pensaba José desesperado regreso a su aula para luego hablar con Sebastián. “Esta muerta”, escucho.  
.
Sebastián, en su aula llego tarde al notar que parecía que el profesor falto, se sentó con Yliana a conversar. 
-Mañana saldré con Saana- Dijo sonriente. 
-¿Saana? ¿Quién es Saana?- Pregunto Yliana confundida. No recordaba que su amigo estuviera con otra chica, después de Carol. 
-Saana pues, la chica que te dije que me gusta –Responde. 
-No tengo ni idea Oni-chan-Se extrañó y luego indigno -¿Te gusta alguien?, ¡No me dijiste nada!, ¡Eres un perro! 
Sebastián sentido un fuerte escalofrió al oírlo poco después llega Luis. Se sienta a su costado son nuevo paquete de cartas. 
-Luis, mañana tendré una cita con Saana –Dijo Sebastián algo temeroso. 
-Que sí, felicidades con tu chica-Responde Luis. 
-Jaja, me parece raro que me felicites, si te gane- Responde Sebastián más confiado.  
-¿Me ganaste en qué? No conozco a ninguna Saana- Dijo Luis confundido- Escuche de una que tuvo un accidente, pero debe estar muerta. 
La palabra muerta fue como un baldazo de agua fría, sin dudarlo, ni siquiera pensarlo lo cogió por el cuello de la camisa. 


-Que tienes imbécil, no metas con tu novia imaginaria – Respondió molesto. 
-¡Qué demonios te pasa!–Grito Sebastián propinándole un buen golpe- Calla imbécil, ¡Admite que te pica que siempre te gane! 
-Vete a la mierda imbécil, me importa un pepino quien será esa zorra- 
Grito Luis golpeando en la cara.
Todos los demás en el aula se acercaron a ver la pelea, junto a Diego quien sonría muy levemente. Recordando cuando su antiguo amigo Gian, se había peleado con él. Y también rio de pensar cuantas ganas había tenido de golpearlo cuando se presentaron. 
-¡Ya basta! –Grito Yliana sin poder pararlos. 
-¡Entonces dile a este imbécil que no me involucre con sus alucinaciones! –Grito Luis molesto - ¡Te dejo bastante tarado que Piedra, te deje no maricon! 
Sebastián y Luis se detienen no por el grito de Yliana bueno al menos Luis no, si no porque el instructor observa todo muy sonriente. 
-¡¡Gonzales a la dirección!!–Grito señalando la puerta el instructor Montesinos. 
Sebastián bajo a la dirección, molesto y confundido a sentarse en las bancas que estaban afuera de la dirección sin notar se le acerca una compañera de su salón. Quien, también había aprovechado el pánico para escapar al baño. 
-Cariño, ¿Estás bien?- Pregunta la chica sentándose a su lado. 
 “¿Rachel Gallardo? seguro sus amigas la mandaron a chismosear”, pensaba el chico molesto aun –Algo confundido –Responde-“Frustrado, amargo, furioso, iracundo” , entonces las voces aparecieron. “Esta muerta y lo sabes”
-Si entiendo debería saber que esta semana se corrió el rumor de una impostora en la escuela y bueno dicen que esa chica es tu novia- Explico Rachel –La verdadera está en hospital, en coma y la que estuvo asistiendo es otra persona. 
-¿Qué?- Pregunta Sebastián sintiendo escalofríos nuevamente.-“Dios me odia…”, sonrió con ironía. Había escuchado historias e incluso vistos animes sobre cosas sobrenaturales así; sin embargo, era mucho para pensarlo. 
-No sé cómo decírtelo pero casi todo el colegio ha ido hospital en la habitación 408 pero cuando vuelve no dicen absolutamente nada de lo que paso. Es como si olvidaran que hay otra; sin embargo, afirman verla en el hospital. 
-No puede ser…. Pero ¿cómo?- Pregunto preocupado Sebastián –“Historia de terror o de suspenso, ¿No la odias? Como a ella”, las voces no lo dejaban entender a Rachel. 
-No lose amor, pero solo te aviso para que evites problemas como los demás. –Responde Rachel- Pensé que deberías saberlo, después de todo era tu novia. 
-Muchas gracias. 
-Bueno debo irme, tranquilo cuentas conmigo en todo –Dijo Rachel yéndose. “No es como lo pensé, no todos están podridos después de todo… pero ¿Qué demonios está pasando? parece una historia de terror, ¡Maldición!” ,pensaba Sebastián entrando a dirección. 
