martes, 15 de diciembre de 2015

Saana - Capitulo 5

Otakutadas


Nuevamente un lunes de mierda, odiado por los estudiantes y alabado por algún erudito que si le gustara estudiar a esa edad. Sebastián motivado por amenazas de su madre había logrado llegar temprano y junto a Luis habían tenido el honor de abrir la puerta de salón. “Ese idiota”, de pronto escucho pero, ya se había hecho a la idea de que odiaba a todos y cada persona que conocía.
-¿Qué haces aquí?- Pregunto Sebastián, dejando su mochila en su asiento. Se acercó a Saana que estaba sentada en el escritorio del profesor. “Te acosa….”- Silencio.
-¿Cómo?- Saana se alarmo un poco al ver su gesto de fastidio, luego de que le hiciera un ademan con la mano de que ya no pasaba nada, saco un pequeña jaula que estaba bajo el escritorio- Yo, no tenía donde dejarla… -“¿Por qué no eres una chica normal? ¿Por qué traes el conejo a la escuela no lo pudiste dejar en tu casa?”, pensaba el chico realmente consternado. Esa chica carecía de lógica. “¿Acaso Saana significa chica carente de uso de razón en japonés?”
- ¿Cómo planees que lo cuide yo si también tengo clases?
Ella solo se avergonzó cual jitomate, mientras su cachaciento compañero Luis, trata y luchaba arduamente contra esa carcajada que amenazaba con salir. Sebastián solo asintió fastidiado, lo único más jodido que un llamado de atención era Jose en su labor de padre con una chica que apenas conocían. “Mándala a la mierda”, escucho y sin querer una sonrisa escapo de sus labios “¿Qué rayos le voy a decir al profesor cuando vea al conejo?- se preguntó sin contener la risa de esa extraña situación. En ese momento entraron Teresa seguida de Alina y Ricardo, sus compañeros de clases. Saana salió inmediatamente del aula, no quería fastidiar de nuevo a Gonzales con el tema de las relaciones.
-¡Qué lindo! ¿De quién es? ¿Cómo se llama?- Pregunto Teresa, típica chica tenia debilidad por los animales tiernos comenzó a intentar acariciar sus pelaje a través de la reja.
-Es mío, se llama Kitty- Respondió Sebastián algo avergonzado-“Si hay un dios…el me odia”
-Pero, Kitty es nombre de gato,  o ¿Es un conejo con complejo de gato?- Pregunto Teresa, aprovechándose del momento. Era el momento de vengarse de todas esas veces que había sido molestada por él. -  ¿Te daba pena dejar a tu conejito en casa solo? Eres una ternurita Sebas.
Sebastián se quedó mudo y algo atomatado al ver que entraba el profesor de literatura y cual curioso hámster se acercó.
-¿De quién es esa bola de pelo?- Pregunto el Prof. Del águila refiriéndose al conejo, dejo su maletín barato en el suelo y cogió la jaula.  
-¡De Sebastián!
-No sabía que te gustaran esa clase de animales, es algo femenino para ti- Dijo el hámster parlante, que dictaba literatura- Y ¿Cómo se llama?
-Kitty… ¡Y no es mío! ¡Es de Saana!- Trato de defenderse el joven pero solo empeorándolo.
El profesor parpadeo un par de veces para luego empezar a reírse.
-¿Qué? ¿Es su hijito?- Bromeo sin contenerse la risa. -Si quieres yo lo puedo cuidar, ya que está prohibido traer animales al colegio.
Sebastián asintió, el profesor tomo la jaula y se la llevo a su escritorio mientras el resto de alumnos entraban, Sebastián se quedó hablando con Yliana sobre varias novelas fanfiction. 
-A final, no importa cuántos fanfics Ichiruki hagan, Ichigo terminara con Orihime.
-¡Todos los que escribimos Fanfics sabemos que Ichiruki es lo mejor!- Grito Yliana ganándose la atención de todos. Cuando el chico pensó que no podía gritarlo más alto , no espero lo que paso a continuación.  
-¡Si! ¡Ichiruki es lo mejor!- Animó el Prof. Del águila subiendo en su escritorio. Definitivamente no era un profesor sino un payaso. Todo el salón se hundió en risas. “Siempre supe que era un payaso de quinta, Profesora Elizabeth… ¿Qué estará haciendo? ¿Por qué nos dejó con ese cuy con lentes?” La clase siguió tan divertida hasta el final, hasta empezó a salir junto con el conejo.
