sábado, 19 de diciembre de 2015

Demonios internos- Capitulo 1

Solo buscando venganza

Era lunes de mierda, eran 7 pisos que subir sin ningún ascensor y era una Universidad estatal. Estaba entrando a la clase muy tranquila, como de costumbre algo agotada por ese bucle casi eterno de escaleras. Hoy tenía que presentar el trabajo de investigación de Filosofía contemporánea.
En país machista como en que vivía era normal que mientras caminara ya sea con falda, pantalón o hábito de monja. Siempre existía un desubicado silbando, gritando obscenidades. “¡Qué no le haría a ese culito!”, “¡Que rica estas!”, era lo habitual. Y ni siquiera tenía un gran cuerpo.  
-Akemi, buen día – Era una voz familiar, el único chico que no tenía en ese concepto. Él era gay, no admitía pero estaba segura que lo era. Al menos nunca lo vi mirar el culo a alguien.  
Akemi Gonzales Gutiérrez es mi nombre, estudio ciencias de la comunicación en la universidad, ya curso el 5to siglo. Tengo 19 años recién cumplidos .Me considero una chica guapa, tengo el cabello marrón y lacio, ojos verdes como los de mi madre. Mi madre tiene orígenes japoneses por lo que soy achinada y mi padre también apasionado por esa cultura me enseño danzas tao lung, que en realidad eran chinas pero, en fin. Nunca cuestiones a tus padres. A mí me pareció totalmente absurdo pero, no me pude oponer. Detesto a los hombres  en su totalidad, bueno a excepción de los homosexuales. En pocas palabras los uso para mi diversión.
-Buenos días Vladimir –Respondí al saludo cordialmente, este chico alto de cabellera oscura y larga, ojos marrones y tez clara era Vladimir Anderson, solo sabía que era un chico extranjero .Este chico era un misterio en toda la facultad pues, no socializaba con nadie a menos que se sea necesario. Si tenía la dicha que me saludara, como él lo decía, debía sentirme agradecida. Sí, claro. Ja.
-¿Tienes el USB?
-Lo olvide, lo siento. –Respondí  muy serena, me preguntaba si le molestaría. A veces era repudiable. Completamente apático con el resto, no era como si me interesada pero , siempre he odiado a las personas que ven a otras por debajo del hombro.
-Igual, planeaba jalar esta materia –Dijo en un tono burlón marchándose a su asiento. En mi apreciación personal es gay y uno muy pasivo.
Luego de mi pequeño encuentro con el tío Vladi, como solían decirle porque se pensaba era mafioso,  continúe dirigiéndome a mi sitio, me senté  en una carpeta individual. La mayoría de chicas de aula no me dirigen la palabra, supongo que será envidia .Sin embargo, a muchas las eh escuchado decirme puta. Aborrezco a las chicas que solo piensas que algún día encontraran a su príncipe azul. Y ellas aborrecen que sus novios me vean con ganas. A los peruanos les gusta el producto extranjero, escuche una vez en noticias. Seguro es por eso que la mayoría las prefiere chinitas, como solía decir mi ex.
Estaba de lo más tranquila esperando que comenzara la clase y note al tío Vladi junto a otro de los antisociales, ahora que pienso bien. Vladimir está en el taller de teatro junto a esos antisociales como él. Seguro era una secta gay.
El chico con el que conversaba era Enrique Martínez, él era de otra facultad pero, se conocieron en dicho taller o al menos eso creo. Pocos minutos después la profesora Rosa Rey entro al aula, Enrique se marchó y empezó la clase, Vladimir y yo no íbamos a presentar trabajo o al menos eso creía él .Yo tenía mi as bajo la manga listo.
-Anderson y Gonzales, su USB –Pidió la profesora, sonriéndole a Vladimir.  
Inmediatamente baje la mirada acostándome sobre mi sitio, note que llame la atención de Bryan, quien estaba enamorado de mí, era lindo pero, era hombre. Este chico al verme desesperada me pasó su USB por la parte inferior de la carpeta .Definitivamente, soy una excelente actriz, me levante de mi sito y me dirigí junto a Vladimir a entregar el trabajo. Él noto lo que hice sin embargo, solo rio mientras, la profesora recibía el USB.
-¡Muy bien chicos!- Dijo la profesora mientras regresaba a mi asiento, pude notar las miradas de desprecio de las  chicas del aula, jaja creo que causo algo de envidia, recuerdo bien que cuando entre el primer ciclo me apodaron “La belleza oriental”, son una tira de orangutanes aguantados.
-Me alegra haber podido ayudarte –Me dijo Bryan apenas me senté.
-Sí, muchas gracias de verdad te pasaste –Con un sonrisa coqueta –Pero, ¿Qué vas a presentar tú?
-Tranquila, ya veré que hago, todo sea por verte sonreír –La profesora lo llamaba, pobre casi me da pena pero, apenas recuerdo lo que son los hombres. Me empieza a dar asco.
