Saana - Prefacio.



La vida es muerte constante.

-¡Me tienes harta!- Vociferaba iracunda y frustrada, que no se daba a cuenta a quien era a quien gritaba.- ¡Déjame en paz!

Entonces se escuchó la dura bofetada, las lágrimas rápidamente recorrieron sus mejillas ligeramente atomatadas.

-¡Soy tu padre y harás lo que te diga!

Abrió la puerta bruscamente y con la misma intensidad la cerró detrás de ella. Él sin dudarlo salió en su búsqueda, ella al notarlo empezó a correr del ogro que la seguía cual princesa que escapaba de su madrastra malvada porque su príncipe se demoraba mucho en salvarla más que lo que demoro en llevarla a una cama.

El tiempo se detuvo ante la escena, un silencio abrumador los cubre que pronto es destruido por un grito desgarrador.

-¡Saana!

Entonces el ogro impotente lloro, en un charco de sangre su hija descansaba. Las ambulancias no tardaron en llegar. Saana una chica de 15 años, estudiante de 4to de secundaria de la I.E.P. Reino de los Cielos, huérfana de madre a la corta edad de 8 años y recientemente convertida en toda una mujer. Era llevada de emergencia al hospital Ramón Castilla.

-No te la lleves, por favor. 

Comentarios

  1. Bueno, ya empezamos... Leer a la lunatica antes, me hizo estar preparado.

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