Pasado unas horas toca la campana del receso José buscaba a Sebastián pero no lo encuentra ya que fue suspendido una semana después del mes de vacaciones. Sebastián regresa a su casa perturbado. 
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Al día siguiente llego el gran día pero, Sebastián estaba confundido, no sabía si ir al hospital a confirmar ese rumor o ignorarlo ya que, Saana estaba ahí, iban a tener una cita juntos. Trato de no pensar en eso por nada y esperar la hora para ir a encontrarse con Saana en el parque cerca de su casa. Sin darse cuenta ya había llegado la hora. Salió a las 3:30 p. m. para llegar antes de las 4 y esperar a Saana, a las finales después de vacaciones iría a clases todo regresaría a la normalidad. 
Una vez ahí, se encuentra a Saana esperándolo. “Siempre es tan puntual, esta vez quería darle la sorpresa”, pensaba Sebastián sonriéndole mientras, se acercaba. “Que fastidio, es difícil pensar que es una impostora. ¿Me querrá robar un órgano?” 
-¡Hola!-saludo Saana dándole un beso en la mejilla cosa extraña normalmente le hacía una reverencia.  
-Hola, hoy quería ser yo el que te esperara –Dijo Sebastián observándola, en ese instante olvido todo con tan solo ver su sonrisa le daba paz y tranquilidad. 
-¿A dónde vamos?-Pregunto Saana sin dejar de sonreír. 
-Por el sendero de la vida… 
-Kakashi Hatake- Dijo alzando su polo, se tapó la cara, “Que estúpida soy, se está burlando de mi”, pensó al verlo reír, pero sonrió y se sonrojo muy rápido pero estaba contenta de poder estar junto a él. Por otro lado, Sebastián… “Tiene un bonito ombligo.”
En el camino iban conversando de Kitty , sin darse cuenta eran seguidos. Llegaron a una calle oscura, Sebastián al notar a Saana asustada hace que regresen pero… 
-Que tenemos aquí…-Dijo un chico acercándose. 
-No tenemos dinero…- Respondió Sebastián pensando que eran ladrones “¿Porque justo hoy? No podían robarme mañana” 
-¿Quién dice queremos dinero?-Respondió el mismo chico acercándose.-Así que ya tiene nueva flaca. 
-Entonces hazte a un lado –Dijo Sebastián muy confiado. 
-La quiero a ella- Respondió el chico quien estaba vestido de manera muy rara pues tenía la cara pintada de blanco con negro al estilo de Marilyn Manson y vestía un terno negro con corbata roja y en las manos guantes blancos y un bastón. 
-Qué clase de payaso eres… -Dijo mientras, Saana se escondía detrás de él.  
-Jaja, el dueño del circo… Dijo el chico desenvainando una katana que estaba en su bastón – ¿Asi que te quitaran de nuevo a tu flaca?
-¿Nacarino?-Dijo confiado, Saana estaba asustada. 
-Tu novia está muerta- Respondió el chico, ignorándolo.  
Sebastián abrazo a Saana ignorando lo que dijo el chico; sin embargo, la mirada de Saana cambio. 
-Déjame iluminarte un poco… en este mundo lleno de personas asquerosas, alguna vez un hombre tan codicioso por su enorme fortuna quiso vivir eternamente, haciendo un pacto con el diablo vendiendo su propia alma este le dio un saco mágico en el cual el día que llego el fin de sus días atrapo cruelmente al ángel de la muerte...-Explico el chico antes de ser interrumpido. 
-Si conozco la historia, no estás muy grande para creer en ese cuento de hadas-Reprocha Sebastián. 
Saana estaba muy asustada y Sebastián algo preocupado, él podría pelear pero, ¿Ella?, ambos observaban al chico que se acercaba a ellos con su katana pero como a poco cambiaba. “No puede ser… es, es mi Otou-sama, pero ¿Cómo?”, pensaba Saana al ver a su querido padre frente a ella. “Que mierda es esto… Carol”, pensaba Sebastián tragando saliva, “¿Magia o brujería? No puede estar pasando esto” 
-Parece que el ratón les comió la lengua, jaja- Dijo el chico que era el que realmente estaba delante de ellos. 
Saana y Sebastián se quedaron mudos dé la impresión.