-Quién diría que el profesor también escribe fanfictions- Comento Yliana quien tenía varios fics en sus brazos escritos por el profesor, en lo que Sebastián lo seguía con la mirada, preocupado por su conejo- ¡Ichiruki es lo mejor!
-¡Sí que lo es!- Se escuchó la voz del profesor desde el pasillo.
 “Como           extraño          a          la         profesora       Elizabeth”, pensaba           Sebastián recargándose en su asiento. El tiempo se fue más rápido que una diva escapando de los paparazi, el timbre de receso sonó, salió de su aula encontrándose a Saana a fuera de salón. “Dios yo que te hice para que me hagas esto, ¿Por qué?”, pensaba considerando que ella vendría a ver a su pseudohijo.
¿Qué paso?- Preguntó.  
-Quería llevarme a Kitty- Respondió ella.
-Lo tiene el profesor Richard.
Ella asintió, aprovechando de encaminarse junto a él hacia la cafetería. Ambos llegaron, Saana le dio a Sebastián su bento diario, pero este era 3 veces más grande de lo usual.
-¿Por qué uno tan grande?- Pregunto Sebastián observando el paquete que era más grande que su cabeza-“Esta chica me quiere engordar…”, “Cuando seas gordo solo serás de ella”- ¡No!
-¿Que? Es para todos- Respondió ella con una sonrisa.  
Algo ya fastidiado buscaron donde sentarse, las escasas mesas de su escuela era demasiado fastidiosos sobre todo cuando ni las usaban para comer sino para platicar amenamente mientras otros comían parados, a algunos se les caía el mostrito , que consistía en chaufa y pollo broster.  
-¿Cómo se encuentra los papás?- Pregunto José.
-De verdad que hace una linda familia- Complemento Raúl, jodiendolo también. “No puede ser….”- pensaba Sebastián mientras sus amigos se mofaban cuales burgueses observando un bufón.
-¿A qué se refieren?- pregunto Saana sin entender, pues esa chica era sumamente despistada. Demasiado para ser humana. “Estas muerta”, escucho, un escalofrió recorrió su espalda. Al verla algo perturbada José la interrumpió.  
- A su conejigato.
-¿Qué les toco antes del receso?- pregunto Sebastián sabiendo la respuesta, solo busco cambiar el incómodo tema. “Ella es como Carol”- Lose.- Su mirada se tornó oscura.
-Si sabes, ¿Para qué preguntas huevon?- Respondió José, este ultimo le dio un golpe en el estómago por lo serio que se había tornado su amigo. 
-Lililiteraturaaaa - Canturreó Raúl.
Poco después bajo Valeria, mientras Sebastián le explicaba lo del conejigato, todos ellos se sentaron en una mesa próxima y Saana repartió el bento. Felizmente uno de los grupos que solo perdían el tiempo salieron antes a su aula y ellos tomaron el sitio.
-Bueno… hay que hablar de algo importante- Propuso José, intentando de imitar una suerte de liderazgo de su grupo. “En la trampa que me tendiste ayer”, pensaba Sebastián comiendo.  “En nosotros”, pensaba Valeria soñadoramente pues pronto cumplirían 5 meses de relación.
-¡¡Si mi amor!!
-¡Tobi es Obito!- Grito José poniéndose de pie y golpeando la mesa.- ¡Maldito Kishimoto siempre lo supe!
-¡No es cierto!- contradijo Sebastián quien no había leído el manga aun.-
Mierda es imposible, Tobi era Kagami... ¡Maldito spolier horrible niño con cara pez!
-¡¿Tobi es Obito?!- Se escuchó una voz detrás de ellos. Todos giraron para encontrase con el profesor con cara de perplejo, con la jaula de conejo en mano, rápidamente dejo al conejo en brazos de Saana y se sentó junto a ellos, sin permiso alguno pero, el tema era más importante. -¡Es imposible que Tobi sea Obito!- Exclamo el profesor- ¡No hay lógica en eso Sr. Martínez!
-¿Ve Naruto profe?- pregunto Raúl tan desconcertado, que no noto que la respuesta era demasiado obvia.  
-Claro pero, ¿Cómo es eso que Tobi es Obito?- Volvió a preguntar.- Si eso es un spoiler,  dese por jalado Sr. Martínez.
José empezó a explicar el manga, ligeramente preocupado mientras, Valeria y Saana jugaban con el conejo, la primera observaba al profesor más como un amigo que como una seria autoridad le ofreció un bento, Richard lo recibió muy gustoso en cuanto dio el primer bocado.