Luego de terminada la clase caminé por la facultad con destino a la cafetería, por un momento pensé “¿Cómo sería mi vida universitaria si hubiera elegido otro camino?”, “¿Tal vez tendría un lindo novio?” o “¿Tendría muchas amigas como en el primer ciclo?” No, no las necesito, no necesito nada eso. Continúe mi camino de pronto note a ese chico, mi actual víctima, Víctor Rodríguez, curse con él secundaria es uno de los peores tipos que conocido.
Rodrigo era uno de mis compañeros de secundaria, uno de los peores que me apodaban “cerda”, “marrana”, “Botija”, entre tanto insultos crueles.
-Oye Akemi, ¿Estas bien?-Recordé a ese chico gentil que me consolaba, Giancarlo Díaz. Curiosamente mejor amigo de Rodrigo.
-Estoy harta….-Respondí solloza aquellas vez -¿Por qué a mí?
-Eres la más débil….-Me dijo mientras, me animaba con caras graciosas –Tu eres buena persona.
-Juro que un día me vengare de ellos.
-Recuerda al chavo, kemi….-Dijo con una linda sonrisa-La venganza es mala mata el alma y la envenena.- Una sonrisa agria se dibujó en mi rostro al recordar a ese lindo chico, Giancarlo, si tan solo no te hubieras dejado contaminar por los demás.
-Preciosa –Escuche a Víctor susurrarme al oído, este idiota logro arruinar el lindo recuerdo que tenía - ¿Cómo estás? ¿Lista para el sábado?- Me preguntó entusiasmado.
-Bien, si estoy muy emocionada –Respondí con mi linda sonrisa fingida, este chico, Víctor, era popular entre las chicas huecas de mi facultad y yo la zorra de la facultad había lanzado mis redes contra él. Las chicas de mi generación eran tan dramáticas -¿A dónde me vas a llevar?-Pregunte como si me importara mientras, no borraba mi estúpida sonrisa.-Jiji, es la emoción.
-No lose, pero será inolvidable gordita…..-Me quede estática por un instante –Jaja, sí que has cambiado Akemi y pensar que antes no podías usar ese tipo de short- Bromeo, este idiota ¿Cómo se atreve a hablarme así? Estaba hirviendo por dentro. Lo odio, odio, odio y no descansare hasta tenerlo a mi merced como al resto. A veces me sentía una Hitler.  
-Pero, ahora soy distinta-Aguantando mi ira, le saque la lengua para lucir coqueta .Era sencillo seducir a los hombros tan solo con una sonrisa pensaban “Ya la tengo desnuda en mi cama”, con una sacada de lengua “Me la chupara toda la noche” .Si son una tira de desadaptados, todos por igual –Ahora me gustas más….
-A mí también me gusta la nueva tu-Dijo acariciándome la mejilla con sus asquerosas manos- Bueno espero ansioso el sábado.
¡Qué asco! De todos los hombres Víctor era uno de los más retrasados, nauseabundos y ordinarios que había conocido. Realmente entre más chicos conozco más quiero a mi perro, todos los chicos por igual son unos cerdos. Incluso pensé en un tiempo ser lesbiana  pero, falle en mi inútil intento .De recordarlo me duele la cachetada que recibí por parte de mi ex amiga  ya que nunca más me dirigió la palabra.
-Me pregunto cómo no nota que lo ves con asco.
Volteé inmediatamente a ver quién había dicho eso pero solo vi a ese tío Vladi sonreír mientras, pedía algo en la cafetería.
-¿Asco? Él me gusta.
-Sí y mucho– Me respondió sin expresión alguna, de pronto frunció el ceño- El papel de zorra no te queda bien.  
-Pero, aun no hago nada –Dije fingiendo ser la desentendida –Solo saldré con un chico.
-Jaja-Rio. ¿Acaso se burlaba de mí? ¿Escucho lo que pensé? ¿Leía mi mente? No, no lo creo ya estoy pensando como hombre –Recuerda que aquí es común el feminicidio-Mientras tomaba la hamburguesa que pidió en la cafetería.
-Creo que estas celoso-Bromeé tratando de mostrarme tranquila, era raro que hablara tanto con Vladimir ¿Acaso enamore al el tío Vladi sin notarlo?-Si quieres podemos salir después…-Eso lo dije por vanidad, si bien no me gustaba la fama de zorra. El resto de chicas morirán al verme con él.
-jaja, tengo mejores cosas que hacer, pero gracias….
¿Me ha menospreciado? ¿Acaso ha dicho que tiene algo mejor que hacer? Hace más de un año que nadie me había negado una cita, este chico…no hay más explicaciones .Tiene que ser gay, definitivamente es un homosexual pero no me rendiré lo are caer después de todo es hombre. Incluso Fleicher, la más pasiva de la facultad me beso ebria.
Camine de regreso al aula, aun que quería ser sorda al menos por ese instante no pude evitar escuchar.
-Mirra es la zorra esa… su nombre es Akemi.- Como odiaba a José López, el activo de Fleicher.
-La otra vez la vieron entrando a un hotel con 4 chicos.- “Soy virgen idiotas”, pensé.

