Demonios internos - Prefacio.



Aquellos que han abandonado la esperanza ,solo pueden morir. Si renunciaste a ganar antes de empezar, solo perderás sin luchar.
-¿Eres un demonio….?-Pregunte completamente agotada, ya completamente sin fe en mi misma y sin fe en el mundo. Estaba tan confundida, mi vida dio un giro tan repentino,  drástico y cruel. Era tarde de brujas y el cielo naranja se iba convirtiendo en tinieblas, al igual mi alma. “¡Zorra!”, recordé esas palabras que ya no me afectaban, pero en ese entonces era completamente débil. “Estarás sola el resto de tu vida cerda….”-¡Cállense!-Estaba perdida en mis recuerdos ignorando a quien me observaba completamente desnuda, ensangrentada y completamente humillada , mientras que en mi mente recordaba a los estúpidos de mi colegio.
-Si–Dijo sacándome de mis pensamientos .Sus ojos marrones a los que estaba acostumbrada desaparecieron, sus ojos eran dorados con un ligero toque rojo carmesí como la sangre que me cubría, él era realmente aterrador –Te ves asustada. –Comento acercándose a mí, estaba petrificada del temor.-Algún día pagarías lo que hacías.
-No es justo….-No pude vocalizar bien mis palabras, mi voz se estaba rompiendo poco a poco como la poca dignidad que me quedaba mientras el demonio se reía -Yo no quería que pase esto….yo solo quería que sientan lo que yo-Estaba cabizbaja mientras él se sentaba de cunclillas en mi delante. Solo atine a cubrir mis partes intimidas.
-Eres interesante…
¿Un demonio? Realmente era demasiado difícil de entender, no sabía si lo decía para hacerme sentir mejor o me veía la cara de cojuda como ya mucho lo habían hecho .Todo eran crueles… estúpidos hombres que piensan con el pene en vez del cerebro ¿Por qué cuanto decidí vengarme pasaba esto? ¡Era demasiado injusto! Me sentí tan aterrada al recordar esos horribles momentos en aquella habitación, mi cuerpo estaba bañado en sangre me sentía sucia, asquerosa, tan pero tan vulnerable, indefensa y patética.
-Que patética soy.
La lluvia de dolor bajaba por mis mejillas, ligeramente ruborizada y frustrada. Él ni siquiera se inmutaba, solo me observaba como un animal curioso de algún Zoo. Sentí unos brazos que me tomaban, abrí los ojos abruptamente y él me llevaba en sus brazos, no sabía a donde pero ya ni siquiera eso me importaba. “Asesina”
 - He visto peores.
-Yo lo mate.
Nuevamente me sentía atormentaba por mis acciones, no recuerdo como todo se salió de control. Solo sabía que esa persona no volvería a casa. Él también había acabado con una vida frente a mis ojos y apenas le importaba. ¿Cómo podría vivir con ese peso sobre mí? Soy una asesina.
-La muerte es muy gentil, no debes de preocuparte. – Sonrió – Ahora también eres una demonia, querida Akemi.
-No soy un mounstro como tú, Vladimir.
-Demonio. 

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Comentarios

  1. Por fin puedo comentar. Me leí la historia desde el cel, pero no podía comentar. En fin, me ha gustado hasta donde he leido. El ambiente limeño me ha encantado (soy de perú). Ya pondré mis impresiones generales en la reseña. Nos leemos.

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