-¡Que delicioso!- Dio su veredicto el profesor empezando a comer muy rápido.
-¡Gracias Profesor!
-¡Serias una excelente esposa!- Dijo el profesor dejando su bento vacío sobre la mesa- ¡Que suerte tienes Sebastián!
La mirada de Sebastián cambio rápidamente además, de haberse terminado la comida soltaba comentarios incomodos. “Hijo de…”, pensaba n tratando de controlarse “Al menos ya no me aburro tanto” , sonrió suspirando ese hámster si daba algo de risa. “Te estas enamorando de Carol nuevamente, Saana solo se sonroja ante esto y desvía la mirada para no ver a Sebastián, quien estaba algo consternado.  
-Bien chicos ¿Han visto el manga de Bleach de hoy?- Pregunto el profesor sacando su laptop.

-No – Responde a una sola voz mientras el profesor entraba a submanga con el wi fi de la escuela. Todos los chicos observaban muy atentos el manga detrás del profesor mientras,  las chicas seguían con Kitty.
-Es muy linda –Comentaba Valeria asiéndole cariños. “Tu novio prefiere el juego que a ti… no te juntes con muertas”-¿Saana, quien está muerta?- Pregunto inconsciente tratando de ignorar que le dijeron eso de su novio.
-Sí, es muy linda y especial- Responde Saana abrazándola mientras tanto sonaba la campana de fin del receso- ¿Muerta?  
-¡El bankai de Yamamoto!- Exclamo emocionado Sebastián “Por fin el viejo” , se dijo asimismo , interrumpiendo la conversación de las chicas.
-Si, por fin pero, pobre Kempachi- Agrego José igual de emocionado.
-Si los 2 mangas han estado de lo mejor –Siguió Raúl. 

-Ya muchachos vayan a sus aulas –Respondió el profesor guardando su laptop.-Deben ir a sus clases, yo aún tengo clases en 4to piraña que diga B.  
-Profesor, por favor cuide mucho a Kitty –Dijo Saana entregándole a su conejita- No somos pirañas- Con un puchero defendió a su sección.  
-No hay problema Gutiérrez, solo es una pequeña broma –Respondió el profesor tomando al pequeño.
-Bueno ,hasta luego profe.
-Hasta luego chicos, y sigan con las otakutadas- -Respondió el profe sonriéndoles. “¿Otakutadas? qué clase de profesor es este….”,pensaba Sebastián regresando a su aula.  
El resto del día pasa muy rápido hasta tocar la campana de la salida mientras que una sorpresa se avecinaba. Saana sale junto a José y Raül esperando a Sebastián quien se estaba demorando.
-¡Oh mierda¡ –Dijo José quien parecía ver un fantasma –Esto no es bueno.
-¿Qué pasa?- Pregunta Saana preocupada. 
Saana estaba muy confundida no sabía que pasaba, José la había dejado acercándose a otra chica del aula de Valeria ,5to B, y Raúl entro a buscar a Sebastián .De pronto, José de acerca con la chica hacia Saana.
-Saana, ella es Rosa, ve con ella a buscar a Sebastián y que por nada salga –Dijo pero, era algo tarde .La chica era alta, tez blanca, cabello rubio de lentes, muy guapa. Era extranjera. Sebastián había salido ignorando a Raül observando fijamente a una chica que estaba en el parque también observándolo. 
-¿Quién es?- Pregunta Saana que seguía confundida. 
-Es Carol –Responde José observando cómo se acercaban.- La culpable de la personalidad de Sebastián. 
-Esto va terminar mal –Agregaba Luis que acaba de salir con Yliana.- Pobre Gonzales, es protagonista de una telenovela. La nueva y la ex se conocerán.   
Todos observan el encuentro que parecía de telenovela con un Sebastián bastante fastidiado y una Carol aparentemente tranquila, ambos llevaban casi 6 meses sin verse.
-Ese idiota, no creo que le afecte.
-Me preocupa, ella le dirá perdón y el estará ahí como un perro faldero -
Responde José negándose a irse, ante lo que dijo Rosa.
-Circulen, se enfadara peor si provocan escandalo- Agrego la aparentemente mejor amiga, aunque la chica pseudoriental nunca la había visto en ese mes que conoció a Sebas. José asiento llevándose a Saana, Valeria, Yliana, Luis y Raúl mientras, que Rosa observaba a Sebastián con Carol.