-Su nombre significa meretriz en chino. – “Tu nombres significa hermosa, mi hermosa bebe”, recordé palabras de mi madre cuando era niña. A veces deseas ser fuerte todo el tiempo pero, simplemente no puedes.
No son más que estúpidas, no me afectara lo que digan un grupo de cabezas huecas como ellas, no puedo permitirme estar afligida por simples palabras. No me puede afectar lo que diga alguien que ha tenido más penes en culo que culos en los que ha metido.
-¡Perra!- Escuche el grito, esa voz me era demasiado familiar .Era Giancarlo que también estudiaba en la misma universidad que yo pero en otra facultad. Me contuve y seguí adelante. Él era mi primer amor y al primero que falle.
-No es más que una zorra….-Escuche a sus amigos comentar mientras, trataba de mantenerme en equilibro, no, no pueden afectarme las palabras ya nos más. En ese instante mis recuerdos me traicionaron.
Era apenas mi primer ciclo en la universidad, era una chica distinta en ese tiempo luego de terminada secundaria me prometí a mí misma ya no ser la chica estúpida de antes, cambie tanto físicamente como mentalmente. Ya no era una ingenua nunca más permitiría que un hombre jugara con mis sentimientos se burlara de mí. En ese tiempo descubrí que las chicas lindas sufrían algo peor que el bulling. Acoso.
Yo solía ser una chica introvertida, víctima de burlas ya que, era gorda e inocente, nunca me defendí, recuerdo esas noches en las que lloraba que viniera alguien a salvarme, rogaba por salir de ese infierno. Los odios a todos.
-Me gustas…-Me dijo el, el único amigo que me defendía.
-Y tú a mi…-Respondió conteniendo las lágrimas de la emoción.
Estaba perdidamente enamorada de Giancarlo, él era mi héroe el que me salvaría de ese infierno.
-Lo siento pero, me avergüenzas
En ese instante mi corazón se rompió, él también se burló de mí, de cómo era. Él y Rodrigo no dejaban de burlarse de mí. Necesitaba vengarme de ellos.
-Ya no me das la cara- Escuche su voz, regrese a la realidad, las lágrimas me habían traicionado mientras recordaba y él estaba hay frente a mí.
-Giancarlo…-No pude vocalizar con facilidad. Vi aproximarse a uno de los jefes de piso de la universidad también.
-Eres una…-Dijo con odio en su mirada pero en ese instante la puerta de uno de los salones se abrió.
-Oh Akemi estabas demorando-Dijo Vladimir, ese era el salón del Taller de Teatro-Por favor pasa se nos hace tarde.
En instante me quede estática ¿Acaso ese homosexual me había salvado? No puede ni siquiera moverme tan solo asentí levemente. En ese momento llego el jefe de piso hacia donde estábamos.  
-Perra –Escuche completar su frase a Giancarlo.
-Ven, pasa ya es tarde empezar con los ensayos –Dijo una chica de cabellera negra azulada amarrada en una cola de caballo, también llevaba lentes puesto. Mientras me jalaba hacia el salón.
-¿Qué es lo que está pasando?- Pregunto el encargado.
-Él Sr. Aquí presente, está acosando a una alumna.
-Pobre idiota –Dijo el mientras se marchaba- Me das pena, has caído también en las garras de esa zorra.
-¡Un momento Sr.!- Lo detuvo el encargado, ante la acusación del tío Vladi. - ¿Qué es lo que está pasando?
-Pues, está muy claro- Vladimir sonrio mientras, Giancarlo se enojaba aún más.- El joven está llamando zorra a la señorita, lo cual es un falta de respeto.
-¿Señorita?- No entendía que le daba más ira la sonría de Vladimir, o el hecho infantil que lo haga acusado. Entonces, lo note.
- Señor- Hablo el encargado.- Le pido por favor se retire, son exclusivos para los miembros. Y si va estar faltándole el respeto es mejor se retire.

Si bien no había hecho nada el encargado de piso. Por ese momento me sentí a salvo y aún más dichosa no podía ser. De verlo tan frustrado, no tanto como yo me sentí aquellas vez. Pero , mi venganza contra él ya había terminado hace mucho. 

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