 -¿Cómo estará?- Pregunta Saana sentándose en otro parque junto a los chicos. 
-Él estará bien el problema es si hará algo de lo que se arrepienta –
Responde José. “¿Qué le ven a ese idiota?”- No, lo sé.   
-Tranquilos, Rosa es la única que lo hace entrar en razón –Responde Valeria recordando cuando eran buenos amigos.- Chicos hay algo que me preocupa.
-¿Qué?- Responden a un solo sonido.
-¿Alguien más ha estado escuchando voces?- Se sintió un silencio incomodo, el cual los envolvía mientras se miraban y Saana trataba de contener unas inexplicables lágrimas.
.
-¿Qué se supone que tengo que escuchar esta vez?- Pregunta Sebastián.
-No, vine por ti –Respondió su ex novia, Carol, era: Baja, delgada, su cabello era corto, marrón claro casi rubio con unos risos hermosos, sus ojos eran acaramelados, muy tierna aparentemente. – ¿Es que no puedo venir a mi antiguo colegio?
 -Jaja, buen punto –Sonrió con arrogancia -¿Buscas otro incauto? 
-Tu, sabes q-ue no quería que terminara así….-Bajo su mirada, ella estaba arrepentida como aquel bello poema del chavo del 8, así de cómica la veía Sebastián. -Quiero que seamos amigo nuevamente, me duele que no nos hablemos después de tanto….
-Sí, claro –Sebastián le dio la espalda, notando a Rosa acercarse –Lo debiste pensar antes de revolcarte con ese…
Sebastián continuo su camino, Rosa se le acerca y van de regreso. Escucho una pequeña maldición de Carol, ellos mantuvieron una relación de 18 meses que termino por la frialdad de uno y la traición de la otra. Ambos era demasiado jóvenes y en su pocas experiencia hicieron cosas de las que se arrepentirían y les costaron.  
-¿Te gusta Saana? Es menor –Comento Rosa- Eres un pedobear
-¿Eh?-Sebastián casi se tropieza ante el comentario -¿Todos me involucran con esa chica? Es realmente fastidioso…
-Engañaras a mucho pero a mí, no –Respondió dando un pequeño salto hacia adelante de el –A mi mirabas con los ojos, con los que ahora miras a ella….
-¿Saana y yo?- Se preguntó sin querer tropezó con una chica, ambos cayeron al suelo. Rosa solo rio, mientras Sebastián ayudaba a la susodicha. Rosa era la ex de Sebastián, su primera novia con la que simplemente no funcionaba de novios. Su amistad quedo al final; sin embargo, tenían peleas constantes y dejaban de hablar por temporadas.- ¿Estas bien?
-Ten más cuidado niño –Dijo la extraña chica, sus ojos eran azules como el cielo, achinados pero penetrantes y su cabello blanco como la nieva. Una chica muy linda.-Wooh, eres guapo….. ¿Cuál es tu nombre?
-Ehmmm, Sebastián Gonzales –Respondió, Rosa le dio un pequeño golpe sonriendo con malicia -¿Tu? – “Ten miedo de ella”, escucho.
-Yue Long, nos vemos niño….
Luego de una tarde muy larga, al lado de su mejor amiga, quien se esmeró en convencerlo de intentar algo con Saana .Finalmente llego a su casa, solo para visitar a su psicólogo.
-Que interesante –Comentó Demetri al escuchar lo que le explicaba Sebastián.
-No sé qué le ves de interesante… -Responde molesto Sebastián.
-Que ya no te quejas de monotonía y tu actitud con esa chica Saana- Dijo Demetri sonriendo.
-Jaja , crees que me importa , ya te lo dije no necesito de nadie más que de mi- Responde Sebastián.
-Aunque no te des cuenta has cambiado mucho desde nuestro primer encuentro- Agrega Demetri levantándose de su escritorio. 
-Soy el mismo de siempre…- Responde muy a la defensiva. 
-No te lo dijeron antes por lo que veo.
-¿A qué te refieres?
-Si tomas el riesgo de amar recuerda que también tomaras el riesgo de odiar…-Responde Demetri observándolo con una mirada muy penetrante.
-No sirve conmigo, hace tiempo tape mis oídos al amor ahora no me importa nadie más que yo… -Responde Sebastián saliendo tira de la puerta con fuerza.
-Eres muy necio para darte pero deberías fijarte en una chica, que no esté muerta o por morir…. La paciente de la habitación 408.

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